La ruta multisectorial del BID

Verónica Zavala, gerente del Banco Interamericano de Desarrollo en Panamá, visualiza en el país muchas oportunidades para atraer más inversiones en áreas como turismo, infraestructura, logística, medioambiente e industrias creativas, para, sobre todo, reducir la brecha de la desigualdad.

El inició de una nueva década pavimenta en un país como Panamá, una ruta para lograr que el crecimiento económico sea no solo sostenible, sino justo y equitativo. Y parte de esta ruta es trazada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) al abordar el análisis de proyectos y programas en los que pone su sello para acompañar al país en esta década que recién comienza.

La visión del organismo es apoyar a Panamá en su tarea para reducir la brecha social y dinamizar la economía. Verónica Zavala, gerente del Banco Interamericano en el país destaca que están enfocados en trabajar de forma conjunta para ayudar al Gobierno a implementar programas que permitan reducir la brecha social, la pobreza en las zonas rurales y comarcales, además de contribuir con el proceso de descentralización administrativa, en medio de una mayor transparencia y mejoría reputacional de
las instituciones. Todo esto combinado, y apalancado con el paso del tiempo, con una mejor calidad de la educación. Esta es la ruta multisectorial del BID, enfocada en lo económico y en los motores vitales de Panamá como la logística, el sector financiero internacional, el hub aéreo y marítimo, pero también con los ojos puestos en las provincias para mejorar los indicadores sociales.

¿Cuál es la perspectiva del BID sobre Panamá?

Panamá es un país que ha crecido económicamente porque tiene muchas fortalezas. Fortalezas como ser un espectacular conglomerado logístico y consolidar un centro financiero internacional. Esto, después de haber recuperado la soberanía del Canal y de construir este nuevo juego de esclusas. Todo eso basado además en una macroeconomía sólida basada en ahorro y en inversión extranjera directa, lo cual genera obviamente unas condiciones muy buenas. Por eso Panamá ha crecido al ritmo que vemos. En este siglo ha duplicado el ingreso per cápita. Es cierto, también, que los últimos crecimientos han sido menos dinámicos. Pero no es que no esté creciendo, porque en 2019 estimamos que cerró en 4% y ese es
un número que evidiaría cualquier país. Solo que para Panamá, nosotros creemos que la tasa de crecimiento a mediano plazo es más alta.

¿Qué puede hacerse para retomar ese dinamismo y crecer de manera sostenible?

Para que sea no solo el mejor de América Latina sino que sea más dinámico, creemos que debe analizarse cómo crecemos de manera más fuerte. Hay elementos que están puestos de antemano, por ejemplo lo que se espera de inversión para la nueva línea del Metro y para el Cuarto Puente. Son obras que impactarán positivamente la economía. Igualmente la minera tendrá todo un año funcionando, y eso generará crecimiento. Creemos también que la vigencia de las asociaciones público privadas podría ayudar a tener más dinamismo. Estos son crecimientos que están dentro del mismo modelo de Panamá, pero creemos que se requieren otros motores adicionales para que sea más competitivo.

¿Cuáles sectores diversificarían el crecimiento?

El turismo por ejemplo, especialmente porque tiene ese factor de descentralizar la riqueza y de generar crecimiento en otros lugares. Igualmente la industria creativa es otro espacio en el que Panamá tiene potencial. También la agricultura de exportación. Aumentar los motores que dinamicen la economía es bueno junto con nuevas inversiones.

¿Qué otros retos perciben en el país para hacerse más competitivo?

Necesitamos que mejore la institucionalidad; al igual que el manejo de la justicia; que exista menos burocracia; y que sea más fl uido el pago de los impuestos. Creemos que para que Panamá pueda crecer con mayor dinamismo está clarísimo el cuello de botella que es el no contar con el capital humano  necesario. Panamá tiene un doble drama: los jóvenes que no encuentran empleo, al mismo tiempo que las empresas dicen que el tercer factor más importante que limita su crecimiento es el hecho de no encontrar al capital humano.

En este tema es vital mejorar la calidad de la educación porque lamentablemente la calidad de la educación no ha acompañado al crecimiento de Panamá.

Fuerte o Castillo San Lorenzo, FOTO: Alexander Arosemena
¿En cuáles proyectos apoya el BID a Panamá?

Tenemos importantes proyectos en agua y saneamiento, y hay otros por iniciarse. Casi el 45% de nuestra cartera está en el sector de agua y saneamiento, que es un déficit que tiene el país. También estamos muy involucrados en programas sobre conectividad de las vías comarcales y en la electrificación, sobre
todo en el medio rural. Si hay algo que acompañará nuestras intervenciones y apoyos futuros, es que los programas en su mayoría tengan énfasis en buscar un menor desequilibrio territorial.

