Multinacional británica comprueba ventajas del ‘hub’ farmacéutico

GSK adelanta una estrategia de crecimiento en la región, y para ello basa sus operaciones en Panamá. Sus ventas de 2019 en esta área fueron ‘espectaculares’.

Hace unos 15 ó 20 años una persona dictaminada con VIH cargaba con una “sentencia de muerte”, recuerda Alejandro Canakis, gerente de la División Farmacéutica de GSK para Centroamérica y el Caribe. El dictamen antecedía un camino acompañado de estigmatización y aislamiento, como no sucede con otras enfermedades terminales que por el contrario hacían del paciente un ejemplo de valentía, alguien digno de ser imitado.

Los avances de la ciencia le permiten hoy a una persona con VIH “llevar una vida perfectamente normal”, siempre y cuando tome sus medicamentos y esté bien tratada. En esos adelantos orientados a impedir el desenlace fatal de la infección, sostiene Canakis que la compañía farmacéutica GSK juega un rol preponderante.

“Glaxo, antes de su fusión con SmithKline, fue de las primeras en inventar y desarrollar los antiretrovirales”, cuya función consiste en impedir la multiplicación de un retrovirus, como precisamente es el VIH.

Dentro de dicho propósito, en Panamá la compañía británica ha presentado en el último lustro “productos innovadores” para la terapia antirretroviral de VIH, al igual que para el tratamiento del asma y vacunas contra la hepatitis A y el rotavirus, este último causante de la gastroenteritis, y otras respuestas farmacéuticas ofrecidas a los pacientes.

Se trata de una avanzada operativa que en términos de bienestar impactan anualmente la vida de 650 mil panameños, según datos aportados por el entrevistado, quien agrega que de acuerdo con los libros de GSK en Centroamérica y el Caribe, esta región consolidó ventas el año pasado por el orden de 80 millones de libras esterlinas, unos 104 millones de dólares.

“El 2019 fue un año espectacular”, endulzado con una operación “histórica” como resultado de “un buen performance de las utilidades de negocio”.

Considerada en 2014 por la revista Forbes como la sexta compañía farmacéutica más grande del mundo, Canakis comenta que la operación a su cargo es pequeña en comparación con las otras atendidas por GSK. Pero dimensiona el peso de la compañía en Centroamérica y el Caribe cuando la compara con el resto de Latinoamérica, pues representa el 10% en algunos negocios.

“En medicamentos somos más grandes que Colombia, que más o menos es un país con un número semejante de habitantes al de Centroamérica, región importante si se la tiene en cuenta en su conjunto y con las islas caribeñas. Por eso queremos seguir invirtiendo aquí”, anticipa el entrevistado antes de detallar el sistema operativo de GSK en Panamá, como prueba de que este es un país llamado a posicionarse como “un hub farmacéutico”.

Tal consideración toma en cuenta la ubicación geográfica del país, valorada “desde siempre” como “una de sus fortalezas” y potenciada además con activos logísticos como el Canal, los puertos y el aeropuerto de Tocumen.

Cuando se combinan esos activos, se crea una “plataforma multimodal” de transporte “aéreo, marítimo y terrestre” que “hace de Panamá un lugar muy atractivo” para una compañía en expansión constante en el país, desde su llegada hace siete decenios.

En concordancia con las virtudes logísticas de Panamá, en julio de 2017 la compañía instaló en el istmo una operación SEM —régimen de Sede de Empresas Multinacionales—, para agrupar en un solo sitio la División Farmacéutica para Centroamérica y el Caribe.

Hace dos años y medio anunció un plan de inversiones de 2 millones de dólares durante los siguientes tres años. En el periodo aludido debía generarse más empleo y multiplicar los resultados de la corporación en esta región, al consolidar sus 4 ejes operativos.

La operación

Un repaso rápido de Canakis enuncia la operación de GSK en Panamá. Opera una planta de producción farmacéutica en el corregimiento capitalino de Juan Díaz. Dispone de una bodega en la Zona Libre de Colón. Tiene un Centro de Investigación de Vacunas en la Ciudad del Saber. Y como ya se dijo, inauguró la División Farmacéutica para Centroamérica y el Caribe.

“En la planta de Juan Díaz invertimos 12,8 millones de dólares en los últimos tres años. Allí es donde, por ejemplo, producimos anualmente unos 650 millones de tabletas de Panadol. El 98% de nuestra producción se exporta a más de 20 países, entre ellos México, Colombia y la región centroamericana y caribeña”.

La bodega de la Zona Libre de Colón es un centro logístico de acopio que centraliza la producción de más de 40 plantas de manufactura GSK en el mundo y que permite el envío de medicamentos y vacunas a varios países vecinos.

El Centro de Investigación de Vacunas integra los esfuerzos científicos e investigativos de la compañía con la Universidad de Panamá, la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación (Senacyt), la Ciudad del Saber y el Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat).

Estas sinergias investigativas significan la posibilidad de proyectar a Panamá en publicaciones internacionales especializadas en ciencia y tecnología. Y permiten la coordinación de los estudios clínicos de las vacunas que se desarrollan en GSK, para asegurar que sean eficaces.

La operación comercial se trasladó a Panamá desde Costa Rica, y de su cometido es responsable Alejandro Canakis. Consultado sobre el porqué de la decisión de cambiar de país, más teniendo en cuenta el reconocimiento regional de la industria médica de la nación vecina, el entrevistado sostiene que el principal motivo apunta precisamente al régimen SEM.

“Panamá tiene una propuesta óptima y bien atractiva para armar esta clase de sedes regionales. Cuando la compañía analiza los números, observa que [el istmo] es atractivo tanto para la compañía como para los trabajadores”.

Canakis añade que en nuestro país siempre hay un canal abierto de comunicación con las autoridades. Estos atractivos se ejemplifican con la autorización de trabajo a las parejas de los trabajadores de una corporación incorporada en el régimen de SEM.

Resalta la “muy buena receptividad” obtenida en Panamá, del actual gobierno y de los anteriores, lo que comprueba el funcionamiento de una agenda de Estado para la atracción de Inversión Extranjera Directa, “como no sucede igual en otra partes”, al punto de que “todos estamos sentados del mismo lado”. Pondera que aquí ocurre un buen balance entre diversidad y conocimiento local. Y reitera, por encima de números y de operaciones, que “detrás de todo lo que hacemos está el paciente”.

Es considerable el impacto de las dolencias en la vida de las personas, por igual en la que padece el VIH o en el niño que requiere vacunas para prevenir una enfermedad o en el afectado por el asma, situación que todas pueden controlar mediante un medicamento eficaz obtenido a tiempo.  Y con un hub farmacéutico en su propio país, esto produce un gran alivio.