Necesidades financieras de los nuevos empresarios

Existe un cálculo de proyección emprendedora según el cual están inscritas en Panamá alrededor de 62 mil micro y pequeñas empresas. Se calcula que representan un 90% de todo el componente corporativo del país.

La relevancia de estas células empresariales se relaciona en los últimos años con la pérdida de trabajo de personas que se ven en la necesidad de iniciar un negocio propio. La tendencia se vincula también con los profesionales interesados en empezar una actividad capaz de retribuirles sus labores con una remuneración ajustada a sus expectativas académicas, y que buscan tiempo libre todos los días para fomentar otras actividades, como más formación académica, practicar algún deporte, cultivar un hobbie.

Tal contexto económico de un segmento que bien acompañado puede constituirse a la vuelta de unos años en un motor económico, precisa que sobre él se tengan en cuenta los enunciados de Jan Petter Eskildsen, oficial líder de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo. “En Panamá, como en el resto de Latinoamérica, las mipymes (micro, pequeña y medianas empresas) tienden a mantenerse pequeñas, poco productivas, informales y con alta tasa de mortalidad”, enuncia Eskildsen.

Una razón principal de estas carencias es la falta de acceso al crédito. “Las mipymes requieren financiamiento para capital de trabajo, importación y exportación, y poder realizar inversiones que incrementen su productividad”. El no tener financiamiento trae consigo una cadena de inconvenientes.

“Las hace más propensas a los ciclos económicos, y no podrán hacer compras de inventario o pagos a proveedores y empleados, en un entorno económico retador”.

Causas

El experto destaca dos razones de esta brecha de financiamiento a las mipymes. Primero, dice, el apoyo financiero a estas empresas requiere economías de escala para los bancos u otras instituciones financieras. “El costo de revisión de una solicitud de crédito se vuelve más caro relativo al tamaño del préstamo, en la medida en que los préstamos son más chicos”. Los bancos usualmente van a preferir atender a empresas de mayor tamaño.

Y segundo, añade, la asimetría en la información. “Las empresas que son nuevas y pequeñas no tienen usualmente la información requerida para que su proyecto sea susceptible de obtener el apoyo de la banca”. Solo unas cuantas entidades locales trabajan con estos emprendimientos.

El BID tiene diversas líneas de apoyo a las mipymes panameñas y programas de respaldo y formación a entidades interesadas en el 90% del sector corporativo del país. “Los desafíos para consolidar el desarrollo de Panamá pueden ser también buenas oportunidades para nuevos empresarios, cuando se necesitan nuevas soluciones”, sintetiza Eskildsen.

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