Llegan los trabajos del futuro

Analistas de Big Data, expertos en Robótica, diseñadores de realidad aumentada, arquitectos del espacio, guías turísticos para viajes al espacio exterior, expertos en impresión 3D, consultor geriátrico, especialistas en archivo virtual, abogados virtuales, diseñador de vehículos alternativos entre otros, son algunos de los nuevos puestos que se abren en muchas empresas hoy en día y que hace una década atrás no existían.

Una mañana del 25 de diciembre Andrea, una joven que vive en Sevilla, España aprovecha la tecnología de las historias instantáneas de Intagram para mostrar que a diferencia de otros años, no anda afanada limpiando, pues una barredora automática hace el trabajo por ella. Por lo que pasa el tiempo bailando o compartiendo en las redes sociales la experiencia de tener a una especie de ‘Robotina’, la ama de casa de los Super Sónicos, como su ayudante.

Internet de las cosas, la Inteligencia Artificial, el Machine Learning, la Big data y otras tendencias como la realidad virtual y la realidad aumentada y las impresiones 3D están cambiando la forma como nos relacionamos en muchos ámbitos de la vida, incluyendo el mercado laboral.

Un estudio de Dell Technologies y Vanson Bourne denominado Hacer realidad el año 2030, la próxima era de la asociación entre humanos y máquinas, proyecta cómo está cambiando la vida de las personas y el ambiente de los negocios y el trabajo con las nuevas tecnologías.

La mitad de loa 3 mil 800 líderes de negocios de todo el mundo encuestados para la investigación de Dell,  prevé que los sistemas automatizados permitirán contar con más tiempo, mientras que la otra mitad no está de acuerdo. De manera similar, el 42 % cree que la satisfacción profesional aumentará en el futuro gracias a que las máquinas realizarán más tareas, mientras que el 58 % no está de acuerdo.

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Mientras sigue el debate sobre si las máquinas sustituirán o no a las personas en sus trabajos, ya es una realidad que muchos empleos están siendo transformados y automatizados.

El  Banco Interamericano de Desarrollo indica que en el caso de Panamá 65% de los trabajadores están en ocupaciones que tienen alto riesgo de ser automatizadas, lo que significará una readaptación de los mismos, una supresión de plazas o la creación de nuevos oficios.

En el país la población económicamente activa es de un millón 986 mil 940, de esta cantidad están ocupados un millón 868 mil 602,según la Contraloría General de la República.

En la economía informal se calcula que hay 679 mil 166 personas (43.6%), sin incluir los trabajadores del agro,  mientras que el resto son empleados formales en su mayoría en sectores como la construcción, comercio y servicios (incluye servicios financiero), sector agrícola, logístico entre otros.

En el sector privado hay 853 mil 265 trabajadores, y en el sector público 299 mil 413, mientras que trabajadores por cuenta propia en Panamá alcanzan los 561 mil 064 personas.

Es este mercado laboral el que se tiene que enfrentar al reto de nuevas carreras y ocupaciones en el futuro inmediato. En la lista de nuevas carreras y ocupaciones hay cosas tan curiosas como guías turísticos que se preparen para atender viajes al espacio exterior, expertos en vehículos autónomos, analistas de big data, diseñadores y creadores de productos y ambientes basados en la realidad aumentada, entre otros.

El análisis del BID busca despertar la atención de las autoridades laborales y educativas sobre la necesidad de crear carreras tecnológicas y de invertir en innovaciones para preprarar a la mano de obra joven según los nuevos cargos exigidos por el mercado.

Matías Busso, especialista líder del departamento de Investigación del BID, refiere que a lo largo de la historia cuando ocurren los shocks tecnológicos, muchos empleos tienden a desaparecer, pero a su vez se crean nuevas oportunidades con carreras más sofisticadas, por lo que se estabiliza el mercado.

“La última operadora de teléfonos en Estados Unidos perdió su empleo en 1983, un siglo después de la invención del teléfono. Esto es un buen ejemplo de un oficio creado por la tecnología y luego destruido por otra: la de las llamadas automáticas. En períodos más largos la tecnología creará, destruirá y reedefinirá ocupaciones enteras y todo dependerá de la flexibilidad de los mercados laborales, para absorber los cambios y de los trabajadores y de las empresas para realizar diversas labores”.

Un debate que surge de la automatización es el costo que implica adoptar nuevas tecnologías para sustituir oficios manuales. El BID menciona el caso de una máquina a la que llaman el robot obrero capaz de colocar mil ladrillos por hora y de construir por si solo el muro de una casa. Pero cuesta 400 mil dólares. “Mientras más barata es la mano de obra y sean más caras las máquinas, será más difícil el automatizar algunos oficios”, menciona el análisis del banco que sostiene además que en la medida en que las nuevas tecnologías sean más accesibles habrá un mayor impacto laboral.

En 1990, por ejemplo, almacenar 10 gigabytes de información costaba 44 mil dólares. Hoy cuesta 0.2.

