Panameños en la ‘meca’ de la cerveza artesanal de EU

El rápido y fuerte crecimiento de la cervecería artesanal en Panamá empieza a volverse una referencia. No en vano unas 20 empresas participaron en la última edición del Micro Brew Fest, que va por su séptimo año y en el que se sirvieron 16 mil 800 litros de cerveza. Asistieron 11 mil 863 personas.

El sector artesanal local no solo aprecia más esta clase de bebida, sino que algunas marcas llegaron ya a mercados tan selectos como los de España, varias islas del Caribe y Brasil.

Esa efervescencia emprendedora cervecera despertó el interés del programa de becas Cochran que provee capacitaciones de corta estancia en Estados Unidos a profesionales de la agricultura. Impulsa además, lazos comerciales entre el mercado estadounidense y los representantes de países participantes.

En la edición de 2018, la Embajada de Estados Unidos escogió a cuatro empresarios locales:  Juan Gabriel Sánchez, de Panama Brewers Supply; Juan Antonio Coco de León, de Cervecería Tres Gatos; Alejandro Quiodettis, de Cervecería Maestra y Ricardo Richo Fernández, de Cervecería Casa Brujas.

La lista de postulantes inscribió a más de 25 aspirantes a la beca, cuyo objetivo principal fue el de introducirlos en el mundo de la cerveza artesanal estadounidense, con el programa Brewing ingredients: Barley, Wheat, Hops. En español, ingredientes de cervecería: cebada, trigo y lúpulos. Los cuatro panameños recorrieron el ciclo de producción de una cerveza artesanal en Colorado, desde el momento de recolección de sus ingredientes en el campo, hasta el momento en que pasa por la garganta de un aficionado a estas bebidas.

Los empresarios panemeños junto a otros becarios Cochran de Costa Rica y Nicaragua.Cortesía

“Se decantó por un perfil profesional para permitirles a los becarios ir a la gira y para que pudieran replicar ese conocimiento en el mercado local”, destaca Erika Sánchez, representante del departamento de Agricultura de la Embajada de Estados Unidos en Panamá.

Para los cuatro empresarios premiados fue como acudir al templo sagrado de la cervecera artesanal. Colorado es la tercera región que más produce esta clase de bebidas, con 1 millón 523 mil 204 barriles al año y alberga a 348 empresas de este segmento. Denver celebra el festival anual más importante del sector en Estados Unidos, el Great American Beer Festival, donde se exhiben más de 4 mil marcas.

La producción de Colorado es solo superada por Pensilvania y California en el orden enunciado, según las estadísticas de la Brewers Association de EU.

Parte esencial del desarrollo de la cerveza artesanal en Panamá ha tenido su asidero en emprendedores que más que competir entre sí, se han constituido en una comunidad con fuertes lazos que comparten conocimientos, insumos, experiencias y la camaradería propia de un negocio impregnado de estilo y calidad.

“Estados Unidos ha sido el pionero en lo que se refiere a las nuevas tecnologías que se usan en la elaboración de la cerveza artesanal y los nuevos estilos y tendencias. Conocer de primera mano las fincas, las granjas, y ver todo el proceso desde la colecta del grano para seguir toda la cadena de producción. Esto es clave para tener una compresión mayor sobre cómo se mueve la industria”, destaca Juan Antonio Coco de León de Cervecería Tres Gatos.

Parte de las nuevas tendencias apuntan a mantener un alto control de calidad en el procesamiento del producto, con laboratorios especializados que realizan pruebas y que aprovechan el estudio de la microbiología de la cerveza. Un camino por el que ya comienzan a transitar algunas empresas locales que tienen sus propios laboratorios como es el caso de Casa Brujas.

“El tema de la calidad de la cerveza es crucial para mantener los estándares del producto. En Casa Brujas tenemos un laboratorio para el análisis de la microbiología del producto y usamos un laboratorio de Colorado State University y además, ya tendremos el apoyo en Panamá, en Ciudad del Saber, de Kathinka Labs, un laboratorio para atender todo el mercado de cerveza artesanal de Centroamérica”, destaca Ricardo Richo Fernández, cofundador de Cervecería Casa Brujas y organizador del Micro Brew Fest.

