Tres fases para salir a flote de la crisis generada por el Covid-19

Cómo aprender a operar en un escenario de recesión y con menos demanda son parte de los desafíos, refiere Domingo Latorraca, consultor y socio de Deloitte.

Pisar firme y analizar la nueva realidad que se tiene enfrente forma parte del ejercicio que deben hacer los empresarios y emprendedores para afrontar el desafío de operar en un escenario de recesión económica extrema, con pérdida de la demanda por la caída del consumo, reducción del flujo financiero a cero o cerca de cero, y en el que se requerirá más que nunca de una comprensión mutua para ser flexibles en las relaciones laborales y de negocios.
Estas son algunas de las recomendaciones que hace Domingo Latorraca, socio consultor de estrategia y analítica de Deloitte Spanish Latin America.

Domingo Latorraca. Foto Agustín Herrera.
¿Qué escenarios deben analizar las empresas?

Las empresas están atravesando una estrechez de liquidez extrema, como muy pocas veces han experimentado en sus años de operaciones. Esto debido al cese de operaciones de la mayoría de las empresas que resultan teniendo cero o cerca de cero ingresos en los últimos dos meses, desde que se inició la pandemia.

Esto nos coloca en una situación que no tiene precedentes. Vemos esta situación en tres fases:

  1. Cómo las empresas responden y administran la crisis que se vino encima.
  2. Cómo aprenden a operar en un contexto complicado, y por ende cómo tratan de fortalecer las operaciones en condiciones extremas. Se registra una caída de la demanda y la perspectiva es que se mantendrá por un tiempo más.
  3. Una tercera fase es que luego de recuperarse y fortalecerse, las empresas deben ver cómo relanzarse y aprovechar las oportunidades de crecimiento en nuevos negocios. Hay prioridades organizacionales, de flujo financiero, laborales, tecnológicas y de digitalización.

¿Qué es lo más urgente?

Dependerá del tipo de negocio. Obviamente el tema de la liquidez y la sostenibilidad de las operaciones enfrentando cero ingreso o muy cerca de cero es un reto gigantesco. Para que no se destruya la empresa y no deje de existir y tenga la perspectiva de reactivarse y generar los puestos de trabajo que tenía, habrá que achicarse tanto físicamente como en las operaciones. Trabajar en la liquidez, revisar la estructura financiera, llegar a acuerdos con los bancos. Lo menos que quieren los bancos es que sus clientes y las empresas fracasen. También debe analizarse cómo transitar de la suspensión de los contratos de trabajo, hacia la reactivación de los contratos de manera gradual, porque seguramente muchas empresas no podrán operar con la misma cantidad de empleados que tenían antes del cese de actividades.
También analizar cómo seguir con la digitalización de los procesos. Mover las plataformas a la nube, para tener más capacidad para el trabajo remoto. Habrá protocolos sanitarios que deben implementarse y ameritará tener menos personas físicamente. Tenemos que estar más cerca, estando más lejos. Es decir crear nuevas relaciones laborales y reconstruir las relaciones con nuestros clientes.

Foto aérea de la zona de Metro Mall. Foto Roberto Cinseros.
¿Cuáles son los sectores más golpeados?

En primer lugar aquellos afectados por el cese de las operaciones como comercio, construcción, turismo, aviación entre otras Hay muchas empresas que están planificando cómo volver a operar en un escenario muy difícil y muy distinto al que se tenía hace 60 días.
Por otro lado hay actividades esenciales como la agroindustria, actividades de la salud, el transporte de alimentos, las entregas a domicilio, que no se han detenido y que operan bajo protocolos estrictos de salud que tendremos que acoger los demás sectores. Estamos camino a tener niveles aceptables de contagio, el sistema de salud no ha colapsado, lo cual es positivo y esperamos que se presente el protocolo de apertura ordenado y paulatino de la economía, tomando en consideración una evaluación de cuál es el riesgo de contagio en varias actividades económicas, versus el nivel de empleo y producción que genera.
No volveremos a la realidad que teníamos antes. Se tendrán que adaptar las empresas a nuevas condiciones y protocolos de salud. Hay países que están abriendo y eso nos puede ayudar a tener una referencia. Todas las empresas tendrán que aplicar esos estándares, definir los procedimientos y se tendrá que hacer un tipo de certificación para garantizar que las empresas cumplen con esos procesos sanitarios.

¿Qué tan profunda será la recesión económica?

