El Golfo de Chiriquí atrae millonaria inversión en acuicultura

La empresa de capital estadounidense Forever Oceans Panamá sembrará bojalá en el Golfo de Chiriquí y su primera producción la exportarán a Estados Unidos en 2021.

En octubre de 2020 un grupo inversionista estadounidense iniciará la siembra de bojalá en granjas marinas en la bahía de Charco Azul, en la provincia de Chiriquí.

La actividad acuícola que involucra una inversión de 50 millones de dólares busca satisfacer los paladares más exigentes de los consumidores en Estados Unidos, Japón, Europa y Panamá.

El bojalá es una especie nativa de la mayoría de las aguas tropicales costeras del mundo, incluyendo Panamá. Su carne es muy apreciada en mercados internacionales, especialmente el japonés. Es un pescado de lujo, de calidad “sashimi”. Esta denominación es un concepto culinario procedente de la gastronomía Nipona. Su carne es tan jugosa y de textura esponjosa, pero a la vez firme que se la puede comer cruda.

En la bahía de Charco Azul, a una distancia entre 3 y 29 kilómetros de la costa la empresa Forever Oceans Panamá, S.A. planea instalar las primeras dos de 29 jaulas de producción a mar abierto de bojalá. Las jaulas son invisible en la superficie porque estarán sumergidas a 20 metros y los peces serán alimentados a control remoto por un sistema digitalizado que supervisarán a través de cámaras.

En enero pasado el presidente de la República Laurentino Cortizo, durante un Consejo de Gabinete Agropecuario, en Chiriquí le entregó a ejecutivos de la empresa la concesión por 20 años renovables para la producción acuícola en 58,000 hectáreas de mar abierto en el Golfo de Chiriquí.

En la bahía de Charco Azul, la empresa planea instalar 29 jaulas de producción y 10 de investigación en mar abierto. Las jaulas permanecerán sumergidas en un 95% del tiempo de cría.

Sandro Rezzio director de Operaciones de Forever Oceans Panamá, manifestó que eligieron el Golfo de Chiriquí, en Panamá porque sus aguas cumplen con condiciones muy particulares, como temperatura estable que fluctúan entre los 26 grados y 32 grados; con una media de 28 grados, lo que es ideal para el desarrollo de la especie seriola rivoliana, comúnmente conocida como bojalá, amberjack o pez limón. Además no hay huracanes.

Sandro Rezzio director de Operaciones de Forever Oceans Panamá

El empresario garantiza que el cultivo intensivo de peces nativos del golfo de Chiriquí se realizará en un ambiente limpio, saludable y natural. De las 58,000 hectáreas en concesión la empresa solo utilizará para la producción de bojalá en jaulas 10.6% hectáreas o el equivalente a 6,500 hectáreas. El resto se destinará para la conservación y protección de las especies marinas, detalló Rezzio. Cada jaula tendrá un espacio de bioseguridad donde no haya contagio ni transmisión de cualquier ente externo que pueda afectar al bojalá o al ecosistema.

En el Golfo de Chiriquí se capturarán únicamente los padrotes reproductores que serán transportados y mantenidos en el laboratorio, donde se aparearán. El laboratorio está ubicado en una extensión de 13 hectáreas en la comunidad Manaca Civil, en el corregimiento Rodolfo Aguilar Delgado, distrito de Barú.

Allí se cultivarán los alevines del bojalá en estanques en tierra firme y cuando logren un peso de 10 gramos están listos para ser sembrados en las jaulas marinas.

Las aguas del Golfo de Chiriquí cumplen con las condiciones favorables para el desarrollo de la especie seriola rivoliana, mejor conocida como bojalá”, destaca sandro Rezzio, director de operaciones de Forever Oceans Panamá.

El proyecto se desarrollará de manera gradual, hasta alcanzar en 29 jaulas una producción máxima de 20,010 toneladas métricas anuales en 2028, según el estudio de impacto ambiental entregado al Ministerio de Ambiente.

Cada jaula con un diámetro de 50 metros tendrá capacidad para la cría de 360 mil peces en ciclos de ocho meses. El peso comercial esperado está entre los 2.2 kilogramos y 2.5 kilogramos. Por jaula programan producir 792,000 kilogramos de pescado. Y a partir de 2028 las proyecciones son producir 10.4 millones de juveniles por año.

Cada jaula, con un tamaño de 50 metros de diámetros, tendrá en producción 360 mil peces.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), apunta que el consumo mundial de pescado per cápita alcanzó un nuevo récord de 20.5 kilogramos por año y se espera siga creciendo en la próxima década, poniendo de relieve su papel fundamental en la seguridad alimentaria y nutricional global.

“El desarrollo sostenible de la acuicultura y la ordenación eficaz de la pesca son clave para mantener esta tendencia”, destaca la FAO en El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2020 (SOFIA, por sus siglas en inglés).

Según las previsiones del SOFIA, la acuicultura continuará su expansión -aunque a un ritmo más lento-, y el pescado de piscifactoría tendrá una participación creciente en el consumo y el comercio durante la próxima década.

Flor Torrijos, administradora de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), manifestó que la acuicultura se ha convertido en una actividad altamente tecnificada, con excelentes rendimientos, ofreciendo empleomanía y seguridad alimentaria en el país.

Además de la generación de empleos, “la instalación de las jaulas marinas en la bahía de Charco Azul atraerá más peces, lo que beneficiará a los pescadores artesanales del área”, dijo Torrijos.

En la actualidad 3.8 millones de personas trabajan en acuicultura en la región, el 2% del total mundial. El empleo en los sectores de la pesca y la acuicultura está creciendo moderadamente, mientras que la producción acuícola ha experimentado un crecimiento sostenido bastante alto, destaca la FAO.

En Panamá, se han otorgado 21 concesiones para el desarrollo de la acuicultura y otras 22 están en evaluación para aprobación.

El cultivo en granjas marinas se desarrolla en Divisa, Aguadulce, provincia de Coclé; Gualaca, provincia de Chiriquí; bahía Achotines en la península de Azuero, la costa arriba de Colón y Vacamonte, en Panamá Oeste.

La producción acuícola de Charco Azul requerirá que el Aeropuerto Internacional Enrique Malek, en David, Chiriquí cuente con las infraestructuras y servicios logísticos adecuados para el movimiento de carga perecedera, indicó Felipe Ariel Rodríguez, presidente del Centro de Competitividad de la Región Occidental (Cecomro).

El empresario Felipe Rodríguez.
El empresario Felipe Rodríguez.

El empresario reitera la necesidad de que el Estado mejore las infraestructuras viales y servicios básicos para sacar un mejor provecho a las inversiones privadas que se están desarrollando en la región occidental del país.

“Esperamos que el sector público sea un aleado para que la inversión privada crezca en el país”, dijo Rodríguez.

Forever Oceans Panamá prevé cosechar los frutos de su millonaria inversión a mediados de 2021. La producción se procesará en una planta procesadora ubicada en Pedregal, David y se exportará en una primera etapa como filete fresco hacia Estados Unidos. El precio del kilogramo de bojalá podría estar en 13.50 dólares.

 

Acuicultura
Tendencia de la demanda global

21 Concesiones se han otorgado en Panamá para el desarrollo de la acuicultura y otras 22 están en evaluación para aprobación.

2030
El consumo de pescado en América Latina y el Caribe crecerá un 33%.

21.5
Kilogramos se prevé que aumente el consumo mundial de pescado en 2030, según la FAO.

Aet Elisa Tejera C.