Implicaciones fiscales de trabajadores internacionales en teletrabajo

Desde el 23 de marzo hasta el 12 de octubre de 2020 el gobierno de Panamá, por motivo de la pandemia de la Covid-19, ordenó la suspensión de los vuelos internacionales de pasajeros con origen y destino a la República de Panamá, por lo que muchos trabajadores en tránsito se vieron forzados a permanecer en el país en ese tiempo. Esta situación puede derivar en un conjunto de implicaciones fiscales respecto al ejercicio fiscal 2020 para las empresas donde estos sujetos laboran, y para el propio Fisco panameño.

En efecto, la actividad y tiempo de permanencia de estas personas en el país pueden generar implicaciones fiscales relevantes, de allí que existan figuras fiscales en la legislación local, como el Establecimiento Permanente (EP), que le permiten al Estado considerar como renta producida en el país aquella que se obtiene por actividades realizadas en territorio panameño, una vez cumplidas las condiciones que hacen posible esta atribución.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo (OCDE), publicó una guía sobre el impacto de la crisis de la Covid-19 en la aplicación de las disposiciones de los Convenios para evitar la Doble Imposición relativas a las figuras de EP y residencia fiscal, así como de trabajadores transfronterizos, emitiendo recomendaciones sobre la aplicación o interpretación de dichas disposiciones por los Estados.

La Guía no representa los puntos de vista oficiales de los países miembros de la OCDE y, por tanto, los países pueden adoptar diferentes enfoques sobre estos temas.

Si bien Panamá no es miembro de la OCDE, la Guía puede servir de base a la DGI para establecer criterios interpretativos sobre la aplicación de la figura de Establecimiento Permanente, residencia fiscal y tributación de los trabajadores transfronterizos.

Aun cuando la Guía cubre diversos aspectos, me limitaré a comentar sobre las implicaciones fiscales derivadas de la figura de EP en Panamá para empresas extranjeras respecto a la modalidad de Teletrabajo, así como de aquellos empleados con facultad de concluir contratos en nombre de éstas.

Teletrabajo

Según la Guía, los empleados que trabajan desde casa durante la situación Covid-19 no deberían crear un EP para su empleador. Llevar a cabo actividades comerciales de manera intermitente y excepcional en el hogar de un empleado como consecuencia de un evento extraordinario como es la pandemia, no hace de éste, un lugar que esté a disposición de la empresa, ya que el hogar debe usarse de manera continua, y la empresa generalmente debe exigir a la persona que use esa ubicación para llevar a cabo los negocios de ésta.

El Código Fiscal de Panamá considera que una persona domiciliada en el exterior realiza operaciones en Panamá por medio de un EP cuando directamente o por medio de apoderado, empleado o representante posea en territorio panameño cualquier local o lugar fijo de negocios, o cualquier centro de actividad en donde se desarrolle, total o parcialmente, su actividad. Por tanto, el elemento a analizar es el carácter fijo o permanente del local o lugar de negocio.

El hecho que, por motivo del Covid-19, estos trabajadores se vieren impedidos de retornar a sus destinos, obligándoles a residir en el país y hacer uso de los medios disponibles para trabajar en él, no es más que la consecuencia de una medida de limitación de movilidad ordenada por el Gobierno de Panamá.

Por ende, la utilización de tales lugares no puede entenderse como un lugar fijo o permanente desde donde se realiza una actividad o negocio de la empresa extranjera, pues esto es el resultado de un evento de fuerza mayor, lo que no es causa suficiente para considerar que se configura un EP de la empresa extranjera en Panamá.

Empleados (agentes dependientes) con facultad de concluir contratos en nombre de la empresa extranjera bajo modalidad de teletrabajo

La Guía indica que la facultad de concluir contratos en los hogares de empleados o agentes debido a la crisis COVID-19 tampoco debería crear EP.

Según el Modelo Convenio para Evitar la Doble Imposición de la OCDE de 2014, las actividades de un agente dependiente (como un empleado, por ejemplo) crearía un EP para una empresa si el empleado habitualmente celebra contratos en nombre de ésta. Según la versión 2017, se crearía un EP si el empleado habitualmente celebra contratos o desempeña habitualmente el rol principal que desencadena a la suscripción del contrato. En todo caso, según la Guía, el enfoque principal es la permanencia y habitualidad de esta actividad.

Por tanto, es improbable que la actividad de un empleado en un Estado se considere habitual si solo trabaja en su hogar en ese Estado (vg. Panamá) durante un período de tiempo excepcional debido a causas de fuerza mayor y/o directrices gubernamentales que afectan extraordinariamente su rutina normal (como la medida de suspensión de vuelos internacionales).

El Código Fiscal panameño indica que cuando una persona -distinta a un mandatario o agente actuando de manera independiente-, actúa por cuenta de personas domiciliadas en el extranjero, y dicha persona detenta y ejerce habitualmente en Panamá poderes que le faculten para concluir contratos en nombre de aquellas, se considera que tienen un EP respecto de las actividades que dicha persona realiza para éstas; por lo que, de comprobarse que el empleado no cumple con estas condiciones, su actuación no debe configurar EP para su empleador extranjero.

Sin perjuicio de los comentarios expuestos, corresponderá a la DGI analizar cada circunstancia fáctica respecto a la posible configuración de Establecimiento Permanente bajo los supuestos analizados.

Imagen de Alterio Felines en Pixabay

Carlos A. Márquez G.

Director de EYCA Regional HQ & Services Inc.