Se duplicaron las descargas de plataformas para teletrabajo y capacitación en línea

En América Latina y el Caribe las descargas de aplicaciones para teletrabajar se multiplicaron 20 veces entre enero y marzo de este año, pasando de 750.000 descargas mensuales a 15 millones. Sin embargo aún hay brechas digitales en la región según un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo.

Cuando se reanudan las actividades económicas, culturales y sociales en varios países de América Latina y el Caribe, luego del confinamiento que por meses se registró, un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo, revela cómo la tecnología fue una aliada para salvar algunos empleos, generar otros y mantener a muchas personas operando e incluso actualizando sus conocimientos en nuevas áreas a través de plataformas en línea.

«La tecnología se ha convertido en una alternativa viable para facilitar la recuperación de los empleos perdidos. Durante el confinamiento, una parte de la fuerza laboral se ha podido mantener activa gracias A ella. La pandemia ha actuado como un catalizador de las tecnologías disponibles, que han tenido una adopción lenta hasta hace algunos meses: el teletrabajo, la capacitación a distancia y la utiliza- estación de plataformas digitales bajo demanda se han convertido en los protagonistas», indica el nuevo informe del BID titulado: El futuro del trabajo en América Latina y el Caribe ¿Cómo puede la tecnología facilitar la recuperación del empleo tras el COVID-19?

Las descargas de aplicaciones para teletrabajar se dispararon con el confinamiento. El informe del BID señala que estas aplicaciones han sido altamente demandadas para llevar a cabo reuniones en línea entre los trabajadores de empresas, trabajar documentos compartidos en línea y realizar otras operaciones en remoto como ventas, asistencia al cliente entre otros.

Con la pandemia y las drásticas cuarentenas que se registraron en la región, el uso de estas aplicaciones de teletrabajo se multiplicaron 20 veces entre enero y marzo de este año, pasando de 750.000 descargas mensuales a 15 millones indica el BID. Además se ha incrementado el uso de plataformas tecnológicas para capacitación a distancia, cuyas descargas se incrementaron en 183% en marzo de 2020 respecto al mismo mes de 2019.

«En el caso de las plataformas digitales, la tecnología también ha creado oportunidades para la recuperación de fuentes de ingreso que ya ocurrían en algunas industrias, como hemos visto con el uso de plataformas como Uber. Por ejemplo, en un estudio del BID se muestra que la flexibilidad de horas y la oportunidad que ofrecen las plataformas de transporte para generar ingresos son muy valorados por quienes las utilizan para generar ingresos».

El BID advierte que la pérdida del empleo por el efecto de la pandemia se acentuará en la región, y algunos indicadores que se habían mejorado como la informalidad, retrocederán a los niveles de hace una década.

«En solo unos meses ya se han observado efectos negativos en todos los indicadores tradicionales: aumento del desempleo, caída de la participación laboral y del empleo, y tanto reducción de horas trabajadas como de ingresos».

El BID cita que se podrían perder hasta 17 millones de empleos formales y el nivel de informalidad podría llegar al 62% en la región, lo que equivaldría a perder todos los avances logrados entre 2000 y 2013.

«Esta pérdida de empleos ya ha comenzado a materializarse en la región. El 45% de los participantes en una encuesta realizada por internet a más de 200.000 personas en 17 países de América Latina y el Caribe afirma que al menos uno de los miembros de su hogar perdió su empleo durante la pandemia.

Mientras que el 57% de los hogares con pequeñas empresas ha tenido que cerrarlas. De manera similares, las encuestas de hogares de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay indican que entre febrero y junio de 2020 se perdieron más de 29 millones de trabajos, según recoge el Observatorio Laboral del BID. «Los jóvenes y trabajadores informales son los que más han perdido sus empleos», alerta el BID.

En este punto, es donde el organismo analiza cómo la tecnología y las plataformas digitales tanto para el teletrabajo como para generar ingresos pueden ser una salvación para los trabajadores y para crear nuevas oportunidades para quienes hoy están desempleados.

