Ingeniería financiera del lado apropiado: generar liquidez a la banca pero con un impacto social positivo

Ante grandes males como el COVID-19 y el cambio climático, grandes remedios son necesarios: como, por ejemplo, un nuevo producto financiero que ofrece gran liquidez y flexibilidad para que los bancos de América Latina y el Caribe pueden alcanzar compromisos de impacto social y climático.

La respuesta convencional ante una crisis que afecta a la economía – como la causada por la actual pandemia – pasa por incrementar la liquidez al impulsar el crédito. Pero esto incluye peligros que no se pueden ignorar.

Estos peligros incluyen no sólo los más obvios, como la posibilidad de que una excesiva exposición de sector financiero lleve a que sus finanzas se tambaleen, sino otros menos evidentes. Como, por ejemplo, que en el proceso de estimular la economía se olviden principios fundamentales que van más allá de lo financiero, incluyendo la lucha contra el cambio climático.

Para resolver esta tensión, una posible solución es el uso de productos de financiamiento mixto, dentro del cual se incluye uno que hemos creado para la banca de América Latina y el Caribe. El producto es, para que lo entiendan los expertos, una estructura subordinada de cupón cero que fortalece la posición de capital de la entidad.

Para los no-expertos, la idea es que las instituciones financieras reciban fondos en las condiciones menos onerosas posibles, y al tiempo puedan adquirir compromisos en materia de cambio climático. De ahí el diseño de este producto.

El producto tiene dos características fundamentales: la primera es que puede ser subordinado – es decir, tiene una prioridad de cobro menor para el poseedor que la de otros acreedores. Esta deuda se asemeja a capital por lo que computa según cada regulación como recursos propios para el tomador de los fondos.

La segunda característica depende de su cupón cero. Ello quiere decir que la institución financiera que ha contratado este producto no paga ningún interés ni devuelve ningún capital durante la vida del préstamo. En el vencimiento, se paga capital e intereses al tiempo, pero no antes.

Aún hay más. Y aquí sí que estamos en una parte que incluye significativa innovación relacionada con una serie de objetivos que acepta el tomador del producto, la institución financiera, al firmar su concesión.

Estos objetivos, que no son condiciones forzosas, sino incentivos, se refieren específicamente a los principios que queremos promulgar: por ejemplo, un hito importante es que la institución financiera se una al Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionado con el Clima (“TCFD”, por sus siglas en inglés) y que siga las recomendaciones de TCFD de como analizar y reportar la exposición a riesgos financieros asociados con el cambio climático. Otro hito concreto es que se incremente el porcentaje de la cartera total de préstamos del tomador que se dedica a operaciones que generen impactos ambientales positivos, como la reducción de emisiones de gases con efectos invernaderos que contribuyen a la adaptación al cambio climático.

Al tomador le interesa que se incluyan varios de estos objetivos, porque si los incluyen no hay penalización – al no ser de cumplimiento forzoso – con lo que tiene flexibilidad; pero si los cumple, redundan en una reducción del interés a pagar: es decir, un ahorro de dinero contante y sonante.

Hemos creado este producto, por primera vez en la historia de BID Invest, con el objetivo de ofrecérselo al sector financiero de la región, incluyendo no sólo bancos sino también instituciones de crédito, incluso – posiblemente – compañías de gestión de fondos. Con este producto queremos incentivar los cambios a nivel corporativo en las instituciones del sector financiero para lograr resultados climáticos deseables; es decir, incentivar las políticas y procesos de la entidad financiera para preparar y financiar una economía baja en carbono y resiliente frente el cambio climático.

Apuntamos al cambio institucional para potencializar un alcance mayor y permanente, con resultados de impacto medibles y positivos para el clima buscando el crecimiento de una cartera varias veces mayor que el monto del préstamo. La primera transacción relacionada se ha cerrado con Davivienda, uno de los bancos líderes en Colombia. Pero las posibilidades son múltiples.

Frecuentemente se usa de forma negativa la expresión “ingeniería financiera”, para referirse a productos complejos e innovadores en el mundillo financiero que algunos usan para esconder pérdidas o pagar menos impuestos. Creemos que con este producto estamos usando la ingeniería financiera, al fin, para el bien de todos.

Imagen de Nattanan Kanchanaprat en Pixabay

Hilen Meirovich

Hilen lidera el equipo de Servicios de Asesoría en Cambio Climático de BID Invest, adonde ingresó en 2017. Es responsable de desarrollar estrategia...

Matthieu Pegon

Jefe del equipo de financiamiento mixto de Bid Invest