Reto: la mano de obra

Los nuevos oficios y las carreras del futuro se dibujan ya en el horizonte con el surgimiento de las tendencias asociadas a big data, inteligencia artificial, realidad aumentada, machine learning y otros fenómenos que arrastran a las empresas a adoptar esta clase de sistemas urgidas de personal especializado.

Laura Fuentes, gerente de Asesoría en Gestión de Personas de KPMG, refiere que las carreras de mayor demanda serán las de ingeniería electrónica, informática, programación y matemáticas, además de las competencias digitales.

Se crearán entonces nuevas posiciones en las empresas como la de gerencia de robótica, ingeniero de visión artificial, aprendizaje automático, diseñadores de realidad aumentada, ingenieros de la nube o desarrolladores de aplicaciones.

“Los profesionales deberán enfrentarse ante cambios como la automatización. Para ello, les tocará desarrollar nuevas habilidades y, además, aprender a trabajar junto con las máquinas que evolucionan rápidamente”, acota Fuente.

El estudio el Auge de los Humanos 3 (The Rise of Humans 3) de KPMG, para el cual entrevistó a más de mil 200 gerentes de recursos humanos del mundo, describe el impacto que tendrá la Inteligencia Artificial (IA) en las organizaciones y en la fuerza laboral. Uno de ellos es que IA creará una nueva división de trabajo entre bots (robot) y las personas y el éxito exigirá la transformación de la gestión de la fuerza laboral tradicional y las habilidades para la adquisición del talento.

La transformación digital y la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial son impostergables en las economías de los países y los trabajadores no tendrán de otra que adaptarse. Una investigación del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, basado en Argentina que realizó para Microsoft, señala que si en la región se adopta la IA ampliamente, es posible que el 45% de la población tendrá que readaptarse a nuevos roles en sus trabajos.

Y si se acelera la automatización del proceso de producción como lo hizo Asia durante la revolución de las tecnologías de la información y comunicación, el crecimiento económico será mayor en los próximos 10 años llegando a 4.3%.

El equilibrio entre las máquinas y los humanos

La preocupación de si las máquinas dominarán el mundo se ha plasmado cientos de veces en películas de ciencia ficción, pero ahora más que nunca resuena en el ambiente laboral con las innovaciones tecnológicas más sofisticadas.

Para expertos en el mercado laboral como Claudia Escobar Casillas, gerente país de ManpowerGroup, el mercado laboral deberá buscar un equilibrio entre la tecnología, el talento y la conexión humana.

“Creo que el mayor reto de la cuarta revolución industrial es precisamente que las habilidades requeridas para el futuro tienen que ver más con las habilidades blandas que con la educación tradicional, por ejemplo, resultará más valioso contar con personas con competencias como pensamiento analítico e innovación, creatividad, originalidad e iniciativa, deseo y habilidad para aprender e inteligencia emocional, que con una que tenga una especialización técnica que puede dejar de estar vigente en poco tiempo”.

Los empleos y oficios que se impondran tienen que ver con analistas de Data (Big data analysts), científicos, sesarrolladores de software y aplicaciones, especialistas de E-commerce y social media, nanotecnólogos y perfeccionamiento Humano (Human Enhancement).

“Si bien es difícil predecir qué carreras tradicionales sobrevivirán al futuro, carreras como administración de empresas, química, ingeniería,  recursos humanos, logística y medicina seguirán vigentes a mediano plazo, sin embargo, éstas tendrán niveles de especialización distintos relacionados con la tecnología”, agrega Claudia Escobar Casillas.

Laura Fuentes, gerente de KPMG menciona que el estudio el Auge de los Humanos 2, también analiza que existen algunas carreras con características que no podrán ser automatizadas, como las que requieren alta destreza manual y también requieren la utilización de diferentes objetos en un ambiente no controlado, por ejemplo: peluquero, bartender o terapeuta ocupacional.

Además de otras orientadas especialmente a la creatividad artística y la originalidad como: fotógrafo, músico clásico, comediante. Y por último, las que cuentan con la capacidad de interactuar con una variedad de individuos con diferentes necesidades y requerimientos, como: trabajador social, maestro de escuela primaria y enfermera de salud mental.

El estudio Revolución de Habilidades 2.0 que realizó ManpowerGroup plantea que ante la situación de que las máquinas sustituyen tareas, todas aquellos trabajos que requieran habilidades humanas como la empatía, comunicación, la colaboración y la creatividad reducen los riesgos de ser reemplazados por robots y serán irreemplazables. Se imponen las habilidades humanas frente a las máquinas.

Para el año 2030, la investigación de Dell predice que las tecnologías emergentes forjarán asociaciones entre humanos y máquinas que serán más inmersivas y ricas que nunca, lo que ayudará a superar limitaciones humanas.

Los líderes de negocios coinciden con esa predicción al prever el 82% de los encuestados que las personas y las máquinas trabajarán como equipos integrados en su organización en los próximos cinco años.

Panamá no puede darle la espalda a la transformación digital. El recurso humano tendrá que acoplarse al ritmo de los rápidos nuevos tiempos.

 

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