Tarjetas de regalo y delivery en Casa Bruja

La temporada seca presenta alicientes para sectores productivos panameños con la meta de sacarles el jugo a los meses de enero, febrero y marzo. Se trata de un trimestre con actividades culturales y gastronómicas como el Burger Week. La cartelera de este encuentro culinario y de las bebidas espirituosas anunció su realización del 10 al 30 de marzo.

El verano panameño -llamado siempre como la temporada seca-, abre un paréntesis entre los aguaceros de buena parte del país durante el resto del año. Sin lluvia y con una disminución de la humedad, y los turistas prestos a vivir Mi Panamá, mucha gente acostumbra a darse un respiro laboral con familiares y amigos para ir a comer fuera de casa, tomarse un vino o una cerveza por cualquier motivo o salir a los parques a elevar cometas.

Pues bien: en vista de tales aditamentos sociales, emprendimientos como Casa Bruja habían desarrollado un plan estratégico de negocios. Esta compañía especializada en cervezas artesanales hizo inversiones para sacarle partido al Burger Week; remodeló su pequeño bar para acondicionarlo como un lugar donde comerse un buen trozo de carne ahumada; y cumplía una agenda de prestación de servicios acorde con el espíritu estival de sus clientes.

“Llevábamos en la adecuación del bar alrededor de tres o cuatro meses y precisamente cuando íbamos a abrir, llega este bichito y detiene todo lo que teníamos programado para esta temporada”, sostiene Ricardo Fernández, cofundador de la compañía. Fabricante de varias cervezas artesanales y distribuidor de ellas a bares, restaurantes y supermercados -estos últimos mediante otros distribuidores-, Casa Bruja recibió de lleno la prohibición del consumo de bebidas alcohólicas.

En números, la parálisis implica multiplicar los esfuerzos empresariales a cambio de muy pocos ingresos. Nadie hace pedidos y por lo tanto Casa Bruja redujo la producción de cervezas. “Los cerveceros no están yendo a la fábrica. Es más, tenemos todavía cerveza en fermentación y de igual manera están funcionando los tanques y debemos mantener la temperatura requerida. Hay productos que pueden perderse”.

Hasta la llegada oficial del covid-19, esta fábrica artesanal de cervezas empleaba 13 personas. Ahora solo acuden 3, que son las encargadas de preparar la comida para la venta mediante el servicio a domicilio. Bajo la dirección y el apoyo continuo de los cofundadores, ese trío de trabajadores impide el cierre temporal de la compañía.

“Estamos haciendo comida para llevarla a nuestros clientes a través de delivery. Hacemos las entrega con Appetito24”. En el menú resaltan, entre otros platillos, carne ahumada y tacos mexicanos.

En el contexto actual del mercado -si así se lo puede llamar en un país en cuarentena-, la empresa se unió con Amano, VSweet y Antiburger. Son “cuatro amigos” de la industria culinaria, integrados hoy para ofrecer tarjetas de regalo con el lema “Apoya hoy y disfruta luego”. El certificado de regalo no tiene límite de tiempo y puede consumirse o distribuirse en los cuatro locales integrantes de la alianza, según se le antoje al cliente.

Asegura Fernández que estas cuatro marcas locales comparten su filosofía y  atienden un mismo tipo de público. “Hemos unido fuerzas para generar ingresos en estos momentos, pues desde hace una semana o más debimos cerrar o disminuir al mínimo nuestras operaciones”, detalla. Los ingresos tendrán como destino el mantener a flote las operaciones durante un periodo “bastante Incierto”.

Un ciclo de incertidumbre en el cual lo único cierto son los amigos.