No hay excusas, las empresas tienen que gestionar sus riesgos

No hay excusas, las empresas tienen que gestionar sus riesgos

No hay excusas, las empresas tienen que gestionar sus riesgos


Recientemente se llevó a cabo la reunión anual del Foro Económico Mundial de Davos, WEF, que este año realizó sus reuniones en un formato virtual y tenía como título “El Gran Reinicio”. En la introducción, Klaus Schwab, fundador de WEF, mencionó que es un año crucial para reconstruir la confianza y abordar los errores cometidos en 2020.

En ese foro se presenta anualmente el Informe de Riesgos Global que realiza Marsh & McLennan, es oportuno recordar que en el Informe de Riesgos Globales de 2006 estaban señalados varios riesgos relacionados con salud e incluso se presentaba el riesgo de pandemia.

Hace 15 años este Informe advertía que la propagación de una gripe letal podía ser impulsada por los patrones de viaje globales y que no se contaban con mecanismos de advertencia suficientes. Algunos informes posteriores profundizaron en el impacto de una pandemia como un riesgo global a atender.

Muchas voces también se sumaron por muchos años a tratar de alertar sobre el riesgo de una pandemia global, sin embargo, hoy es claro que estas alertas pudieron haber sido abordadas con mucha más profundidad.

El Informe de Riesgos Globales 2021, recientemente publicado señala que la pandemia de la Covid-19 está haciendo que aumenten las disparidades y la fragmentación social, de forma que en los próximos 3 a 5 años amenazará la economía y en los próximos 5 a 10 años debilitará la estabilidad geopolítica. Adicionalmente, las preocupaciones por los riesgos ambientales siguen encabezando la lista en términos de probabilidad e impacto para la próxima década.

Toda empresa, de cualquier tamaño, si quiere mejorar su capacidad de resistencia ante las crisis futuras y garantizar la continuidad de su negocio, necesita fortalecer y revisar constantemente sus estrategias de mitigación de riesgos. En el 2020 aprendimos que ignorar los riesgos, no evita que estos ocurran. También hemos aprendido que la gestión de los riesgos es una responsabilidad individual y de todos los actores de la sociedad.

En este sentido, las empresas se enfrentan a la necesidad imperiosa de fortalecer su cultura interna y los procesos que permitan contar con un sistema de gestión de riesgos a la medida de la actividad de cada uno y su respectiva realidad. Es fundamental disminuir la probabilidad que un riesgo se transforme en una crisis, que afectaría la reputación de la empresa e incluso la continuidad operacional.Dependiendo del sector y del tamaño de cada empresa, un sistema estándar de gestión de riesgos debe contar con cinco elementos clave:

1. Agenda de Riesgos: donde estén identificados los riesgos potencialmente disruptivos, así como de las oportunidades que pudieran existir

2. Mapa de Stakeholders: teniendo en cuenta la agenda de riesgos y el análisis de la estrategia de negocio se deben identificar todos los stakeholders relacionados con la empresa y desarrollar un claro plan de relacionamiento con los mismos.

3. Plan de mitigación: es fundamental desarrollar de forma proactiva y oportuna un plan de mitigación que permita disminuir el impacto y la probabilidad de los riesgos, a la vez de estar preparados para el momento que alguno de los riesgos se haga realidad

4. Alertas temprana y seguimiento en tiempo real: hoy en día es relativamente sencillo contar con herramientas y plataformas tecnológicas que permitan identificar de forma oportuna situaciones de alto impacto y hacer seguimiento a los planes de mitigación de estas

5. Equipos internos expertos: las empresas deben contar con equipos definidos y capacitados para trabajar en la mitigación y atención de riesgos, además de contar con protocolos de atención que deben ser revisados trimestralmente

Como sociedad, a nivel global, vivimos una etapa de gran incertidumbre que nos ha hecho ser más consciente sobre los riesgos que enfrentamos en el presente y futuro cercano. A raíz de la pandemia ha quedado claro que tenemos que fortalecer la resiliencia y en particular la gestión de riesgos, ha quedado claro que tenemos que renovar y mejorar nuestros sistemas políticos, sociales y económicos, es un gran desafío, pero es indispensable. Por ello, no hay excusas, las empresas tienen que gestionar sus riesgos!