Deja de hacer cosas ordinarias y comenzarán a suceder cosas extraordinarias

Deja de hacer cosas ordinarias y comenzarán a suceder cosas extraordinarias

Desafiarse día a día y afirmar cosas positivas puede transformar tu entorno. Foto de Andres Ayrton en Pexels


No podemos quedarnos de brazos cruzados, es necesario generar algunos cambios para obtener mejores resultados y que sean extraordinarios.

Creo que desde algún lugar, todos queremos la magia de las cosas diferentes y sorpresivas de la vida, esas cosas que cuando te las cuentan dices; Wow y ¿cómo lo has hecho?

Hoy te comparto algunos pasos para que comiences a manifestar esos momentos extraordinarios, situaciones, personas o cosas. Lo cierto es que requerirá mucho de ti, de tu energía, y vibración. ¿Y de dónde crees que eso viene? Del pensamiento

Para mi lo peor que puede pasarme es tener una vida ordinaria y sin grandes sorpresas, por qué te digo esto, porque muchas veces decretamos al universo: “quiero una vida tranquila y en paz”, claro, yo también la quiero, pero eso no implica que deje de hacer y me quede quieta esperando a que las cosas pasen.

Si tus expectativas sobre la vida son, como decía mi abuela Carmen: “aquí estoy, andando” así será y también así será el impacto que ejerzas sobre los demás, la influencia que tengas. En cambio, mi abuela Emma, una mujer más sufrida, siempre estaba haciendo algo diferente, hablar con ella invitaba a inspirarme. Sin ánimo despectivos de la comparación, este es un ejemplo que sirve para este caso, porque no había como la pasta casera de Carmen.

En los cuentos y novelas, viajas a otros países, a otros mundos, eres parte de una historia en la que comienzas a sentirte parte de ella, como si tu fueras la protagonista, ese escrito lo hizo alguien y supo cómo comunicarlo.

Me ayudó mucho leer y luego conocer culturas, algo que también puede suceder al ver películas y documentarles. Entonces, cada vez que se me ponía algo en la cabeza iba por el sí. Pero también fui por el no. Al decir no, hoy no puedo saber cuál fue la experiencia que me perdí en el camino por rechazar algunas oportunidades que se presentaban.

Uno de los métodos más eficaces para pasar de lo ordinario a lo extraordinario es decirle Sí a la vida. Sí a las nuevas propuestas, sí a los encuentros, sí a hacer algo diferente todos los días, sí. Di sí a tus amigos, colegas, a la familia, a las propuestas. Luego administra tu tiempo. Observa qué experiencias se abren cuando dices que sí.

Como decía Wayne Dyer: Lo ordinario dice: “NO, no creo que pueda lograrlo”. No, eso no va a funcionar. No, ese objetivo es imposible para mi”. Entonces con ese no, atraes más no a tu vida, y la vuelves más común y ordinaria, y así nada nuevo sucede. Y también atraerás a personas con la misma energía, personas que no te ayudarán e incluso trabarán.

Recuerdo un poema del poeta Hafiz, quien nos invita a tomar esa actitud del sí.

“Rara vez sale de mi boca un no,

porque bien sabe mi alma

que Dios ha gritado sí, sí, sí,

a todo movimiento luminoso de la existencia.”

Di “sí” a todo el mundo siempre que puedas. Convierte el sí en tu mantra interior, ¿sabes lo que es un mantra cierto? Esas palabras que refuerzan una intención y que repetimos al cerrar los ojos y meditar, que nos conectan con nuestro interior y con la fuerza universal. Prueba este ejercicio esta semana, y te pido que al finalizar la semana, me escribas y cuentes qué fue lo diferente en tu vida, pero haz la tarea:

Al levantarte en la mañana, haz que la fuerza de la creación del universo trabaje para ti:

- Siéntate cómodamente en tu cama, o en el suelo, o en una silla.

- Cierra los ojos y comienza a relajar tu cuerpo, coloca tus manos sobre el regazo, apoya los pies en el suelo, o bien crúzalos en modo indio,

- Agradece por el día que comienza, porque estás con vida y respirando, y por lo que quieras agregar.

- Toma una respiración profunda, puedes contar hasta 3 o 4 tomando aire, retener las respiración contando hasta 3 o 4 también y luego exhalar contando igual.

- Nota cómo tu mente comienza a aquietarse, verás pasar pensamientos, y eso es lo que tienes que hacer, dejarlos pasar, sin detenerte a conversar con tus pensamientos.

- Haz un decreto para el día

- Setea una intención: por ejemplo: Hoy será un día diferente y en paz, me concentraré en el sí

- Continúa respirando, hazlo durante 5 minutos. ¿Cómo puedes saber el tiempo? O bien colocas una alarma, o bien pones una música relajante que te guste y ves el tiempo que dura, sabrás que al finalizar el tema, pasaron esos minutos.

- Mientras respiras, si si, sí, sí, sí hacia adentro, mentalmente, cada vez que te distraigas con pensamientos, repetirás: sí, sí.

- Repite esto cada mañana.

Te pregunto: ¿podrás tener 5 minutos diarios para decirle “sí " a la vida?

Y cuando tengas que decir que no, dilo con un sí.

Por ejemplo: ¿Paula, puedes ayudarme con este tema?

Mi intención es ayudar, y decir que sí, pero de repente esa semana no tengo espacio porque ya tengo compromisos con otras cosas y personas, entonces pienso en la siguiente respuesta: sí, claro que quiero ayudarte, sin embargo esta semana estoy con compromisos ya, ¿te parece que agendemos un espacio para el lunes de la semana próxima?

Dije que sí, porque claro, quería decir que sí. Y puse fecha.

Algunas excepciones

Qué sucede si quieres hacer este ejercicio del sí, pero no sientes decir que sí a la propuesta, puede suceder que al hacer este ejercicio, te des cuenta de que para decir que sí a cosas nuevas, tienes que dejar de decir que sí a cosas que no quieres, que son para otras personas y que te estancan. Presta atención a eso, y en ese caso, un no puede abrir la puerta a cosas positivas.

Haz la prueba, y cuéntame, comparte para que se expanda esta energía.

Vamos por una vida extraordinaria!

Paula Cabalen

Estratega de negocios, CEO de Consultophy y embajadora Cambridge Business Association Points of You Caountry Leader
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