¿Cómo ser un líder confiable en un mundo fragmentado?

¿Cómo ser un líder confiable en un mundo fragmentado?

Para los líderes empresariales cultivar la confianza ganada es un esfuerzo constante. Imagen de Steve Watts en Pixabay


Cuando la pérdida de confianza y credibilidad arropa a muchos sectores e instituciones, forjar una reputación personal confiable es una de las principales claves de éxito, en un mundo que existe transparencia.

Estamos viviendo un altísimo nivel de incertidumbre, a todos se nos movió la pirámide de Masllow profesional, los aspectos básicos de nuestro bienestar se han transformado. Estamos en un mundo gerencial diferente, hemos cambiado la vestimenta laboral, el lugar donde trabajamos y en muchos casos también el esquema de ingresos. Estamos claros que el esquema actual no es permanente, que el anterior no regresará al cien por ciento, pero no sabemos cómo y cuándo se definirán los nuevos ambientes de trabajo. Este resumen hiper sencillo refleja que vivimos una etapa de incertidumbre que no tiene precedentes, por esto es crítico que los líderes puedan ganarse y mantener la confianza de los demás todos los días.

Lograr cultivar una reputación personal confiable es una de las principales claves de éxito para lograr tener un buen desarrollo profesional. Frente a esto es muy relevante definir la historia que cada líder quiere que cuenten sobre si mismo, la reputación es una película que se construye todos los días, que suma, resta, multiplica o divide lo que decimos y callamos, con lo que hacemos y dejamos de hacer.

Es por todos conocidos que vivimos en un mundo fragmentado, con una crisis de confianza a nivel global, lamentablemente enfrentamos un proceso constante de escándalos y cuestionamientos sobre la actuación ética y honesta de profesionales, tanto del sector público como del sector privado.

El Barómetro de Confianza de Edelman 2021 refleja que los gobiernos, las ONG y los medios de comunicación han seguido perdiendo la confianza a nivel global, mientras que las empresas se mantienen como la única institución que la gente ve como competente y ética. Esto hace que la responsabilidad para construir confianza de los líderes empresariales sea mucho mayor.

Para los líderes empresariales cultivar la confianza ganada es un esfuerzo constante, para ello es necesario construir un círculo virtuoso con tres elementos clave:

1. Articular los valores personales con los profesionales: la reputación de cada persona está conformada por la articulación de cuatro elementos de su perfil: personal, profesional, público y privado. Las buenas intenciones no cuentan, es conveniente listar los valores más importantes y para cada uno, definir las formas en que los otros apreciarán esos valores de acuerdo con nuestras acciones diarias, tanto en el plano personal, como en el profesional, teniendo en cuenta que hoy la vida privada frecuentemente se ventila públicamente por diversas razones.

2. Construir puentes, en todas las direcciones: uno de los mayores desafíos en las organizaciones es la cultura de silos, es una consecuencia natural de la especialización de las áreas y el enfoque de prioridades, por ello un buen líder debe construir puentes permanentemente, puentes hacia arriba con los jefes, puentes hacia abajo para lograr que los equipos lo sigan y sobre todo puentes horizontales que permitan la sinergia de las áreas y la complementariedad entre los equipos. Hoy además tenemos el gran reto de hacer la transición hacia la próxima forma de “ir a trabajar” y crear sentido de unidad dentro de los equipos es diferente al pasado.

3. Conocernos y reconocernos: todos hemos tenido nuevos esquemas de trabajo durante el último año, por ello buscar espacios donde las personas puedan compartir aspectos personales o familiares es valioso para conocer los cambios y las nuevas realidades de las personas del equipo. En la medida que nos conocemos se aumenta la confiablidad en las relaciones interpersonales. Esta base permite que los comentarios o actividades de reconocimiento por los logros alcanzados refuerce los vínculos de confianza entre todos.

En la medida en la que todos logramos ser quienes decimos ser, los ciclos de confianza serán sostenidos en el tiempo. Esto requiere mayores niveles de conciencia sobre la visibilidad de las actuaciones de los líderes y sus implicaciones. Por ejemplo, una foto en redes sociales sobre las actividades “personales” un fin de semana puede impactar el nivel de confianza de un líder frente a su equipo. Mantener el nivel de paciencia y los códigos de respeto ante las actuaciones de los otros en reuniones o actividades de trabajo es otro de los ejemplos de articulación de valores como líder. Las organizaciones están llenas de talentos que facilitan que los líderes logren un ecosistema de confianza, por eso enfocarse en ser un líder confiable es imprescindible.