OIT: Debe evitarse el cierre de empresas

Cerca de 31 millones de empleos se han perdido en la región por la pandemia. VinícioPinheiro, director de la OIT en Latinoamérica, aboga por el diálogo social.

La cuarentena obligó a la paralización empresarial y en consecuencia la pérdida del 10.3% de las horas de trabajo en lo que va del segundo trimestre de este año, lo que se traduce en cerca de 31 millones de personas sin empleo a tiempo completo en América Latina y el Caribe, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Vinícius Pinheiro Carvalho, director regional de la OIT, señala que es crucial mantener vivas las empresas para que se garantice la sostenibilidad del empleo y el flujo de ingreso de los trabajadores. Y aboga por el diálogo social.

Vinícius Pinheiro Carvalho, director regional de la OIT, aboga por el diálogo social entre el gobierno, trabajadores y empresarios para estabilizar el empleo en medio de la crisis.
¿Cómo se impacta el mercado laboral?

La región tenía perspectivas desfavorables antes de la pandemia. Previmos un crecimiento muy modesto de 1.4% del producto interno bruto (PIB). Con la pandemia hubo un deterioro enorme de las perspectivas de crecimiento y se espera una baja de 5% o 3% en el PIB. Significará un aumento de la desocupación laboral de hasta 12.3%. El desempleo es la punta del iceberg, y generará un aumento de la informalidad, la reducción de los ingresos y el incremento de la pobreza. El escenario social y económico para este año y el próximo será muy crítico. Se requiere una respuesta muy fuerte.

¿Cuántos perdieron el empleo?

Hicimos una estimación con base a las horas trabajadas perdidas y se indica una pérdida de más de 31 millones de empleos en la región. Se estima que un 42.4% del empleo se encuentra en los sectores más afectados por las medidas de distanciamiento físico.

¿Qué debe hacerse?

En la medida en que se establecieron políticas de confinamiento o aislamiento es importante que se mantenga el tejido social activo y eso significa políticas de incentivo a las empresas, de protección al empleo y que se mantenga el ingreso. Sin empresas no hay empleos.
Si las empresas deben paralizarse o clausurarse temporalmente, debe garantizarse que por medio de políticas de crédito y de incentivos fiscales sigan funcionando. Se entiende que pasen por un período de hibernación, pero cuando se reabra la economía, que puedan seguir las operaciones y que puedan mantener el empleo, por más que eso signifique suspensión de contratos o reducción de la jornada y de salario. Todo para que los trabajadores regresen.

Y deben aplicarse políticas para mantener un ingreso que reanime el consumo. En la crisis de 2008 hubo una ruptura en el vínculo empresa–empleo–ingreso. Para recuperar los niveles de empleo costó más de una década. En este caso apuntamos que por muy fuerte que sea la crisis, si se mantienen estos tres elementos, la recuperación será muy rápida.

¿Conversan con los gobiernos?

Sí, por su puesto. En Panamá estamos pendientes del diálogo social. Es fundamental que las medidas no solo sean para contener la pandemia, sino para reactivar la economía y reconstruir el mundo del trabajo postcovid de modo negociado. Que se garanticen las medidas de sostenibilidad de las políticas sociales. Es clave que las medidas sean en consenso y diálogo social.

¿Qué protocolos analizan para el regreso al trabajo?

La salud y la seguridad son la clave de la reactivación segura del trabajo. Si se les pueden ofrecer a consumidores y trabajadores estándares y protocolos para disminuir y mitigar el impacto de la pandemia hasta que no se tenga una vacuna, eso será crucial. Debemos coexistir con el virus y la clave para eso y salir de esto es hallar los protocolos adecuados. En ello, trabajamos con la Organización Mundial de la Salud en varias actividades, por ejemplo las del sector agrícola en México; o con los trabajadores del transporte público. El mundo del trabajo como lo conocíamos antes, ahora será diferente. Se debe reinventar el ambiente de trabajo, ser más flexibles al adoptar el teletrabajo. Lo que a su vez hará que las empresas no necesiten tanto espacio para operar.