Definitivamente este año el país registrará un crecimiento negativo por primera vez en 30 años. El Fondo Monetario Internacional proyecta que será un decrecimiento de 2%, ojalá sea eso y no una caída del crecimiento más profunda.
Esto solo lo veremos en la medida que podamos medir que tan rápido podemos reactivar unas actividades y que se cumplan los protocolos de salud y se eviten riesgos de rebrotes. La construcción, el comercio, los bienes raíces que tienen un peso importante en la economía y generan empleo, registrarán los más grandes decrecimiento. Estos sectores ya venían con problemas que se han profundizado con esta pandemia. Si las medidas que se han anunciado de políticas de asistencia son efectivas pueden aliviar la situación.

¿Dónde enfocar la creación de nuevos negocios?

La automatización y la digitalización de los procesos tendrán una demanda notable en los próximos años. Todo lo que tiene que ver con trabajar de manera remota. También creemos que se reactivará la demanda de bienes del hogar y productos para el mantenimiento de los hogares, por eso es fundamental que se permita abrir a las tiendas grandes y se permita realizar ventas en línea.
Al estar en nuestros hogares hemos notado una cantidad de necesidades y trabajos por hacer en casa y eso reactivará la demanda de estos bienes.

Latorraca aboga para que se permita a los comercios opera con la modalidad de ventas en línea. Foto Elysée Fernández
¿Cómo califica las medidas que ha tomado la banca?

El sector bancario ha actuado de manera coordinada y responsable.  Ya el regulador y la banca están trabajando para los efectos de atravesar retos importantes.  Lo que debemos asegurarnos es que siga operando la banca de manera coordinada. Y tenemos que garantizar la operatividad. Que la industria bancaria con el regulador trabajen de forma coordinada. En el contexto latinoamericano somos afortunados de tener un sistema bancario saludable. Porque van a ver muchos retos, hay una gran cantidad de empresas que tendrán que acudir a la banca a buscar apoyo o de lo contrario no podrán operar ni salir adelante.

¿El apoyo que ha buscado Panamá de los organismos multilaterales puede generar mayor endeudamiento?

Lo primero es la salud, y yo creo que los recursos que puede lograr Panamá para apoyar y hacer frente y parar esta pandemia son importantes. Afortunadamente Panamá tiene las condiciones macroeconómicas y financieras para poder tener ese acceso a las distintas fuentes de financiamiento, y que esos recursos puedan ser canalizados apropiadamente.

Hace poco analizábamos cómo han enfrentado distintos países la pandemia y el panorama económico que se tenía, por ejemplo en El Salvador el costo de financiamiento externo es más alto. Panamá tiene condiciones macroeconómicas y financieras más favorables. Es cierto que nos vamos a volar el tope de déficit fiscal permitido, y es cierto que el nivel de endeudamiento subirá;  pero ¿qué es más importante la salud humana o no cumplir coyunturalmente con los topes de déficit? El reto que tenemos como país y cómo sociedad y con las instituciones débiles que tenemos es que esos recursos sean bien utilizados y no terminen en situaciones alejadas del propósito, porque se restaría la fuerza de ir a buscar esos recursos. Que se asista a la población de forma importante.

¿Cómo evitar que se agrande la brecha social y se genere mayor empobrecimiento?

Esto es una coyuntura y Panamá va a salir de esto, y la ayuda que se pueda dar como país a nuestra población más vulnerable y la que está expuesta en mayor grado es importante. No hemos tenido una oportunidad como la que estamos atravesando ahora  en los últimos 30 años para atacar los problemas de fondo de la educación. Debemos analizar cómo se asegura la movilidad social, y eso se logra solo  a través de la educación.  No de conseguir un trabajo en el gobierno, es a través de que cada uno de nuestros ciudadanos tengan la oportunidad de salir adelante a través de la educación. Es una oportunidad de oro para impulsar cambios estructurales, no cambios cosméticos, hay que cambiar la estructura de nuestro sistema educativo, se puede utilizar esta coyuntura para iniciar una revolución en el sistema educativo.

Las brecas sociales se pueden atender coyunturalmente con ayudas directas pero no saca a nadie de su situación social. Lo que se debe hacer es brindar las condiciones con un mejor sistema educativo.

¿Qué mensaje le envía a los empresarios?

Estamos atravesando momentos muy complejos, a nivel gubernamental, empresarial, de familiar y personal. Es a través de la solidaridad y el impulso que puedan dar las autoridades, y la colaboración de Panamá en su conjunto como sociedad que saldremos adelante. Estas circunstancia pueden resultar en trastornos de ánimo, extendamos la mano no solo para ayudar, también para pedir ayuda. Esta es una prueba gigantesca que tiene el país, somos un poco más de 4 millones de personas y estoy seguro que saldremos adelante.