Llegó la hora de prestar

La banca panameña atraviesa por su mejor momento histórico, con activos combinados de $56 mil millones a julio de 2019, y unas utilidades en el último año de más de $800 millones, y más de $1,800 millones si contáramos todo el centro bancario. Adicionalmente los movimientos corporativos que han llevado a varios bancos de la plaza a fusionarse, seguirán disparando las utilidades gracias a las sinergias que se obtendrán por mayor eficiencia y reducción de costo de fondeo.

Con todo este panorama y con la paradoja existente para el resto de sectores que enfrentan una gran iliquidez, principalmente las pequeñas y medianas empresas, pareciera ser el momento adecuado para que los bancos locales expandan el crédito a los diferentes sectores.

La actividad principal de los bancos ha sido y debe seguir siendo la de obtener recursos de los ahorradores vía depósitos y colocarlos a manera de préstamos en el mercado. Los bancos no deben volverse “Hedge Funds” que se dedican a invertir en títulos valores.

Haciendo una revisión de solo la banca local panameña según estadísticas de la Superintendencia de Bancos de Panamá, encuentro una gran disparidad entre los bancos oficiales y privados, y de igual forma una enorme oportunidad de que se aumente el nivel de préstamos.

El caso más dramático es el del Banco Nacional de Panamá, el cual a julio de 2019 solo tenía en cartera de préstamos el 41% de sus activos totales, y el 46% de los depósitos recibidos. Es decir, de cada $10 que ha recibido en depósitos solo tiene colocados $4,6, suma que es demasiado baja si se le compara con la de su homólogo Caja de Ahorros que tiene colocados $7,9 por cada $10 en depósitos, y el consolidado de la banca panameña el $8,5 por cada $10 en depósitos.

En una situación ideal, los bancos podrían prestar hasta el 100% de los depósitos, calzándolos de acuerdo a las exigibilidades estimadas, esto sería posible dado que existen otras fuentes de fondos disponibles para los bancos en adición a los depósitos, tales como financiamientos de instituciones financieras locales e internacionales y emisiones públicas de bonos y VCNs en mercado local e internacional.

Solo para ejemplificar la enorme influencia de la banca panameña en la economía del país, y asumiendo que solo los bancos de capital local colocaran en créditos el 90% de sus depósitos, las empresas y personas recibirían créditos adicionales por cerca de $2,200 millones, los cuales aliviarían la enorme presión de liquidez que se siente en el mercado. Esto en verdad si es “plata en la calle”, pues es circulante inmediato para nuestra resentida economía. Este dinero propiciaría más inversión, empleo y por ende reactivaría el consumo. Así que señores banqueros a mover la economía, ustedes tienen la fórmula para hacerlo.

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