Panamá, ‘Hub’ Humanitario

Panamá, 'Hub' Humanitario

Los desastres naturales no le dan tregua a la región. En 2017, el huracán María devastó gran parte de la isla de Puerto Rico y dejó por varios meses sin servicio eléctrico a sus habitantes, además de inundaciones y destrozos en otras islas del Caribe. En 2016, el terremoto de Ecuador provocó la muerte de 673 personas y más de 1 millón de afectados.

El más reciente suceso fue en Guatemala con la erupción del volcán de Fuego. Causó el fallecimiento de 300 personas y 1 millón 700 mil personas afectadas, y hace un poco más de un año el terremoto de México, con una cifra de más de 360 personas muertas y daños en varias partes de ese país. Son solo algunos de los eventos de la naturaleza que exigen una rápida respuesta de los organismos de ayuda humanitaria.

Las primeras horas son cruciales para evacuar, salvar vidas, rescatar, atender a los heridos y tomar medidas de emergencia. La garantía de provisión de recursos humanos especializados y de insumos y materiales es de vida o muerte. “La capacidad que tiene Panamá como hub logístico, marítimo y de transporte aéreo y además financiero, ameritaba su evolución hacia un hub humanitario.

Tras el terremoto de Haití de 2010 quedó en evidencia que la región no tenía un centro profesional eficiente para el despacho de ayuda humanitaria de manera inmediata cuando las emergencias ocurrían”, precisa María Luisa Navarro, viceministra de Asuntos Multilaterales y Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Una decisión gubernamental dio el giro para situar a Panamá como referencia global de respuesta humanitaria, junto a otros cuatro centros en el mundo: Dubái, puerto de Gran Canarias, Italia, Kuala Lumpur para atender Asia y África. Panamá estrenará su Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria, a punto de inaugurarse en Panamá Pacífico.

El país estaba ya en el mapa mundial de la canalización del abastecimiento y suministro de ayuda humanitaria desde hace varios años, como sede regional de las operaciones administrativas y de coordinación de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y de organismos de las Naciones Unidas, como el Fondo Mundial de Alimentos y el Depósito de Respuesta Humanitaria.

Solo faltaba un lugar donde estos organismos y actores locales como el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) pudieran establecerse, gestionar eficientemente sus recursos e inventarios e interactuar en consonancia con la rápida respuesta que demanda la región.

El proyecto del Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria busca agrupar fuerzas de ayuda y toma como referencia el modelo la ciudad humanitaria de Dubái, el más grande del mundo.

Ubicado justo al lado del aeropuerto de Panamá Pacífico, el centro consta de tres almacenes con una capacidad de más de 12 mil metros cuadrados. Está casi listo para entrar en operaciones en las próximas semanas. Registra un avance de más de 96%, y abrirá en noviembre. Cuenta con cuartos fríos y tiene suficiente provisión de agua.

El proyecto sigue un plan maestro que incluye su futura expansión para establecer nuevos almacenes en otras zonas y la fase de la construcción de las calles de rodaje y la conexión directa de los almacenes al aeropuerto de Panamá Pacífico, que será una tarea para futuras administraciones.

Navarro señala que el país no solo gana prestigio global, sino experiencia y disponibilidad de recursos e insumos para una respuesta ante emergencias locales e internacionales, y además la oportunidad de capacitación y adquirir conocimiento. “Se trata de un modelo diseñado para la realidad de la región y es el establecimiento en América Latina de un centro con estándares globales que permiten un rápido acceso a las comunicaciones y a la logística de suministro para responder a los llamados de ayuda”.

La construcción del proyecto fue financiada por el Gobierno, con un aporte de 18 millones de dólares. El modelo será independiente y albergará usuarios que se encargarán de su operación logística por separado.

“El hub humanitario no depende financieramente del Gobierno nacional. Son espacios que albergan usuarios con sus propias fuentes de financiamiento y capacidades de compra para la procura del inventario”.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ocupará un almacén junto al Depósito de Respuesta Humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (Unhrd), que coordina la procura y administración de inventarios para dotar a otros socios de la ONU como el Programa Mundial de Alimentos.

