Educación para la cuarta revolución industrial

Educación para la cuarta revolución industrial

La cuarta revolución amerita que se revisen los pensum académicos, integrar carreras técnicas con las universitarias, y trabajar de la mano del sector empresarial para los trabajos del futuro. Imagen de Tumisu en Pixabay


El mercado mundial de tecnología educativa esta valorado en 89.490 millones de dólares y se espera que crezca anualmente en 19,9% entre 2021 y 2028.

La Pandemia nos ha venido a transformar digitalmente a todos. No hay una sola industria que se escape al cambio digital que estamos teniendo y ahora más que nunca la educación se ha combinado con las tecnologías de la información para la tan anhelada revolución Edutech que nuestro país necesita para salir de la mayor crisis económica de nuestra historia.

Plataformas en línea como Coursera, Khan Academy, Platzi, Linkedin Learning, Udemy, Udacity, Next U y Grow with Google entre otras han revolucionado el mundo de la educación en línea. En el 2019 esta industria fue valuada en 76.4 mil millones de dólares y tiene un crecimiento compuesto de 18.1% anual según Grand View Research. Más actualizado en 2020 Grand View Research indicó que el tamaño del mercado mundial de tecnología educativa esta valorado en 89.490 millones de dólares y se espera que sea testigo de una tasa de crecimiento anual compuesta del 19,9% de 2021 a 2028.

Este crecimiento es enorme y viene a competir fuertemente con todo nuestro sistema educativo que tiene que abrirse y adaptarse a la velocidad del mundo.

Sin embargo esta educación para la cuarta revolución industrial no puede ser solo tecnológica sino también debe llevarnos a rediseñar todo el sistema. Pensum académicos, integrar carreras técnicas con las universitarias, trabajar de la mano del sector empresarial para los trabajos del futuro, con incubadoras de nuevos emprendedores como el programa Recharge de APEDE y por supuesto la transformación de nuestros educadores.

La Pandemia vino a acelerar esta revolución, y en Panamá el país con más días con escuelas presenciales cerradas en el mundo nos llevó a transformar salones físicos por salones virtuales y a utilizar herramientas multimedia nunca antes utilizadas en clases presenciales.

En el mundo esta eliminación de fronteras educativas y la presencialidad ha llevado a más empresas a ofrecer cursos en línea gratuitos que permiten a cualquiera que quiera aprender de un tema lo haga prácticamente sin costo, transformando a su vez el espacio laboral.

Por ejemplo Elon Musk el fundador de Tesla comentó hace un tiempo ¨que el acceso a la información para cualquier persona que desea aprender algo está gratis en internet y que ellos no contratan personal por título académico sino por conocimiento y habilidades técnicas¨. Lo único que piden es que los trabajadores sepan de inteligencia artificial y cómo aplicarla de una manera útil para la humanidad.

Recordemos que Elon Musk fundador de Tesla, Bill Gates fundador de Microsoft y Steve Jobs fundador de Apple son ejemplos de personas que abandonaron la universidad o alguna etapa de estas para emprender sus startups y al final terminaron teniendo mucho éxito. Sin embargo ojo no salga corriendo ahora a dejar su universidad o su carrera técnica. Estos son casos excepciones de uno en un billón y tener un titulo en la mano siempre será un machete en la vida muy importante para definir su futuro profesional. Además trabajar hoy en día en cualquier país del mundo de forma virtual y remota hace urgente la necesidad de nuestro talento por ser más competitivos y adaptarse a esta nueva realidad virtual.

Sueño con ver estudiantes de colegio graduándose con una doble titulación que le permita iniciar un trabajo decente. Sueño con ver aquellos que deciden seguir estudiando carreras técnicas cortas haciendo sus practicas profesionales en las mejores empresas de Panamá y el mundo ganando experiencia para obtener rápido su primer empleo y por supuesto a miles de profesionales con titulo universitario reeducándose en nuevas profesiones, ya sea para reinsertarse en el mercado laboral o emprendiendo con un componente digital para alcanzar sus nuevos sueños post pandemia en esta cuarta revolución industrial en la que Panamá no puede darse el lujo de quedar rezagada.