La promesa agroturística de Santiago

El crecimiento económico que ha tenido Panamá en los últimos años generó algunas brechas de desigualdad entre las partes urbana y la rural. Cada vez son más los jóvenes interioranos que dejan su terruño para buscar oportunidades educativas y de empleo en las ciudades más desarrolladas, en este caso en la capital, mientras que el campo lucha por salir a flote con carencias como la falta de mano de obra, elevados costos de producción, más la amenaza constante de las importaciones y los acuerdos comerciales que podrían terminar de podar su lento desarrollo.

Es parte de la reflexión del empresario agropecuario Alberto Martinelli Lince sobre el diagnóstico del aparato productivo agrícola de Veraguas, una provincia cuya capital centraliza el desarrollo del arco seco. Y como región, aunque lo tiene todo, requiere de un plan urgente de desarrollo para despertar su potencial como segundo granero del país.

¿Cuáles retos agrícolas tiene la provincia?
Es una provincia basada en el desarrollo agrícola y ganadero. Uno de sus desafíos radica en el mejor aprovechamiento del potencial productor para hacer su transformación y darle un valor agregado. Hay una gran producción ganadera y de arroz, algo de maíz, pero faltan agroindustrias procesadoras. Hemos tratado de darle futuro a la industria del arroz a través de inversiones para los molinos y mejorar la calidad de la cosecha.

Sin embargo, cuando los productores van a vender su cosecha no tienen dónde colocarla porque los molinos están saliendo a importar arroz especial para compensar el control de precios que no los deja ser competitivos. La producción de arroz está en cuidado intensivo, el sector ganadero igual. Vamos a ser piezas de museo, necesitamos un cambio rápido y que se aprueben medidas de emergencia.

¿En cuánto ha caído la producción de arroz?
Panamá llegó a producir 85 mil hectáreas de arroz, equivalentes a 8 millones y medio de quintales húmedos, pero esa producción ha caído a medida que los agricultores han perdido rentabilidad.

Tanto en los gobiernos de Martín Torrijos como de Ricardo Martinelli la situación a los productores de arroz se les complicó, primero por la firma de tratados de importación de arroz libre de impuestos, y luego se firma otro decreto para bajar de 90% a 50% el arancel a los arroces especiales.

Producción de arroz

Se abrió una ventana para que no se pagaran aranceles y ahora con el control de precios actual, al productor se le habla de un subsidio. Pero la realidad es que solo se le está devolviendo el 30% del valor de la producción. Es un engaño. Venimos arrastrando una pérdida que se ha montado una sobre otra.
Los productores se han desmotivado y están pensando en salir del mercado. Esto puede afectar toda la economía de la región.

 

 

¿Cómo se impactarán otros sectores?
Por la gran actividad agrícola y ganadera, se atrajeron a Santiago y al distrito de Soná bancos, casas comerciales, compañías de suministro de bienes e insumos agrícolas, y otras empresas. Se verán afectados con la mala situación del agro. Muchas compañías de servicio agrícola se han ido apagando.

¿Cambiarán de actividad o buscarán cultivos más competitivos?
Vemos que si estos cultivos están en dificultad puede pensarse en otros, como el cáñamo para uso farmacéutico. En Estados Unidos solo se siembran 250 mil hectáreas de cáñamo y el mercado es de 54 mil millones de dólares. Esto puede ser el futuro de los productores. Pero se necesita seguridad y transparencia para invertir.

¿Qué otro potencial tiene la región?
El potencial es enorme en el turismo. Tenemos el Parque Nacional Coiba, que es un tesoro mundial. Tenemos 17 comunidades costaneras que viven en el golfo de Montijo, con suficiente capacidad para atraer turistas. En distritos como Soná operan ya cooperativas especializadas en el manejo turístico y hoteles en el área de Santa Catalina. Pero nos están cambiando las reglas en el sector turístico. Piensan hacer un hotel y un aeropuerto en la isla de Coiba. Se pondrá en riesgo su declaratoria de patrimonio nacional y atentará contra la preservación de los recursos naturales. En Coiba está el segundo coral más grande del Pacífico después del de Australia.

 

Ganado

El norte de Veraguas es un área hermosa y allá puede desarrollarse aún más el turismo de pesca.La riqueza natural de la provincia por mar, por tierra y sus hermosos ríos permite su transformación en un destino ecoturístico completo. Un foco de desarrollo económico.

Necesitamos un plan de desarrollo para la provincia de Veraguas. Mientras tanto, se pierde el gran potencial de los sectores agrícola y turístico y seguirán migrando los jóvenes a las ciudades. Ellos no ven oportunidades en el interior.

 

LA PROVINCIA EN NÚMEROS

108,153 LA POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA. La población económicamente activa de la provincia llega a 108,153 personas, de las cuales 103 mil 496 están ocupadas y 4 mil 657 desocupadas. La tasa de desempleo es de 4.3%.

8,500 HECTÁREAS. El número de hectáreas de arroz sembradas en Veraguas ha caído en los últimos años de 14 mil a 8 mil 500 actualmente, y la meta en el ciclo 2018-2019 es de 9 mil hectáreas.

239,000 CABEZAS DE GANADO. Otra de las producciones que destacan en la provincia es la ganadería vacuna. Sin embargo, el número de cabezas de ganado también se redujo de 275 mil en 2014 a 239 mil en 2017, según el INEC.

martesfinanciero.com exclusivo como los socios de
Club La Prensa

Adquiere un plan de suscripción Hazte socio

Gracias por valorar y respaldar el periodismo responsable e independiente.

Olvidé mis datos de acceso / Quisiera recuperar mis datos