«El teletrabajo puede contribuir a mejorar la conciliación entre el trabajo y la vida e incrementar la participación laboral de la mujer y de personas con discapacidad física, quienes a menudo se enfrentan con la falta de accesibilidad en la vía pública y en los lugares de trabajo», precisa el informe del BID.

El organismo multilateral también menciona que hay riesgos y desafíos que enfrentar con la tecnología, pues persisten algunas brechas como el acceso a banda ancha, a los equipos adecuados, y el nivel de capacitaciones de los trabajadores en herramientas digitales.

El BID plantea como pregunta ¿cómo se puede convertir el impulso que está dando el Covid-19 al uso de tecnologías en una oportunidad para hacer más productivo el mercado laboral? ¿Cómo puede contribuir esta situación a impulsar un cambio de paradigma para lograr un aseguramiento social universal, independientemente de la condición laboral?

Antes de la pandemia la adopción de plataformas laborales en América Latina y el Caribe había sido lenta, tanto para tareas semiprofesionales o profesionales como para tareas puntuales.

El informe elaborado por el BID indica que en 2019, las descargas de aplicaciones de tareas semiprofesionales o profesionales en Estados Unidos alcanzaban las 525 por cada 100.000 habitantes, mientras que en América Latina la tasa era de 77.

Sin embargo, aunque las tasas en la región todavía no alcanzan las de Estados Unidos, su adopción en los últimos años ha crecido a un ritmo mucho más rápido.

Por su parte, las descargas de aplicaciones de tareas manuales han tenido una mayor adopción en Estados Unidos, con 1.556 descargas por cada 100.000 habitantes en 2019, mientras que en Europa y América Latina estas cifras son de 292 y 35 descargas por cada 100.000 habitantes, respectivamente. Otra alternativa que ha surgido, aunque todavía no se ha establecido en la región, es el uso de microtareas (tareas simples que se realiza en línea).

Aunque solo se puede medir el número de descargas de Clickworker, en 2019 se vieron indicios del uso de estas plataformas por primera vez en América Latina y el Caribe (con ocho descargas por cada 100.000 habitantes), aunque a menor escala que en Estados Unidos (35 descargas) o Europa (18).

Las descargas de Teletrabajo aumentaron

El incremento del teletrabajo se ve reflejado, en parte, en el incremento de descargas de aplicaciones como Zoom, Skype para negocios o de Microsoft Teams que, entre otras cosas, facilitan la realización de videoconferencias y el trabajo entre equipos remotos.

Entre enero y abril de 2020, la tasa de descargas de estas aplicaciones se incrementó de manera sustancial: 3.340% en América Latina y el Caribe, 2.433% en Europa y 1,509% en Estados Unidos.

Dentro de la región, los países con mayor penetración de las aplicaciones de teletrabajo son Ecuador, Costa Rica, Chile Panamá y Perú, donde las descargas en mayo oscilaron entre cinco y ocho por cada 100 habitantes.

El documento del BID detalla que el pico de descargas de teletrabajo ocurrió en abril de 2020, coincidiendo con el mes de mayor confinamiento obligatorio a nivel mundial, dado que en mayo algunas iniciativas comenzaron el proceso de desconfinamiento.

«En casi todos los países de América Latina y el Caribe hubo un incremento en las descargas de aplicaciones de capacitación entre el mes de febrero y marzo de 2020, cuando se desencadenó la pandemia. En marzo de 2020, Costa Rica fue el país con mayor número de descargas por cada 100.000 habitantes, con 188, seguido por Panamá (136)»

Motorizado de uber Eats en Panamá. Foto:  La Prensa / Gabriel Rodríguez.
Flexibilidad laboral en plataformas bajo demanda

El estudio del BID indica que las plataformas de delivery han significado fuentes de ingresos para muchas personas en medio de la pandemia.

