La biometría llega al Banco General

El engorro de tener que inventarse una contraseña alfanumérica tan compleja como fácil de recordar tiene los días contados. Hay quien predice que quedarán obsoletas en pocos años. Es el tiempo de la biometría: es decir, el uso de las facciones de la cara, las huellas dactilares, la propia córnea o cualquier otra parte del cuerpo humano para identificarnos.

La empresa española Facephi ha sacado al mercado un modelo de reconocimiento facial que sustituye al código PIN en operaciones bancarias, como crear una cuenta o contratar producto financiero desde cualquier lugar del mundo.

El funcionamiento es sencillo: solo hay que tener una cámara, da igual que sea la del móvil o la de un portátil. Una vez delante, el programa escanea las facciones y las compara con la fotografía del documento de identidad. El resultado es un patrón facial de 6 kilobytes de peso, que viaja por la red y llega hasta el servidor del banco exactamente igual que lo haría la contraseña.

“La clave desde el punto de vista de la ingeniería electrónica radica en que nuestro producto SelphID es capaz de extraer, a través de algoritmos propios, la información y la fotografía que aparecen en el documento de identidad y compararlas con un selfi obtenido en el momento con prueba de vida. Toda esta información es validada en tiempo real, corroborando su autenticidad y que, tanto las fotografías obtenidas del documento de identidad y el selfi, corresponden a la misma persona, dando lugar a la apertura de cuenta en la institución”, señala el CEO de la innovadora empresa, Javier Mira.

Su principal desafío es la seguridad. La aplicación está diseñada para adelantarse a los posibles cambios fisionómicos de cualquier individuo y seguir reconociendo la cara si engorda, se deja crecer el pelo o se pone gafas. ¿Pero qué sucede si alguien trata de suplantar mi identidad con una fotografía? “No sucedería nada, porque reconocería que se trata de una fotografía y no se permitiría el acceso al sistema”, asegura Mira.
Desde Facephi aseveran que tienen una tasa de acierto estimada en el 99,998%. El umbral de seguridad es tan alto que hasta puede distinguir entre gemelos. El desarrollo de esta biometría también puede usarse en otros sectores como el de la administración pública, los accesos a aeropuertos, los seguros, la automoción o el ecommerce. Pero de lo que más presumen es que todo es obra suya. Para hacer real este invento, no han tenido que usar ningún componente externo y todas las patentes son suyas.

Javier Mira, CEO de FacePhi.
Javier Mira, CEO de FacePhi.

La empresa nació en 2012 con una profunda vocación de investigación. Siete ingenieros que trabajaron a contrarreloj para idear un algoritmo que permitiera el reconocimiento fácil. Dos años más tarde pusieron en práctica por primera vez esta tecnología y se convirtieron en una empresa comercial.

La tecnología al servicio de los ciudadanos llega también a Panamá. La semana pasada, la compañía tecnológica firmó un acuerdo con Banco General de Panamá. El contrato prevé que los sistemas de seguridad de Banco General incorporen la tecnología de reconocimiento facial del producto SelphID, que a partir de ahora será utilizada por los usuarios de la entidad bancaria para la apertura de cuentas a través de aplicación móvil en los sistemas IOS y Android.

En 2019, la empresa ha establecido dos nuevas alianzas con entidades bancarias de carácter internacional implantadas en Uruguay y Argentina. Actualmente, la cartera de clientes de Facephi supera las 30 entidades, lo que ha permitido que más de seis millones de usuarios utilicen su tecnología de reconocimiento biométrico. Solo este año se han producido más de 500 millones de autenticaciones.

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