¿Qué otras medidas?

El distanciamiento: se recomiendan dos metros mínimo entre trabajadores. Eso significa un número máximo de personas que puedan acudir a los trabajos dependiendo del tamaño. Quizás el 25% o el 30% de la fuerza laboral no estará presente. Además las medidas de uso de la mascarilla, guantes y otros implementos. Y debe analizarse el sistema de transporte para los trabajadores del campo y otros sectores, porque por más que se garantice la seguridad en el ambiente de trabajo, la pregunta es: ¿Qué sucede en el trayecto?

¿Cómo ayudar a las pequeñas empresas?

Son las máquinas de generación de empleo de la economía, es el drenaje principal de la generación de empleo y hay que cuidarlas y preservarlas. Es fundamental que los gobiernos dirijan todo el esfuerzo necesario para que las pymes que cierran temporalmente por la pandemia, puedan conservar los empleos lo más que puedan. Que las pymes que reciban ese apoyo financiero garanticen la preservación del empleo.

La OIT indica que debe garantizarse el regreso seguro al trabajo en la era postcovid Foto/Elysée Fernández
¿Con la crisis cómo se puede incrementar la informalidad laboral?

Eso es una particularidad en nuestra región que es una barrera estructurar a la política de respuesta de la pandemia. Si uno mira los ejemplos de lo que sucedió en Asia, Europa y Estados Unidos con el tema de la pandemia, se dieron tres medidas: la primera respuesta fue el confinamiento, la ejecución de la cuarentena, en segundo lugar las medidas de incentivo para el empleo y ayudas económicas y la tercera el esfuerzo en materia de salud. Pero la informalidad es una barrera, porque en medio de un confinamiento es muy difícil que se queden en sus casas, si no tienen ingresos y sustento fijo. Quedarse en casa para el trabajador informal significa que no tendrán ingresos.

Igualmente para muchos gobiernos ha sido difícil aprobar ayudas e incentivos en esta situación si desde antes, ya venían con una difícil situación fiscal. Y además a esto se suma un sistema de salud muy débil en los que no hay una cobertura para los informales que no tienen acceso a la seguridad social a menos que paguen.

Entonces los niveles de informalidad que se mantiene en la región en 53%, significa una barrera estructurar para las políticas y eso va a seguir. Hay que tomar en cuenta qué medidas aplican para ayudar a los informales, como los bonos. Igualmente garantizar qué esas ayudas lleguen, porque al ser informales no están registrados y no hay garantía de que sea efectivo ese mecanismo de transferencia de recursos.  Para reconstruir el mundo postcovid, sin duda se debe analizar cómo ayudar a la población informal.

¿Qué recomendaciones dan para que a través de diálogo social se recupere el empleo?

Hay mucha incertidumbre en los escenarios, porque eso depende de la velocidad con la que se descubra la vacuna y la velocidad de su aplicación en los países y es un tema del área científica. Algunos economistas han asociado esta pandemia a un desastre ambiental, como un huracán que llega y destruye todo. Pero las empresas están allí y la gente y la recuperación dependerá de que se garantice que estos tres factores, es decir que no se destruyan: empresas – empleo – ingresos. Y hay medidas que se han aplicado como la suspensión de los contratos, la reducción de la carga horaria del trabajo, que son todas negociadas y eso sirve para que se construya una recuperación más rápida.

Pero si la pandemia tarda más tiempo y se producen nuevas olas de contagio, eso puede causar la ruptura social y generar incluso inestabilidad social, principalmente debido a los altos niveles de desigualdad que puede potenciarse por la crisis. Y también se puede generar una inestabilidad política y social en la región.

¿Qué otras iniciativas está llevando a cabo la OIT para preservar el empleo?