«Las plataformas digitales de trabajo bajo demanda, como Uber o Glovo, son las mejor establecidas en la región. En 2019, las descargas de plataformas bajo demanda en América Latina y el Caribe alcanzaron las 29 por cada cien habitantes, casi el cuádruple que en Europa y cerca del doble que en Estados Unidos. Este tipo de plataformas son una opción de empleo atractiva para muchos trabajadores, ya que ofrecen trabajos a los que es fácilmente acceder y tienen un alto grado de flexibilidad».

Las plataformas de tareas semiprofesionales o profesionales no tienen tanta cobertura ni volumen como las de transporte y logística en la región, pero han incrementado su presencia a raíz del Covid-19.

Si bien América Latina y el Caribe parte de una muy baja penetración de aplicaciones de trabajo profesional independiente (10 por cada 100.000 habitantes) comparado con Europa (22) o Estados Unidos (58), entre enero y marzo de 2020, las descargas se incrementaron un 30%.

El informe del BID refiere que dentro de la región, resalta el caso de Panamá, donde entre febrero
y abril de 2020 pasaron de 21 a 60 descargas de aplicaciones para freelance por cada 100.000 habitantes
(un incremento del 186%).

Estas plataformas pueden ser la puerta de entrada para grupos con dificultades para encontrar empleo, como migrantes, mujeres, jóvenes y adultos mayores. «La flexibilidad y las bajas barreras de entrada son los principales atractivos de las plataformas digitales de trabajo bajo demanda».

Para los migrantes las plataformas han surgido como una alternativa. Tal es el caso de los repartidores que utilizan la plataforma de Glovo, pues el 39% nació en un país distinto al del lugar donde trabaja.

Aunque esta proporción adecuada entre países, por ejemplo, en Guatemala solo un 1% es de origen extranjero, mientras que en Panamá la cifra llega al 90%. Del total de repartidores extranjeros de Glovo, un 82% son venezolanos, seguidos de colombianos (6%), peruanos (3%), nicaragüenses (2%) y haitianos (1%).

 

Corprensa // Agustín Herrera // 10-5-2020 mayo // Motorizado de Appetito24.
Más plataformas para capacitarse en línea

Detalla el informe del organismo multilateral que también se elevó la tasa de uso de aplicaciones educativas y para la capacitación en línea.

En marzo cuando comenzó el confinamiento en casi todos los países de la región, hubo 96 descargas de aplicaciones de capacitación por cada 100 mil habitantes en América Latina y el Caribe, el doble que las 44 en febrero o las 48 de enero.

“El número de descargas en marzo en la región fue incluso mayor que en Europa (60 descargas por cada 100 mil habitantes). Esta tendencia continuó en abril y se ha estabilizado a partir de mayo tanto en América Latina y el Caribe, como en Europa y en Estados Unidos”.

Costa Rica fue el país con mayor número de descargas de app para la capacitación en línea, por cada 100 mil habitantes, con 188, seguido por Panamá con 136 descartas.
Esta tendencia puede ser también un reflejo de iniciativas impulsadas por los gobiernos de la región, resalta el BID.

En el caso específico de Panamá más de 103 mil personas, se registraron en más de 3 mil 800 cursos que ofrece la plataforma Coursera en convenio con el Instituto Técnico Superior Especializado, lo que explica el auge de estas descargas.

Antes de la pandemia, la adopción de estas plataformas de trabajo y capacitación en línea era muy lenta. Ahora el mundo cambió y la tendencia se mantendrá, como un paso más hacia la aceleración de la transformación digital.

Puede escuchar este podcast del BID sobre el tema:

Catalina Rodríguez Tapia, consultora de la División de Mercados Laborales del BID, analiza el potencial de expansión del teletrabajo a partir de las opiniones de Fernando Saltiel (profesor de McGill University), Silvina Moschini (CEO y fundadora de SheWorks!) y Verónica Alaimo (especialista sénior de la División de Mercados Laborales del BID).

Para aprender más sobre este tema, consulta nuestra serie “El futuro del trabajo en América Latina y el Caribe”: www.iadb.org/futurodeltrabajo