Si estamos hablando de programas de electrificación, que sea rural, porque la pobreza es mayor en las zonas rurales que en las urbanas y mucho más en las zonas comarcales. Igualmente, si hablamos de proyectos de educación, queremos que se haga énfasis en la calidad de la misma.

Otro eje importante es la apuesta por el turismo. La cartera total de préstamos del BID en ejecución en Panamá, asciende a 2 mil 028 millones 187 dólares que se han aprobado; de los cuales se han desembolsado 711 millones 447 mil dólares; y están pendientes por entregarse mil 316 millones 740 dólares.

Uno de los programas que desarrollamos tiene que ver con el proyecto para trabajar en seis ciudades con vocación turística. Justamente se trata de regiones fuera de ciudad de Panamá. El programa de electrificación rural, por ejemplo, es de 90 millones de dólares, más una donación de la Unión Europea por 11 millones 500 mil dólares. Si hablamos de educación, este es un proyecto de 100 millones de dólares, de los cuales se han ejecutado 5 millones de dólares y esperamos que este año sea más dinámica su ejecución.

En turismo tenemos el proyecto para las 6 ciudades, aprobado por un monto de 100 millones de dólares. Por su parte, están los proyectos en agua que por la naturaleza de las inversiones son más grandes: uno por 250 millones de dólares y otro por 150 millones de dólares, de este se ha desembolsado la mitad. Tenemos un proyecto muy lindo para apoyar el emprendedurismo en las comunidades indígenas. Queremos que todos los proyectos ayuden a cerrar esa brecha para que el crecimiento de Panamá no solo sea más dinámico, sino que sea más justo y reduzca niveles de pobreza y desigualdad.

¿Cómo percibe el BID el trabajo para mejorar la percepción de Panamá como hub de servicios bancarios, luego de las listas grises en las que está el país?

Hemos percibido seriedad por parte del Gobierno para entender el problema, y querer solucionarlo. El crecimiento de Panamá se basa en un centro financiero internacional, en inversión extranjera directa, a la vez que es sede de muchas empresas y organismos multinacionales. Entonces creemos que este es un tema central en el que están comprometidos. Es fundamental trabajar en esto y cada vez que nos piden apoyo estamos para brindar la asesoría necesaria.

En estos asuntos, además, hay áreas que pueden mejorarse, como transparencia y la institucionalidad del país. En este marco hay un proyecto ligado a la innovación gubernamental y la digitalización, que es otro elemento en el cual hay mucho compromiso para que salga adelante, y se maneja con la Autoridad de Innovación Gubernamental. Hemos compartido con Panamá la experiencia, por ejemplo, de otros países
de la región como Uruguay donde se ha avanzado en gobierno digital a niveles de muchos países desarrollados.

Otro tema que requiere Panamá es modernizar todo el tema de impuestos. ¿Cómo apoya el BID este propósito?

Estamos trabajando de forma articulada con el Ministerio de Economía y Finanzas y de forma coordinada con el Fondo Monetario Internacional, porque el propósito es que el sistema de recaudación de impues-
tos sea mejor, más transparente y eficiente y más acorde con los principios y prácticas globales. Estamos haciendo en esta área un acompañamiento técnico, por alrededor de medio millón de dólares, trayendo expertos en las diferentes áreas para poder entregarle al ministro de Economía y Finanza el Tadax (Tax Administration Diagnostic Assessment), el cual permitirá saber cómo está Panamá, dónde están las defi ciencias, y de esa manera acompañar al país.

«PANAMÁ TIENE BASES PARA SEGUIR
CRECIENDO. TIENE VOCACIÓN POR
AMPLIAR SUS MOTORES, POR ENFRENTAR
ESTOS RETOS, Y TIENE UN CONJUNTO
DE ACTIVOS QUE SON SUPREMAMENTE
IMPORTANTE PARA PODER HACER FRENTE
A LOS RETOS”.

La corrupción ha manchado varios proyectos en América Latina. ¿Existen normas en el BID que impidan la financiación de proyectos que lleguen a ser objeto de manejos indebidos y de empresas que además han aupado actos ilícitos?

Al igual que el Banco Mundial, tenemos unas reglas muy claras: empresas que han cometido ilícitos no pueden seguir con nosotros. Y esto lo tenemos cruzado con el Banco Mundial. Es decir, la lista de empre-
sas que han cometido ilícitos se comparte con el Banco Mundial, y viceversa. Este es un tema en el que no solo debemos poner cada vez más medidas, sino que además debemos ayudar a los países, a que tengan
más información sobre las empresas.

¿Cómo ven el esfuerzo de Panamá para ser más transparente en la adjudicación de obras, con nuevas leyes y reformas en esta materia?

