Reactivación económica: desafíos y oportunidades

El Covid-19 es una realidad que llegó y en el futuro cercano no va a desaparecer. A raíz de esta situación hemos vivido un proceso de confinamiento y aislamiento que obligó a la mayoría de las empresas y trabajadores a estar paralizados, ya llevamos algo más de dos meses así.

Las preguntas que todos se hacen: ¿Hasta cuándo vamos a estar así?, ¿Cómo afrontar los posibles resultados frente al escenario de incertidumbre económica?, ¿Cuánto será el impacto negativo que tendrá el Covid-19 en la economía?

Desafortunadamente, nadie tiene una bola de cristal que pueda predecir el futuro. Por ende, lo único cierto es que nadie sabe a ciencia cierta, cuál será el nivel de impacto en los diferentes sectores ni el tiempo que durará. Existen estimaciones similares entre algunos organismos internacionales que proyectan reducciones en el Producto Interno Bruto (PIB) en 2020: el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un 2%, similar a la estimación del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y por su parte el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) entre un 2% y 5%.

Por otro lado, la Organización Mundial del Comercio (OMC) espera una contracción en el comercio de hasta el 32%, el petróleo cayó a precios históricos y el mercado bursátil también sufrió un desplome. Estos son algunos indicadores de que viene una recesión profunda con cambios significativos en todas las áreas y a todos los niveles.

La paralización y el distanciamiento social que trajo el Covid-19 nos lleva a economías contraídas con ciudadanías desorientadas y matrices productivas desarticuladas, dejándonos con una necesidad de adaptación a las condiciones competitivas de una nueva realidad. Realidad para la que no estábamos preparados y que nos ha llevado a una reestructuración, nos ha forzado a la digitalización y adaptación por parte del Estado y empresas, desarrollando nuevos modelos de negocios y la aplicación de habilidades digitales.

En otras palabras, agilizando y profundizando las tendencias del futuro que ya se veían venir, como lo son: el comercio electrónico, la inteligencia artificial, el teletrabajo, tramitar en línea y educación virtual, entre otros. Ello crea oportunidades y desafíos que van a depender de la capacidad de adaptación e innovar que tengamos y el uso eficiente de los recursos.

Por mencionar ejemplos de oportunidades, el Centro Nacional de Competitividad (CNC) realizó una Prospectiva e Inteligencia Competitiva de la Zona Libre de Colon (ZLC) a mediados del 2019, en donde se recomendaba que, la ZLC, a través del comercio electrónico podía convertirse en un centro de distribución de la región. En ese sentido, y recientemente, la ZLC comunicó que está en etapa de prueba del módulo de Comercio Electrónico. También, se recomendó ser parte de la cadena de abastecimiento y añadir valor a las mercancías que pasan por ella.

Paralelamente, hay que seguir aprovechando la ventaja comparativa de nuestra posición geográfica y potenciar la logística, aunado con el desarrollo del agro y la agroindustria de valor agregado. El centro bancario está sorteando con éxito, nuevamente, una situación delicada y constituirá un pilar necesario en donde apoyar la reactivación económica.

No obstante, existen desafíos: mantener a flote las Mipyme, evitando que haya la menor cantidad de cierre de empresas para salvar la mayor cantidad de empleos posible. Para ello, se debe establecer una estrategia u hoja de ruta de la recuperación económica, definiendo los sectores prioritarios que se pueden potenciar en esta nueva realidad y, para los sectores con menos oportunidades, apoyarlos a reinventarse.

Además, se puede considerar brindar formación relacionada en los sectores que se van a potenciar para cubrir la demanda e insertar a las personas que quedaron desempleadas por la pandemia. También, establecer mecanismos de monitoreo del impacto de la estrategia que se implemente para medir la efectividad de la misma y poder hacer los cambios de manera oportuna.

Es importante destacar que para la situación Covid-19 y poscovid-19 no existe un manual, pero en la medida que se tomen las acciones y/o precauciones, consultando con expertos de diferentes áreas para cometer la menor cantidad de errores posibles y que la población tenga claridad en cuál va a ser el rumbo del país, será mejor. Además, hay que tomar en cuenta que las acciones no son solo responsabilidad del Gobierno, sino que es una responsabilidad de todos. Si todos estamos conscientes y realizamos un esfuerzo conjunto, responsable y solidario, la reactivación será exitosa.

Roger Durán
Centro de Competitividad | rduran@cncpanama.org |

Analista Económico del Centro Nacional de Competitividad