Equipo. Francisco Quesada del Deposito Humanitario de la ONU, Ivonne Caballero, gerente del proyecto por Unops, Carlos Manuel Gómez, director ejecutivo del Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria y Roberto Carrillo, gerente para el país de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops). Gabriel Rodríguez-LP

Sinaproc tendrá su propio almacén para la procura y el depósito de insumos de emergencia. “Trasladar a Sinaproc al hub humanitario lo robustece como el sistema de protección nacional más equipado de Centroamérica y el Caribe”, destaca Carlos Manuel Gómez, director ejecutivo del Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria.

El hub busca, además de tener listos los inventarios para una emergencia, atraer el interés de proveedores locales e internacionales que puedan atender el llamado de suministro de productos que requieren estos organismos. “Estamos hablando del desarrollo de un mercado de bienes humanitarios inexistente en la región.

Cada vez que hay un desastre el gran problema es acceder en cantidad y tiempo eficiente a bienes humanitarios para atender la emergencia, y al tener este centro en Panamá, los Gobiernos no tendrían el problema de licitaciones y ni de dónde conseguir los bienes, porque ya habría una zona reconocida donde convergen oferentes y demandantes, esto será el Centro Logístico Humanitario”, expresa Roberto Carrillo, gerente para el país de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops), agencia que acompañó al Gobierno y a los usuarios a desarrollar el centro.

Walter Cotte, director para las Américas de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR). Cortesía

Se requiere un esfuerzo casi titánico para atender a los desplazados, evacuados, personas sin hogar y sin servicios en los que la provisión y el abastecimiento de insumos y bienes cumple un papel importante. Con el hub podrá canalizarse el envío de la ayuda de forma más eficiente, precisa Walter Cotte, director para las Américas de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR).

Panamá para la Cruz Roja siempre ha sido clave en las operaciones de ayuda humanitaria. “Un hub humanitario es una buena forma de ayudar a la región, pero también de ayudar hacia adentro del país porque se trae la presencia internacional y la capacidad de respuesta a Panamá”, agrega Cotte.

El organismo trabaja con sistemas y análisis de la información interconectada de la región, y produce conocimiento técnico para analizar las amenazas, riesgos y oportunidades de la región y cómo atender los desastres que se presentan. “Otro trabajo de la Cruz Roja en el hub es el entrenamiento y la capacitación incluso con sistemas e–learning, además de la labor de coordinación de operaciones de asistencia y ayuda y logística con la capacidad de redes y de respuesta”.

María Luisa Navarro, viceministra de Asuntos Multilaterales y Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores. Jihan Rodríguez

Será una cobertura desde Canadá y Estados Unidos hasta la Patagonia. “Soy un convencido de la importancia del hub humanitario, y es lo mejor que puede hacer Panamá, en nuestro caso, estas operaciones están conectadas con las cinco oficinas regionales que a su vez tienen cinco centrales de logística que apoyan la red de filiales de la organización que se calculan en 3 mil, con 9 mil puntos locales en toda la región, entre hospitales y puestos pequeños de atención.

El alcance del hub humanitario panameño es enorme, enfatiza Walter Cotte, pues se busca tener la disponibilidad de recursos, capacidades de compra y las conexiones en una red de compras y de distribución con ventajas logísticas únicas para atender las emergencias.

Con el establecimiento del Centro Logístico Humanitario, Panamá y la región ganan. “Imaginen lo que fue el caso del volcán de Guatemala y la cantidad de familias desplazadas, se necesitaron incluso sábanas y enseres para protegerlos del frío, agua, disposición de albergues y el solo hecho de conseguir insumos en las cantidades necesarias generó una crisis por la adquisición de los bienes humanitarios de emergencia”, pone de ejemplo Roberto Carrillo al destacar la importancia de centralizar los esfuerzos en Panamá para la procura y envío de suministros, lo que crea una fuerza de respuesta más eficiente.

Plan maestro. El Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria contempla más adelante áreas de conexión directa con el aeropuerto de Panamá Pacífico. Cortesía

“La región se volverá más resiliente, es decir, tendrá una mayor capacidad de levantarse de los desastres y de reconstruirse al tener un hub humanitario en Panamá”.

