De lo físico a lo digital: el cambio más importante

La pandemia global en la que nos encontramos actualmente y su inevitable consecuencia en el confinamiento de la población para guardar una muy acertada cuarentena, nos lleva a plantearnos si las estrategia de transformación digital y nuestro enfoque frente a la llamada cuarta Revolución Industrial son los adecuados.

Mucho se comenta sobre el Covid-19 siendo el acelerador de las digitalizacion de las empresas y estados. Ciertamente este podría ser el caso. Pero esta transformación de los servicios presenciales a virtuales, que sin duda venimos experimentado la ultima década, debe venir acompañada de cambios profundos en las metodologías de servicio y entrega de soluciones.

Con frecuencia vemos como los ejercicios de transformación digital intentan llevar la experiencia física a lo digital, utilizando metodologías de entrega similares, solo cambiando el medio de entrega. Esto puede no ser siempre eficiente y eficaz. Por definición, la metodología es la colección de métodos, o técnicas, acerca de un proceso; y el medio es el instrumento por el cual se transmite, o comunica un proceso.

Debemos plantearnos la alternativa que ante un cambio de medio, debe existir un cambio de metodología que sea cónsono y facilite el objetivo a cumplir.

En estos tiempo del Gran Encierro, como algunos lo están llamando, hay esfuerzos multidisciplinarios para que nuestras sociedades continúen operando remotamente y podamos “salvar” parte del año.

Tomemos la educación por ejemplo. Las escuelas van para un par de meses cerradas, y muchas están volcando sus iniciativas a habilitar plataformas virtuales que permitan continuar las clases de forma remota. Se están empleando muchos medios digitales para alcanzar esto, desde plataforma colaborativas, hasta portales y apps diseñadas para educación remota.

Todas pueden ser validas, solo si, hay un cambio en la metodología utilizada para enseñar. No podemos pretender pasar de educar en salones de clases y entregar los trabajos a diario en la escuela, a conectarnos en video-conferencias y postear las tareas en un portal en linea. Pretenderlo estaría descontando el valor del relacionamiento humano, las interacciones, la creatividad y la intuición, muchas de estas impactadas al desligarnos de nuestros círculos primarios y rutinas diarias.

Ciertamente la vida cambio, y el futuro será diferente, probablemente hasta mejor en muchas formas, pero de igual forma debe cambiar las técnicas que utilizamos para llevar acabo un proceso. Enseñar y aprender remoto, no es lo mismo que presencial, principalmente por el cambio de metodología que debe existir, no solo del medio de entrega.

Debemos plantearnos que significa el empoderamiento, el aprendizaje abierto, el trabajo en redes, la auto-reflexión, y las discusiones en foros, como técnicas colaborativas de enseñanza y crecimiento personal.

Es una oportunidad para crear lideres que desde muy temprano puedan identificar sus fortalezas, sean conductores de su propio aprendizaje, y resalten el poder colectivo de una sociedad basada en la creación del conocimiento. Lo métodos pasados no necesariamente serán los adecuados para los retos futuros.

Los medios están inevitablemente cambiando a un ritmo mas acelerado de lo que nos podríamos haber imaginado. Lo mas sensato es asegurar que somos capaces de transformarnos, aprovechando las nuevas tecnologías, y adecuando nuestros metodologías al nuevo entorno, no ajustando el entorno a nuestros métodos pasados.

Diego F. Ponce

Vice Presidente de Innovación y transformación digital de Banistmo y experto en transformación digital.