La era de la híper relevancia digital

Hoy más que nunca se encuentran las empresas compitiendo por la atención de los consumidores, muchos de ellos recluidos en sus residencias a causa de la pandemia global.

Los empresarios estamos acostumbrados a crear productos y servicios que anhelamos sean atractivos para nuestros clientes. También hemos desarrollado el hábito de crear planes estratégicos para competir en el mercado, diferenciando la propuesta de valor de lo que ofrecemos.

Vemos todos los días como nuestras empresas compiten entre ellas en medios físicos y digitales para ofrecer un mejor precio y beneficio. ¿Pero son nuestras ofertas tan diferentes unas de las otras? ¿No será que mucho de lo que ofrecemos son bienes básicos y comunes con limitada diferenciación?

Esto plantea grandes retos para los equipos comerciales y de mercadeo. Consideremos entonces pensar en estrategias de competencia diferentes.

Imaginemos una dinámica en donde no competimos por posicionar nuestra oferta, si no que competimos por la atención de las personas.

En esta era absorbida por las experiencias digitales, debemos enfocarnos menos en nuestra oferta y más en ganar espacio de tiempo en los dispositivos digitales del consumidor.

No nos sirve de mucho hablar de las grandes bondades de lo que vendemos, ni ajustar precios para ganar participación de mercado, cuando en realidad ni siquiera estamos llegando a captar la atención de quienes queremos.

El consumidor tiene una relación y dependencia importante con sus dispositivos. A revisarlos más de un centenar de veces al día, si no estamos allí presentes, compitiendo por ese espacio, poco servirá todo lo que con gran esfuerzo hemos construido para ofrecer.

Esto nos debe llevar a pensar en la híper relevancia que debemos tener en la vida cotidiana de nuestros consumidores.

No basta solo ser relevante y que conozcan nuestra marca y lo que ofrecemos. Se trata de exponenciar esa relevancia a niveles casi personales, por decirlo así. Para ello, debemos centrarnos en la cotidianidad de las personas.

Conocer y entender los retos que enfrentan todos los días, desde que se levantan hasta que se acuestan, que problemática enfrentan y como van sorteándolas.

Es en ese ejercicio muy basado en la observación y empatía, utilizando metodologías de diseño basadas en el consumidor, que podremos descubrir como posicionarnos en sus vidas desde las soluciones diarias, y volvernos híper relevantes para ellos.

Diego F. Ponce

Vice Presidente de Innovación y transformación digital de Banistmo y experto en transformación digital.