Es un centro que marcará un antes y un después para dar respuesta inmediata y salvar vidas. Panamá aunque no escapa a problemas naturales, ha tenido la bendición de situarse en un lugar privilegiado, que lo hace más seguro y lo protege de la embestida de los huracanes.

Se ha comprobado el valor del país en el comercio global con el Canal por el que transita gran parte de los bienes del mundo entero. La conectividad aérea es otra ventaja competitiva. Francisco Quesada, gerente del Depósito de Respuesta Humanitaria de las Naciones Unidas en Panamá (Unhrd), señala que este organismo está en Panamá desde 2008, primero operando en Tocumen, luego en Corozal y desde 2016 en un hangar de Panamá Pacífico que pronto dejarán para mudarse a las nuevas instalaciones.

“Al estar en un lugar estratégico Panamá es muy funcional para poder coordinar la procura y el almacenamiento de los insumos y el envío a través del hub aéreo de Tocumen, y en un futuro desde Panamá Pacífico”, menciona Quesada. Apunta que la seguridad física y jurídica además de que el país está a salvo de grandes desastres naturales, llevó a este organismo de la ONU a instalarse en Panamá. Se prepara ahora para ser uno de los primeros usuarios del Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria.

Varios mapas en el actual almacén de los Depósitos de Respuesta Humanitarias de la ONU en un hangar del aeropuerto de Panamá Pacífico resaltan la importancia de sus operaciones en el istmo. Uno de ellos describe las acciones de envío de bienes y suministro para la emergencia por el hucarán Matthew en 2016 que afectó a Cuba, Haití y Santo Domingo. Desde Panamá, este ente despachó 430 toneladas métricas de insumos para 17 socios humanitarios que ayudaban en esos países. Lo que representó bienes valorados en 2.37 millones de dólares.

Quesada describe que en diferentes circunstancia deben enviarse insumos como medicamentos, casas de campaña, carpas, cocinas, enseres personales, kit de primeros auxilios, materiales para niños, insumos para la reconstrucción entre otros bienes que se usan durante la emergencia y para las labores de reconstrucción.

Otra repuesta inmediata fue la atención del terremoto de Ecuador, que requirió el suministro de 137 toneladas por 658 mil dólares a los socios de la ONU que trabajaban en la tragedia. “Nuestro mandato principal como Depósito de Repuesta Humanitaria es atender el llamado de suministro en un lapso no mayor de 48 horas, y además brindamos almacenamiento de los materiales de los socios que pueden ser Gobiernos, organizaciones no gubernamentales y agencias de las Naciones Unidas. Nosotros somos los custodios de esos bienes.

El material está directamente preposicionado para responder a la emergencia y enviarlo”, relata Quesada, al señalar que incluso el alcance puede ser global.

Desde Panamá se enviaron insumos para atender la crisis por el terremoto de Nepal en 2015 y por los casos de ébola en la costa africana en 2014, como respuesta y apoyo a los otros depósitos mundiales de Naciones Unidas.

Un ‘clúster’ integrado que cumple 10 años

El país será visto ahora como una plataforma logística humanitaria y así lo han entendido las autoridades locales y los organismos internacionales que avalan la propuesta panameña.

No es casualidad que el centro logístico humanitario esté situado en Panamá Pacífico. Allí opera el aeropuerto internacional de la Zona Económica Especial Panamá Pacífico, en la que tienen operaciones más de 280 empresas multinacionales y nacionales, más de 20 comercios, universidades y 4 escuelas internacionales, bancos y pronto el nuevo Saint Mary’s Panamá Pacífico.

El área de desarrollo que cumple 10 años de operaciones, integra también espacios residenciales y urbanos, y áreas verdes. La zona representa aportes a la economía panameña de 961 millones de dólares y 10 mil empleos entre directos e indirectos, siendo 87% mano de obra panameña.

Se transformará ahora esta zona en un clúster integrado con operaciones multinacionales, comerciales y un centro de ayuda con alcance global.

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