¿Cómo reactivar la economía durante la pandemia?

Cuidar la salud y dinamizar la economía no es una dicotomía. Al contrario, pueden llevarse a cabo ambos propósitos partiendo de un principio fundamental: La salud es lo más importante.

Tres pilares para proteger la salud de las personas y cinco propuestas para carburar la economía del país son explicados en esta nota de Ernesto Bazán, presidente de la calificadora de riesgo EB Ratings. 

¿Cómo podemos proteger la salud?

1. Aislamiento selectivo

Tengamos en cuenta que el mayor riesgo en la Pandemia es la exposición al virus de la población considerada “vulnerable”: personas mayores de 60 años de edad o con enfermedades crónicas (asma, diabetes, cáncer, entre otras). A ellas se les haría una cuarentena estricta y no podrían tener contacto directo con otros familiares que tienen una actividad cotidiana. De esta manera quedarían protegidos.

2. Test por doquier

A pesar de la escasez de pruebas, su masificación es un factor importante en la detección de portadores asintomáticos (principal fuente de contagio). La efectividad de lo anterior se potencia muchísimo con la trazabilidad de los infectados. Debe tenerse en cuenta que existen al menos tres tipos de test: los moleculares (denominados PCR), que por ser de laboratorio son casi infalibles; los test de antígenos (detectan proteínas que habitualmente están en el virus); y los test de anticuerpos (detectan aquellos que el organismo libera cuando se enfrenta al virus).  Los dos últimos test son denominados “prueba rápida” y no son considerados concluyentes por los márgenes de error que presentan.

3. Cuidado personal

Las personas nos contagiamos del virus por la boca, la nariz o los ojos. La protección en estos tres elementos resulta clave. El lavado de manos, el uso de mascarilla, el protector de ojos, la distancia de otras personas, el no llevarse las manos a la cara y el cuidado con los alimentos que se ingiere, permitirán que haya una baja probabilidad de contagio.

Con la salud bajo control, el paso siguiente será pensar medidas que ayuden contener un deterioro de la economía o a impulsarla.

¿Cómo dinamizar la economía durante y después de la pandemia?

Para evitar que se derrumbe la economía es fundamental que la cadena de pagos no se interrumpa, y para ello es crucial mantener el nivel de empleo o al menos contener un mayor desempleo. Eso sí comenzaría a cortar la cadena de pagos y tendría un efecto multiplicador importante.

1.- El subsidio al empleo

Esta propuesta no consiste en darle dinero al desempleado. Por el contrario, se trata de un incentivo para que las empresas no despidan a sus trabajadores. Todo salario tiene tres tercios. Si una empresa no despide a un empleado, el Estado cubriría un tercio, el empleador otro tercio y el empleado, el último tercio (recibiría el 67% del salario solamente). Se requiere una cuota de sacrificio tripartita. La ventaja es que el pago de salarios no consumiría la liquidez de la empresa porque el tercio correspondiente al empleador lo cubriría el Estado en forma de préstamo. Los pagos estatales se harían directamente a la cuenta bancaria del trabajador.

2.- Préstamo empresarial con fondos del Estado

Las empresas que no despidan trabajadores accederían a un préstamo del Estado (hasta cinco años sin intereses y un año de gracia) por un monto máximo de la planilla anual. Esto servirá como incentivo a que se evite despedir y además aliviará las necesidades operativas de fondos que tienen las empresas e impulsará la inversión.

3.- Plan de contingencia de liquidez

El Estado puede proveer fondos de contingencia de liquidez para necesidades que pudieran tener los bancos. En una etapa de recuperación, los deudores bancarios postergan sus pagos (por refinanciamiento) o los dejan de hacer (por quiebra), mientras que los depositantes y proveedores de fondos retiran ahorros o no renuevan depósitos a plazo (necesitan más liquidez). Es evidente que los requerimientos de liquidez bancaria se incrementarán y se requerirá de facilidades contingentes que permitan mantener la estabilidad del sistema financiero.

4.- Impulsar las Asociaciones Público-Privada (APP)

Los fondos estatales no son infinitos y hay gran necesidad de infraestructura. Si los inversionistas privados ponen conocimiento, construcción y financiamiento de obras y proyectos, se podrá conseguir la trilogía del beneficio: el Estado promueve inversión sin comprometer sus fondos propios, el Inversionista Privado, consigue rentabilizar una inversión o concesión, mientras que el usuario ve mejorado el servicio público vinculado a la infraestructura. La inversión es el mejor generador de empleo.

5.- Impulsar las pequeñas inversiones

El capital para inversión será escaso a nivel global. Atraer inversión extranjera no será tan sencilla ya que habrá que competir con muchas jurisdicciones enfocadas en lo mismo.

El establecimiento de pequeños inversionistas con sumas que superen cierto umbral (US$ 50 mil ó US$ 100 mil) puede dar derecho a una Visa de Pequeño Inversionista. Aunque puede ser un monto bajo individualmente, a nivel agregado (volumen) puede significar ingreso de capitales, fortalecimiento de la inversión y generación indirecta de empleo.

En un contexto de crisis sin precedentes, se requiere de acciones extraordinarias para afrontar eventos extraordinarios y aunque la afectación será multilateral (Estado, empresas, profesionales dependientes e independientes), es el Estado quien tiene el principal rol en la búsqueda de soluciones frente a la gran problemática nacional. En ese contexto también tiene el reto de eliminar gastos prescindibles y hacer uso eficiente de los recursos limitados con los que cuenta.