El empresario resalta que hay que ser muy cuidadosos con la calidad porque cuando se presenta un problema no se daña a una marca, sino a toda una categoría y a una industria en crecimiento y con mucho futuro. “Que la industria cervecera artesanal se capacite, reciba cursos, tenga acceso a laboratorios internacionales en Panamá, sin duda es un elemento diferenciador que permitirá el éxito del negocio”, apunta Fernández.

Otro tema estratégico es la distribución y el envasado. “En Estados Unidos están muy enfocados en las latas, más que en las botellas de vidrio para la cerveza artesanal, porque la lata permite que se conserve mejor el producto y le da una mayor agilidad al manejo de los productos para el transporte y la logística y es más prácticol”, relata Juan Sánchez, de Panama Brewers Supply, una especie de supermercado de insumos, materiales y equipos para los procesadores y productores de cerveza artesanal en el país.

Detalla que el enfoque de la calidad, sumado a la inversión que realiza la industria artesanal estadounidense en innovación y desarrollo, es algo que debe emularse para garantizar la sostenibilidad del sector. “El tamaño de las cervecerías artesanales y de las industrias es impresionante. Las artesanales por citar una, Oskar Blues Brewery tiene su propio desarrollo de máquinas de enlatar cerveza”.

La proliferación de la fabricación de la cerveza artesanal en Panamá ha pasado de ser una moda a una tendencia, razón por la cual es clave ver de primera mano lo que hacen los grandes jugadores estadounidenses, y Colorado es una referencia, para que la empresa local también se pliegue a las innovaciones, expresa Alejandro Quiodettis de Cervecería Maestra, una compañía que se forjó desde un negocio familiar y cuenta ya con 50 clientes.
“Cada uno de nosotros está buscando la manera de mejorar cada vez, y estamos apuntando a ese objetivo, a buscar los mejores ingredientes para preparar bajo estándares de alta calidad la cerveza artesanal”, precisó Quiodettis.

Lo que ha pasado en Panamá con el movimiento de la cerveza artesanal ha provocado no solo un gran boom de este segmento, sino también ha beneficiado a la industria tradicional. “La clave de todo es que se está haciendo un gran producto de calidad artesanal que seguirá creciendo y estar en la meca de la cerveza artesanal, por llamarlo de alguna manera, con el recorrido que hicimos por Colorado y todas las empresas, las granjas y ver todo el procesamiento, nos deja claro que vamos en la dirección correcta y estamos haciendo las cosas bien”, expresa Fernández. Casa Brujas exporta sus cervezas a República Dominicana, Costa Rica, España, Brasil y van por más mercados.

La inversión constante es crucial. “Siempre hay espacio para invertir, como el caso de la necesidad de traer maquinaria para el enlatado”, añade Fernández. En Panamá, la cervecería Rana Dorada fue una de las primeras en innovar en el tema del envasado en lata.

La industria cervecera estadounidense artesanal o tradicional está conectada a la tierra, a los granjeros, a mantener la calidad desde el cultivo, la cosecha y el procesamiento de cada uno de los ingredientes. “Nosotros ya recibimos los insumos y la materia prima que usamos en la fabricación de la cerveza, pero antes, hay todo un proceso que muchas veces es desconocido o ignorado y es fundamental que podamos entenderlo”, agrega Fernández.
Panamá, Al ser paso de barcos de muchos países y transbordo de mercancía, cuenta con un abanico de opciones de cervezas nacionales, internacionales tradicionales y artesanales para todos los gustos.

“Hay una gran cantidad de marcas que pueden conseguirse en el mercado, pero lo que vemos es que el fabricante local tiene una muy buena calidad y hasta muchas veces mejor que otras cervezas artesanales importadas”, destaca Juan Gabriel Sánchez. Parte del respaldo que le da el panameño a la producción artesanal local es fundamental para que la industria cervecera artesana siga creciendo como la espuma, aunado a la calidad.

La participación de los empresarios panameños en el recorrido e inmersión por el mercado cervecero artesanal de Estados Unidos abre el abanico para nuevos negocios, establece conexiones y fomenta el intercambio de experiencias con industrias a gran escala. Un paso más en la internacionalización los negocios locales que comienzan a cotizarse y a lograr su propio espacio junto a los grandes exponentes. El trabajo desde el campo con la siembra de la cebada, el cultivo del lúpulo y el procesamiento, dejó en los empresarios panameños, el sello de una industria que evoluciona y crece desde el grano hasta el vaso y busca nuevos estándares de calidad, pero manteniendo el secreto del sabor artesanal.

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