Todos los caminos llevan a Colón

La travesía comienza en la estación del tren en Corozal, que sale puntualmente para internarse en medio de la selva y bordear el gran lago artificial Gatún, la plataforma de agua dulce que une al Canal de Panamá con dos océanos, el Atlántico y el Pacífico.

El Panamá Canal Railway tiene 164 años de historia. Los vagones del tren para pasajeros que sale cada mañana de la ciudad de Panamá, a las 7:15 a.m. y regresa de Colón a las 5:15 p.m., de lunes a viernes, es el escenario perfecto para revivir la época de la construcción de la vía interoceánica y representa uno de los atractivos turísticos para visitantes nacionales y extranjeros. El viaje dura entre 45 minutos y una hora, tiempo en el cual se disfruta de la naturaleza y el paisaje de gran parte de la cuenca del Canal.

Una vez en Colón, se pueden visitar sitios históricos de la otrora Aspinwall o Tacita de Oro, como la iglesia de piedra, la segunda más antigua de América Latina, ubicada en la calle Primera Paseo Washington, además de hacer una parada obligada en la panadería Colón para degustar los pastelitos, plantitá (plantin-tart), pastelitos de bacalao o el típico pan bon. Esta panadería está ubicada entre las calles 9 y 10 con la avenida Amador Guerrero. Para los que buscan ofertas, la Zona Libre de Colón y las tiendas de Colón Puerto Libre ofrecen un abanico de opciones.

Camino hacia costa arriba por Sabanitas se va hacia Portobelo, la cuna de la ruta comercial por excelencia en la época de la colonia. Este pueblo lleno de tradición, música y folclore de la cultura congo está anclado en una hermosa ensenada con vista al mar Caribe, donde famosos piratas rondaban con ansias para cazar el botín con los tesoros traídos del resto de América que llegaba al poblado de Nombre de Dios, donde seguía su tránsito por mar hacia Europa, luego de llegar por  tierra desde el Pacífico en lo que se denominaba el Camino Real desde la ciudad de Panamá.

Portobelo cuenta con la iglesia San Felipe, donde está el altar del Cristo Negro, muy venerada por propios y visitantes. Además del fuerte de Portobelo, que con sus murallas custodiaba la ciudad de los enfrentamientos de los piratas. También se puede visitar el museo de la Real Aduana de Portobelo, donde se registraba la entrada y salida de la mercancía traída por los españoles.

Este año en  abril se celebrará el festival de Diablos y Congos que espera atraer a cientos de visitantes locales y extranjeros. Mientras que el festival de la Pollera Congo se realiza cada dos años, el último fue el 14 de abril de 2018.

En la localidad hay varias posadas y hoteles que ofrecen el hospedaje por noches. En el muelle se puede tomar un bote y pasar a las playas cercanas como Huertas y Playa Blanca y practicar buceo y snorkel.

Desde Portobelo se puede ir hasta Puerto Lindo y tomar una embarcación para visitar Isla Mamey, adornada con hermosas palmeras y bordeada del mar Caribe.

Otro de los paseos lleva hasta la localidad de La Guaira, más arriba de Portobelo, por la carretera principal. En este pueblo se pueden tomar los botes que cruzan en cinco minutos hasta Isla Grande, que cuenta con playas de arena blanca y aguas apacibles para pasar el día o pernoctar en alguno de los hospedajes.

Además del destino de playa, la provincia de Colón ofrece otros entretenimientos, como el Fuerte de San Lorenzo, patrimonio mundial declarado por la Unesco y anclado en la desembocadura del río Chagres.

Otra de las opciones recomendadas por la Autoridad de Turismo de Panamá es descubrir en el área las baterías de defensa costera del Canal construidas en la Primera Guerra Mundial.

Otra de las experiencias es convivir y conocer la cultura ancestral de los pueblos indígenas de Panamá, como la comunidad Emberá Quera basada en la esencia espiritual y respeto a la naturaleza.

No se puede ir de Colón sin visitar las nuevas esclusas del Canal ampliado con el centro de visitantes de Agua Clara, desde donde se divisa la vía interoceánica con el tránsito diario de barcos y parte del recorrido por el lago Gatún. En esa instalación se puede disfrutar de una proyección con la historia de la construcción del Canal y se puede optar por recorrer el sendero de la zona. El centro de visitantes cuenta con tiendas de souvenir, restaurantes y locales para refrigerios y está abierto todos los días de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.

Sea en la ciudad o en la playa, la provincia colonense vibra llena de cultura, tradición, hermosos escenarios caribeños y una historia que sigue viva y que cuenta cómo Panamá se transforma en un crisol de razas que une al mundo desde su Canal y donde todos los caminos inician y terminan en Colón.

Nota actualizada el 27 de febrero de 2019 a las 03:26 pm.

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