Nosotros lanzamos una plataforma de acción que se llama ‘No Contagiemos el empleo’, que tiene como primera prioridad el diálogo social es decir la reactivación del diálogo social. En muchos casos pasar al confinamiento al teletrabajo también significó sacrificar negociaciones y diálogo social entre trabajadores y empleadores y por eso estamos haciendo un esfuerzo muy grande con los gobiernos, incluyendo el de Panamá, para el restablecimiento de ese diálogo social. Tenemos además un abanico de medidas que tienen que ver con el pilar de la salud, de la seguridad del ambiente laboral, y también con el estímulo a la economía y a sectores específicos.

Es fundamental que no solo se contenga la pandemia y se puedan implementar medidas de emergencia sanitaria, también que se tomen medidas a mediano y largo plazo para la reconstrucción del mundo del trabajo en la era postcovid.

Foto: Román Dibulet. Un trabajador espera transporte al terminar su jornada de trabajo.
¿Cuáles son los sectores más afectados?

El sector turismo es uno de los más afectados. Es muy difícil de prever cuándo llegaremos a los niveles de turismo que se tenían a inicios del año, antes de la pandemia. Eso difiere de país a país. No me imagino que las personas vayan a reservar un crucero en este momento,  y eso hace que muchos países que dependen de esta actividad para su desarrollo económico tendrán menos ingresos. La construcción que genera mucho empleo, creemos que es uno de los más fáciles entre comillas de adoptar medidas y protocolos de seguridad para volver a operar. Hay muchos países que han aplicado una apertura gradual para sectores como la construcción civil, y es uno de los sectores que se pueden reactivar rápidamente.

Por otro lado vemos que hay países donde se ha registrado y se verá una ruptura de la cadena de suministro, asociada esa ruptura al comercio global.

El transporte por su puesto en especial asociado al turismo es otro de los grandes afectados por la pandemia. Igualmente el sector inmobiliario porque muchas empresas que tenían grandes oficinas, ya no las van a necesitar.

Estamos viendo entonces una aceleración de algunas tendencias que ya se venían, como la automatización de actividades y sectores. Por eso es fundamental la inversión en capacidades, para que se pueda amortiguar el efecto del cambio de los procesos en algunos sectores y se pueda entrenar a personas para que puedan ser útiles y respondan a estas actividades que van a surgir de esta pandemia.

Guardar el distanciamiento social será clave para la vuelta al nuevo mundo del trabajo en las empresas y sectores comerciales. Foto: Elysée Fernández.
¿De qué manera la tecnología puede ayudar a que se preserven los empleos?

Esto es claramente una oportunidad. La pandemia nos enseñó, o nos forzó a aprender nuevos métodos de interacción más efectivos e incluso más económicos. Muchos ahora estarán pensando en que por qué gastar tiempo de viajes o incluso para trasladarse al trabajo. También en la medida que el ambiente de trabajo se mezcla con el ambiente laboral es importante definir los tiempos. Es importante monitorear el impacto sobre el estrés y los aspectos psicosociales relacionados con el trabajo. Esto también tiene desafíos.

¿Cómo cambiará el mundo del trabajo y qué puede pasar con los emprendimientos digitales?

Con respecto a las plataformas digitales, es decir a esa economía digital, por un lado hay una gran oportunidad, incluso con la pandemia esas oportunidades se aumentaron y en muchos casos esa fue una salida para que los trabajadores informales siguieran generando ingresos durante la crisis y facilitando transacciones. Eso ha llegado para quedarse y con el Covid-19 hubo una aceleración del comercio digital.

Lo que tenemos que hacer es darle parámetros a todas estas actividades digitales para que se desarrollen y se preserven los derechos laborales. Al final no importa que sea a través de una tienda física o una plataforma digital, lo importante es que no sea un trabajo forzoso y se apliquen los derechos laborales. Encontrar qué tipos de medidas se pueden tomar para fortalecer las estructuras sindicales y propiciar las negociaciones colectivas incluso usando la tecnología y las soluciones digitales. Hacer que la tecnología funcione para ayudar al empleo y no lo contrario.