El trabajo que se ha hecho creemos que va en el sentido correcto. Hay más espacio para tener una información cada vez más integrada. Es importante que Panamá vaya reformando su sistema de compras públicas, pero también los sistemas de impuestos y de inversión pública y que al final todo esto pueda interrelacionarse, porque es en los cruces de esa data en que se encuentran las cosas. El valor que puede tener el mejorar un sistema es importante, y aun más cuando puede comenzarse a cruzar la base de datos. Por ejemplo: determinar cuando una empresa que ha ganado tanta cantidad de obras públicas por un lado, [que] por el otro pague menos impuestos, y de esta manera determinar irregularidades en los procesos. Es fundamental que exista la data, pero que también haya comunicación entre sí.

CORPRENSA /PASTOR Morales Proyección de una de las películas en el pasado festival Internacional de Cine de Panamá. En este caso se trató de la galardonada Roma.
¿Cuáles proyectos adelanta el BID para impulsar la industria creativa?

Estamos apoyando esos temas. Queremos que a partir de experiencias exitosas como el Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF), que ya es referente global, podamos tomar este ejemplo para llevar esta plataforma como modelo a otros países de Centroamérica y a su vez que Panamá pueda colocar sus producciones en otros países. Y queremos llevar más cine al resto del país. El cine no solo es un producto económico, sino que refleja la sociedad, y es bueno que la gente pueda reconocerse en la pantalla. Es parte de lo que estamos haciendo.

El objetivo es que las industrias creativas tengan un peso mayor en la economía de Panamá. El país tiene características que lo hacen atractivo para esta industria. Por ejemplo, si hablamos de ser locación de
películas, el hub que es Panamá, tanto de pasajeros, como logístico y financiero, ayuda mucho a atraer inversiones cinematográficas. Igualmente, el hecho de que el país es más seguro que otros. Además del carácter cosmopolita de la ciudad, y que en poco tiempo pueden encontrarse con rascacielos,
pero también con playa, selva y paisajes naturales. Todo esto es muy rico para la industria del cine.

Panamá tiene mucho que ofrecer. ¿Qué faltaría?, nos preguntamos. En primera instancia que haya el personal y la capacidad técnica que este tipo de industrias requieren para desarrollarse. Y en eso estamos trabajando. Creemos que este es un problema feliz porque estamos trabajando para que esto sea una realidad. Con el IFF Panamá, la gente acude no solo a cine, también hace turismo y conoce la gastronomía y la cultura del país. Hay una riqueza que hace que el producto sea más rico y que puedan beneficiarse más personas de la locomotora que es el turismo.

¿Cómo lograr reducir la desigualdad social?

Ha sido lamentable que el crecimiento de Panamá no haya estado acompañado por una reducción en la  desigualdad social. Panamá baja el índice de Gini, que mide la desigualdad, de forma más lenta que el reto de los países por cada punto porcentual de crecimiento. Es más duro romper la desigualdad aquí en Panamá por alguna razón, que creemos que se vincula con una desigualdad territorial. No es tanto una
desigualdad entre el rico y el pobre, sino entre la provincia de Panamá y Veraguas, Panamá y Darién y así.
Para reducir esta brecha necesitamos generar la infraestructura que permita que crezca la productividad en otras zonas del país. Generar programas con un enfoque de territorialidad diferente. Que por ejemplo se fomente más el turismo, que es descentralizado por vocación. Eso permitirá que se incremente el producto interno bruto de cada una de las provincias y regiones, y por ende disminuir las desigualdades.

¿Qué mensaje les da el BID a los inversionistas sobre Panamá?

Estamos muy optimistas sobre este año 2020. Hay inversiones importantes que van a seguir dándole gasolina al crecimiento panameño. Creemos que hay una vocación por tratar de mirar de forma global. Creemos que necesitamos mirar todos los temas institucionales con seriedad, al igual que la educación, y tener la apertura para mirar las nuevas oportunidades de inversión en este país que van más allá de la provincia de Panamá, Panamá Oeste y Colón. Mirar hacia otras provincias y su potencial para crecer.
Consideramos que la responsabilidad con la cual se abordan los temas macroeconómicos del país ayudan a atraer nuevas inversiones, al igual que el abordaje del desafío de la transparencia financiera. Esperemos que el sector privado sienta ese dinamismo para que haya esos ciclos virtuosos y más descentralizados que lleven a un crecimiento sostenible que abarque las otras provincias y que permita bajar esta brecha que todos la sienten y la lamentan. Me quedo con el lado positivo de Panamá. Panamá tiene bases
para seguir creciendo, tiene la vocación de ampliar sus motores. Para enfrentar estos retos tiene un conjunto de activos que son supremamente importantes para afrontar los retos. Se ha demostrado que el país tiene fuerza de voluntad y disciplina y hay que ponerlas a trabajar para esos retos que ha identificado.