Sincerar la calidad crediticia y lograr acuerdos donde todos ganen

Sincerar la calidad crediticia y lograr acuerdos donde todos ganen

La banca panameña se prepara para reestructurar deudas que han estado en alivio financiero por 16 meses. Foto: Archivo.


Es el momento para reestructurar las deudas y que los bancos puedan llegar a acuerdos que les permita garantizar la salud de las carteras de créditos y también responder a los depositantes.

Este mes la Superintendencia de Bancos de Panamá ha emitido dos importantes normas. Ambos relacionados a la gestión del riesgo crediticio, el primero referido a la situación de los llamados créditos modificados (Acuerdo 02-2021) y el segundo a la reestructuración de créditos de deudores que han mostrado disposición para cumplir con sus obligaciones a pesar de encontrarse en una restricción temporal de liquidez (Resolución General de Junta Directiva SBP-GJD-0004-2021).

Estas normas tendrán efectos importantes tanto en la clasificación de riesgo de las carteras crediticias de los bancos como en la constitución de provisiones, puesto que el Acuerdo 2-2021 define en su articulo 4, pautas claras para la gestión por parte de los bancos. Adicionalmente, tanto el Acuerdo 2-2021, en sus artículos 6 y 7, como la Resolución General en sus artículos 2, 4 y 4 definen las condiciones, medidas especiales y plazos para reestructurar las deudas que estaban bajo la modalidad de prestamos modificados.

Visto desde la óptica relación banco-cliente tenemos lo siguiente:

- El periodo para la reestructuración de créditos modificados es entre el 1 de julio y el 30 de septiembre del 2021.

- Debe estar documentado que el cliente contacto a la entidad bancaria, así como su capacidad de pago presente y/o prospectiva; es decir, debe darse la intención de pago del deudor y debe evaluarse y comprobarse por el banco dicha capacidad de pago.

- Si bien la reprogramación de los pagos puede hacerse en base a cronogramas que vayan mas allá del 31 de diciembre del 2021, los periodos de gracia a capital y/o intereses no podrán ser mayores a los 6 meses para créditos de consumo ni 12 meses para créditos corporativos, sujetos a la capacidad de pago del deudor.

- Los deudores que logren reestructurar sus créditos en este periodo gozarán mientras se mantengan al día en sus pagos pactados de exención de la ejecución de los bienes muebles e inmuebles que hayan ofrecido como garantía y estarán exentos de la actualización del avalúo.

Consideramos que el momento de la verdad ha llegado. Es una gran oportunidad para los deudores que estén generando algún tipo de ingresos, reestructurar sus créditos, posiblemente en condiciones favorables. Si no generan ingresos tal vez es el momento de buscar otras soluciones que pueden implicar ceder en pago sus activos hipotecados. Para los bancos es el momento de sincerar la situación de sus portafolios de créditos y la necesidad de provisiones.

Estas normas son de suma relevancia para la economía y sociedad, puesto que los ahorristas de la banca necesitan claridad sobre la calidad de las carteras de prestamos donde se invierten sus depósitos y los bancos asumir las provisiones que sean necesarias.