El complejo panorama del empleo juvenil post Covid-19

Se estima que en Panamá, el desempleo en el 2020 será del 25%, la tasa más alta de la historia. Antes de fin de año se perderán entre 385 mil y 400 mil empleos, de los cuales, 35% serán de trabajadores con menos de 30 años. Unos 135 mil jóvenes perderán sus fuentes de ingreso.

Adicionalmente, la deserción escolar en Educación Premedia y Media, que ya se ubicaba en 63% en el período 2013-2019, con 14 mil adolescentes abandonando el sistema anualmente, se incrementará de manera significativa debido a las dificultades que está experimentando el sistema educativo para impartir educación virtual.

Pero este sombrío panorama post Covid-19 también ofrece para los jóvenes inéditas oportunidades en un mercado laboral cada vez mas marcado por el emprendimiento y la tecnología. El mundo cambió para siempre.

Antes del Covid-19 ya Panamá enfrentaba una crisis de empleo juvenil

En la última década, Panamá llevó a cabo la Ampliación del Canal, creó 576 mil nuevos empleos, los salarios se duplicaron, el Gobierno invirtió más de $15.5 millones en educación, implementó la Beca Universal y el país hoy tiene el ingreso per cápita más alto de Latinoamérica.

Sin embargo, antes de la pandemia, Panamá ya enfrentaba la mayor crisis de desempleo juvenil y el más alto número de jóvenes que no trabajan ni estudian (Ninis) en los últimos 14 años, así como la peor epidemia delictiva de la historia. Entre el 2009 y 2019 la edad promedio en los nuevos empleos aumentó 8.2 años, pero la escolaridad apenas en 6 meses. La media de edad en los nuevos empleos es hoy 53.3 años.

Critica situación de jóvenes entre 15 a 24 años

La situación es particularmente grave en los jóvenes de 15 a 24 años. Entre los adolescentes (15-19 años), el aumento de la deserción escolar ocasionó que el aumento de Ninis adolescentes en los últimos 5 años (25,872) superara su crecimiento poblacional (23,032), tendencia que se agravará como consecuencia del COVID-19.

Los jóvenes entre 20 y 24 años crecieron en 42,354 personas, de las cuales, 32,162 (76%) buscaron trabajo, pero sólo 2 de cada 5 de éstos (13,403) lo obtuvieron. 6,615 (16%) de ellos ingresó a un centro educativo, dando como efecto combinado 22,336 nuevos Ninis en ese rango de edad, 53% de su aumento poblacional.

En resumen, 3 de cada 4 de los jóvenes que entraron al tramo de edad de 15 a 24 años entre el 2014 y 2019 fueron Ninis y los desocupados casi se triplicaron (181% de aumento). En entornos urbanos, 2 de cada 3 varones que entraron al tramo de edad de 15 a 24 años entre el 2014 y 2019 fueron “Ninis”.

Sistema educativo históricamente divorciado de la realidad laboral del país

En la última década, el Gobierno invirtió más de $15.5 millones en educación, a lo cual hay que agregar una importante cantidad de recursos asignada a programas de empleo y empleabilidad juvenil. Sin embargo, los jóvenes entre 15 y 29 años, que obtenían 1 de cada 4 empleos generados por la economía hace 10 años, a partir del 2009 sólo obtuvieron 1 de cada 12, y entre el 2018 y 2019, apenas 1 de cada 27.

En el 2018, nuestras universidades graduaron a 32,709 profesionales, y en el 2019 53,397 personas con títulos universitarios ingresaron al mercado laboral. Sin embargo, sólo 1,957 de ellos tenía menos de 30 años.. En otras palabras, sólo 4% de los jóvenes que se graduaron en el 2018 obtuvieron trabajo en el 2019. De hecho, 72% de quienes lo hicieron eran profesionales con más de 50 años de edad. El sector productivo está demandando no sólo educación, sino madurez y otras competencias actitudinales.

El Covid-19 está siendo particularmente severo con los jóvenes

51% de los empleos en los sectores impactados negativamente por el COVID-19 son de Oficinistas, Trabajadores del Comercio, Artesanos, Operadores de Maquinaria y Trabajadores No Calificados. Los jóvenes de 15 a 29 años representan 32% de los Oficinistas, 28% de los Trabajadores del Comercio, 22% de los Artesanos, 18% de los Operadores de Maquinaria y 31% de los Trabajadores No Calificados, que totalizan 335,541 plazas, 71% de todos los jóvenes que tienen trabajo en el país.

La generación de empleo post-Covid-19 será principalmente informal

Panamá genera y continuará generando principalmente empleo informal. En los últimos 8 años (2011-2019), 70% de los empleos creados fueron informales. Entre el 2014 y 2019, el porcentaje subió a 85% (el otro 15% fue el resultado aumento de la planilla estatal, con la incorporación de 35,350‬ nuevos funcionarios). Entre el 2018 y 2019, 100% de la expansión del empleo fue informal.

Como empleo informal se define al relacionado con todos los trabajadores que no tributan sobre la renta devengada en el empleo informal y sin acceso a la seguridad social, como las siguientes:

• Empleados de empresa privada sin contrato de trabajo
• Emprendedores y Trabajadores por cuenta propia
• Patronos, cuyas empresas cuenten con menos de cinco empleados
• Personas que prestan servicio doméstico
• Trabajadores familiares.

Se hacen necesarios urgentes cambios en educación

Las carreras del futuro serán cortas, de corte técnico y muy en función de los nuevos requerimientos del sector productivo, particularmente ante los profundos cambios que traerá la nueva normalidad luego de la pandemia del COVID-19. Las nuevas tendencias laborales requerirán el desarrollo de competencias como:

1. Emprendimiento, agilidad, adaptabilidad y mentalidad de servicio
2. Competencias digitales
3. Alimentación
4. Teletrabajo y negocios desarrollados desde el hogar
5. Salud e higiene
6. Comercio electrónico
7. Nuevos modelos de distribución y logística
8. Tecnologías de la información
9. Robótica

La velocidad con la cual nuestros entes de enseñanza respondan a las continuamente cambiantes necesidades del sector productivo determinarán si nuestra educación se convierte finalmente en una plataforma para la inclusión productiva de nuestros jóvenes o sigue siendo una “fábrica de desempleados”.

René Quevedo

Asesor empresarial