Mujeres del sector minorista europeo buscan más poder de decisión

Si existe un sector donde las mujeres probablemente deberían estar tomando las decisiones, es el comercio minorista. Después de todo, son sus principales clientes y representan una gran parte de su fuerza laboral.

Sin embargo, las mujeres siguen ausentes de los cargos corporativos en los comercios minoristas europeos, y Melanie Smith teme que el virus haya empeorado el panorama.
“Muchas cosas que he visto hacen que me preocupe porque las mujeres podrían haber retrocedido 20 años durante la pandemia”, dice la directora ejecutiva de la tienda en línea británica Ocado Retail y una de las pocas mujeres líderes del sector en Europa.

Señaló que las mujeres asumían gran parte de la carga de las tareas domésticas y el cuidado de los niños durante la cuarentena, lo que reducía el tiempo que podían dedicar a sus carreras.

Incluso antes del covid-19, una década de esfuerzos por la igualdad de género había ubicado a solo un puñado de mujeres en cargos ejecutivos clave del sector minorista europeo.

En Gran Bretaña, ni una sola empresa minorista del FTSE 350 está bajo la dirección de una mujer. En el continente, solo 3% de las 87 principales empresas de consumo y venta minorista son administradas por mujeres, según un informe publicado en enero por European Women on Boards (Mujeres europeas en juntas directivas), respaldada por la Unión Europea.

Estudios realizados a lo largo de los años han demostrado que, a nivel mundial, las mujeres mueven entre 70% y 80% de todas las compras de los consumidores. También constituyen la mayor parte de la fuerza laboral de la industria minorista.

Una encuesta de Bloomberg a las dos docenas principales de firmas minoristas, de moda y de lujo más importantes de Europa reveló que las empleadas representaban en promedio 63% de la fuerza laboral. Sin embargo, menos de una cuarta parte de estas empresas tenían mujeres en cargos de liderazgo.

La empresa alemana Adidas AG, para la cual Beyoncé actúa como embajadora de marca, Zalando SE, que vende principalmente ropa y accesorios para mujeres, y el minorista de gafas Fielmann AG, cuya fuerza laboral es aproximadamente 72% femenina, no tienen mujeres en sus juntas directivas. Lo mismo aplica para el fabricante holandés de gafas GrandVision NV y la firma suiza de artículos de lujo Richemont SA.

Las 10 principales cadenas de supermercados de la región, desde la alemana Schwarz Group y la francesa Carrefour SA, hasta Tesco Plc del Reino Unido y Ahold Delhaize NV de Países Bajos son dirigidas por hombres.

A medida que Europa emerge lentamente del yugo de la pandemia, Angela Cretu, directora ejecutiva de Avon, dice que la crisis aumentará las oportunidades para las mujeres. “La era de pasar ocho horas al día en un lugar determinado e ir y volver del trabajo ya pasó y nunca volverá a ser así”, dijo.

En 2016, Johann Rupert, presidente del consejo de administración de Richemont, dijo que quería que menos franceses canosos dirigieran la compañía suiza de artículos de lujo. No tenía sentido para el propietario de marcas como Cartier y Chloé que los decisores no reflejaran su base de clientes, dijo.

Cuatro años después, dos tercios del comité ejecutivo senior de la compañía, dirigido por el director ejecutivo Jerome Lambert, sigue siendo francés. Los seis ejecutivos del comité son hombres y cinco tienen 50 años o más. En la junta de gobierno del grupo, solo cuatro de los 20 miembros son mujeres.

Las mujeres en el extremo inferior del espectro laboral también se han visto más afectadas durante la pandemia, a medida que recortaban los empleos del sector minorista.

“Las mujeres tienden a estar sobrerrepresentadas en formas precarias de empleo, como el trabajo a tiempo parcial, a corto plazo o incluso indocumentado”, dijo Oliver Roethig, secretario regional del sindicato UNI Europe.

Existen buenas razones comerciales para promover a las mujeres. Grandes empresas en el Reino Unido cuyas juntas ejecutivas están compuestas por un tercio de mujeres son, en promedio, 10 veces más rentables que las juntas de solo hombres, según la consultora de diversidad de género The Pipeline. Empresas como Richemont, Zalando, Adidas, Fielmann y GrandVision dicen que están trabajando para lograr una mayor igualdad de género.

Kering, propietaria de Gucci, tiene mejores perspectivas. Las mujeres representan 63% de su nómina, 55% de los roles de liderazgo del grupo, 33% del comité ejecutivo y 60% de la junta directiva. El cuadro es similar en LVMH, donde las mujeres ahora ocupan 44% de los cargos de liderazgo sénior en comparación con solo 23% en 2007, según su último informe anual.

Natalie Massenet, quien creó el portal de moda Net-A-Porter Ltd. y cofundó Imaginary, un fondo de riesgo que se enfoca en marcas de consumo, dice que muchas marcas de lujo fueron establecidas y “construidas por hombres y no se van a sustituir”.

No obstante, cree que el sector minorista se está volviendo más inclusivo y que la pandemia impulsará esta tendencia. “Están contratando a muchas mujeres en Kering y LVMH y creo que no pasará mucho tiempo antes de que veamos el surgimiento de un conglomerado de lujo dirigido por mujeres”, dijo. “El cambio está sucediendo”.

En enero, la empresa sueca Hennes & Mauritz AB, o H&M como es ampliamente conocida, nombró a Helena Helmersson como la primera directora ejecutiva de la pionera de la moda rápida. Otras mujeres prominentes en el sector son Anne Pitcher, directora gerente del grupo Selfridges en el Reino Unido, Sharon White, presidenta de la empresa de supermercados John Lewis Partnership Plc, y Kate Swann, una figura conocida en el comercio minorista británico que anteriormente dirigía el grupo de diarios WH Smith Plc y la compañía de catering de alimentos SSP Group, y ahora es presidenta de Moonpig, la compañía de tarjetas de felicitación en línea.

Aún así, es un grupo lamentablemente pequeño de mujeres en un mar de hombres.
“Mi creencia fundamental es que si podemos apoyar a los padres, no solo a las madres, para que también cuiden de las familias y de los hijos, entonces equilibraremos el campo de juego con el tiempo”, dijo.

Imagen de Igor Link en Pixabay