¿Por qué su empresa debe contar con un plan de marketing?

A pesar de la situación tan cambiante que se vive en el mundo y que impacta todos los niveles de la vida, sigue siendo importante tener un plan. En este caso en particular un plan de marketing.

Un plan de marketing es un modelo sistemático a través del cual se definen los objetivos de marketing alineados con los de la empresa, se detallan las acciones para alcanzar dichos objetivos y se asignan los recursos necesarios para llevar esto a cabo.

Antes de iniciar el proceso de planificación, se recomienda hacer un análisis interno y externo de la empresa. Se evalúa la presencia de la marca a nivel del mercado, los activos de marketing con los que cuenta, el desempeño de campañas pasadas, entre otros. Además es importante incluir los factores externos, desde la competencia, proveedores, distribuidores, hasta nuevas normativas legales, tendencias de consumo o sociales, aspectos políticos, ambientales y mucho más.

Este punto es sumamente importante, porque además de tener una mejor comprensión del escenario actual al que se enfrenta la empresa, también permite anticiparse a nuevas tendencias detectadas en el análisis. Por otro lado, hace posible conocer mejor el mercado objetivo, su comportamiento, intereses, motivaciones y prioridades.

Luego de que se tiene un panorama más completo de las fortalezas a nivel de marketing con las que cuenta la empresa, entonces es el momento de plantearse los objetivos a alcanzar. Estos deben tener un impacto real en el negocio. Tener más alcance o interacción en una publicación en las redes sociales, sino se traduce en un aumento de prospectos o ventas, o en algo que impacte los objetivos de negocios, no se debe catalogar como un objetivo de marketing. Es por ello que es importante tener claro los objetivos globales del negocio, y así determinar cómo el marketing puede impactar positivamente en el logro de esos objetivos.

Imagen de Augusto Ordonez en Pixabay

Una de las metodologías más utilizadas en el mundo de los negocios para la definición de objetivos es la SMART, un acrónimo en inglés, que puede traducirse como específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales.

Una vez se han definido los objetivos, es importante pasar a definir el plan de acción. Determinar cuáles son las estrategias que se van a implementar y qué tácticas de marketing se van a utilizar para lograr los objetivos. En este punto también se deben asignar los recursos tanto de personas, como financieros y tecnológicos, que van a permitir la ejecución del plan de marketing.

Aquí se vuelve a reforzar el punto anterior, los objetivos planteados deben ser posibles alcanzarse con los recursos que cuenta la empresa. De poco sirve hacer un plan estratégico de marketing con muchas actividades, si no está cónsono con la realidad de los recursos con los que cuenta la empresa.

Al tener ya todo el plan en papel, es hora de pasar a la acción. Aquí es crucial la continua medición, monitoreo y optimización de las acciones de marketing.

Gracias a las múltiples herramientas de marketing digital, ahora se pueden medir en tiempo real los resultados de las campañas y hacer los ajustes de inmediato. También es posible hacer pruebas A/B. En el marketing digital, como en los negocios en general, no todo está escrito.

Como vimos anteriormente, existen muchos factores que inciden en los negocios y no necesariamente son predecibles. Es por eso que el marketing, particularmente las herramientas de marketing digital, proveen opciones que permiten las pruebas de campañas, páginas de aterrizaje y muchas opciones más. De esta manera se puede medir con exactitud qué prefiere el usuario y hacer los ajustes de acuerdo a esto. En el marketing el ensayo y error es algo válido y que se estimula practicar.

Si bien es cierto los planes no siempre se ejecutan a cabalidad, contar con uno ayuda mucho a tener claro los objetivos que la empresa desea alcanzar, independiente de las circunstancias que rodeen el negocio. Además, permite destinar los recursos necesarios para llevar a cabo la ejecución del plan, anima al compromiso a todas las personas dentro y fuera de la organización responsables para la consecución de estos objetivos.

Sin importar el tamaño de la empresa, es importante contar con un plan de marketing que ayude a alcanzar los objetivos del negocio. De otra manera, se pueden estar invirtiendo muchos recursos en acciones y canales de marketing, que no llevan a un resultado en concreto. Por ejemplo, publicar y hacer campañas en redes sociales, sin un plan estratégico por detrás, tendrá poco impacto en los resultados del negocio.

Por último, un plan de marketing, o de cualquier otra área de un negocio, no es infalible. Seguramente en el camino se tendrán que hacer ajustes, por cambios a nivel de mercado, o dentro de la organización, especialmente si se trata de lanzamiento de nuevos productos o servicios. La ventaja es que con un plan y una ejecución bien monitoreada, se cuenta con información validada para tomar mejores decisiones de negocios, y no dejarlo todo a la intuición o azar.

Foto principal: Imagen de Gerd Altmann en Pixabay