Tres tips para superar la crisis económica generada por el Covid-19

Tal cual lo mencioné en un reciente artículo, la pandemia del coronavirus ha generado la mayor crisis social y económica de nuestros tiempos, a tal punto que a hoy nadie en el mundo sabe con certeza cuanto tiempo durará y cual será su verdadero impacto. La Cepal (Comisión Económica Para América Latina) estima que cerca del 20% de las empresas formales actuales de los 27 países de América Latina desaparecerá con ocasión de esta coyuntura.

Nuestros empresarios, de repente, se enfrentan a una situación de la que nunca oyeron y para la cual nadie los preparó. Es por esto que hoy, me refiero a tres puntos esenciales que considero indispensables para superar el actual contexto económico, los cuales aplican para empresas que estén no solo en Panamá sino en cualquier otra geografía.

1. Lo primero que debe tenerse en cuenta es que ahora más que nunca se debe contar con una actitud positiva. Aquellas personas que en estos momentos logren conservar la calma y tener una mentalidad ganadora, seguramente saldrán adelante más rápidamente y aún fortalecidas.

La actitud positiva es un rasgo necesario para los líderes de todas las organizaciones, éstos deben recordar que tienen personas a cargo en sus negocios las cuales están muy pendientes de su comportamiento y decisiones por lo que deben ser un ejemplo y no dejar que su tropa se desmoralice. Los grupos con líderes positivos permanecen unidos en la adversidad y convierten las dificultades en oportunidades.

Adicionalmente, esta actitud nos hace recordar que han existido momentos mejores, y que los ciclos económicos son parte de la economía y además tienen siempre un comienzo y un final. Así sin duda, pasada la tormenta vendrá un nuevo período de bonanza por lo cual hay que trabajar con más ahínco y empezar cuanto antes a planificar para el futuro.

2. Esto me lleva al segundo punto que es la redefinición de los negocios. No hay una sola industria que no haya sido afectada de alguna forma por la pandemia actual. Algunas compañías se han visto favorecidas, pero para otras, este nuevo entorno ha significado una situación de modificar rápidamente o desaparecer.

Los empresarios deberían regresar a sus raíces y reevaluar cada uno de los preceptos sobre los cuales diseñaron sus negocios, y de ser necesario redefinirlos para que se adapten al nuevo mundo que encontrarán. Los innegables cambios de hábitos de consumo serán parte de esos nuevos elementos a los que deberán enfrentarse. La tecnología, tan poco incorporada en algunas compañías, ahora no podrá faltar prácticamente en ningún lado. Por otro lado, los canales de distribución y la logística serán otros después de esta crisis; ni siquiera Amazon pudo anticiparse a la magnitud de estos cambios y sus clientes han experimentado retrasos en sus pedidos y peor aún, falta de inventarios de muchos de sus productos favoritos.

Son también muchos los cambios que se avecinan que pueden ser positivos para algunos negocios, y solo me referiré a algunos de ellos. Los consumidores están dispuestos a darle la oportunidad y demandar productos y servicios de empresas pequeñas o aún solo visibles en el mundo virtual; la competencia ahora es global así que las organizaciones panameñas pueden acceder fácilmente a mercados más grandes siempre que tengan la estrategia correcta; los empleados serán más conscientes de que su buen desempeño y sus resultados será lo único que les garantizará su permanencia por lo que la eficiencia aumentará; y las empresas estarán más receptivas a buscar alianzas y a realizar fusiones que traigan beneficios para todas las partes.

3. En tercer lugar, las empresas experimentan una tremenda presión sobre su liquidez, ocasionada por la baja demanda y el menor acceso a fondos bancarios propio de ciclos económicos como el actual donde la aversión al riesgo de los bancos es una realidad. El flujo de caja debe ser monitoreado a diario por la alta dirección, asegurándose que el flujo operativo sea positivo para lo cual deberán hacer enormes ahorros a lo largo y ancho de sus organizaciones. Las unidades que no sean rentables operativamente deberían ser desechadas, y las inversiones deben ser analizadas minuciosamente cuidando cada dólar.

Las obligaciones financieras cuando están mal estructuradas y no sincronizadas con los flujos de caja, son usualmente el detonante y el comienzo del fin para algunos negocios. Los flujos operativos deben alcanzar no solo para pagar los intereses sino también para amortizar a capital. Una saludable estructura del balance general, es un principio fundamental de las empresas exitosas que perduran en el tiempo. En momentos como el actual, la reestructuración empresarial debe empezar por un análisis minucioso de los balances generales pues allí están los fundamentos que determinarán su desempeño futuro.

Esta es la hora de los valientes, solo aquellos empresarios que se mantengan con una actitud positiva, redefinan sus negocios y manejen adecuadamente su flujo de caja, sobrevivirán esta crisis y serán los ganadores del futuro.