‘Hay que devolverle la confianza a los viajeros’: ALTA

La recuperación de la demanda será lenta, los gobiernos y las aerolíneas deben trabajar en armonía para hacer de la aviación una industria segura, dice José Ricardo Botelho, CEO de ALTA.

El tráfico de pasajeros aéreos comienza a mostrar una leve mejoría en América Latina y el Caribe. Para septiembre casi 10 millones de pasajeros viajaron desde, hacia y dentro de la región, siendo el mes con mayor actividad aérea desde que comenzó la pandemia, en marzo de este año.

Sin embargo, esta demanda de pasajeros representa una reducción del 69.9% en comparación con el mismo mes en 2019.  Como referencia, en septiembre del año pasado viajaron en la región más de 32.34 millones de pasajeros.

José Ricardo Botelho, CEO y director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), sostiene que con el reinicio de los vuelos en muchos países, incluyendo Panamá con el hub aéreo regional, se comenzará a ver una recuperación paulatina de las conexiones aéreas, con el reto de mantener los protocolos de bioseguridad y que se apliquen de forma armónica en todos los países y aeropuertos.

“Estamos trabajando la industria, las aerolíneas, los aeropuertos, los gobiernos y los hoteleros y todo el sector para volver a recuperar la confianza de los viajeros y que sientan que viajar es seguro”, dijo.

Recordó que los protocolos incluyen varios dispositivos de seguridad por capas, desde el momento que se realiza el chequeo en línea, luego la llegada al aeropuerto con la toma de la temperatura, el uso constante de la mascarilla, el lavado de manos y uso de gel alcoholado, hasta la limpieza en los aviones.

A juicio de Botelho se necesita “garantizar que no se obligue a los viajeros a guardar cuarentena de forma innecesaria al llegar a un país, porque la cuarentena mata la demanda de viajes. Algunos países han establecido la obligación de test negativo de Covid-19 antes de abordar un vuelo y nosotros creemos que también se puede cambiar por el test de antígeno que es más accesible para la población”.

Insiste en que la aviación no es un vector de contagio. “Hoy viajar en avión es más seguro que ir a un supermercado. Hay que devolver la confianza a los viajeros”.

Impacto del sector

Lo que suceda en la aviación genera un efecto de reactivación en cascada para otros sectores como el turismo y el comercio.
“La aviación es una industria fundamental para la región. Cada empleo en la aviación genera 4 empleos adicionales. Conjuntamente con la industria de viajes y turismo aporta 8.1% al producto interno bruto (PIB) de la región y, en algunos destinos como México y el Caribe, el aporte supera el 15% del PIB”, resalta el ejecutivo.

La industria genera 17 millones de empleos en América Latina y Caribe, siendo un poderoso catalizador económico. “Un tercio de estos empleos está en riesgo si no se recupera el sector prontamente”.

Las consecuencias de la pandemia ha puesto en riesgo este importante sector: más de 7 millones de empleos en la región y más de 140 mil millones de dólares de aportes a la economía. Hasta ahora las pérdidas de ingresos se estiman en 18 mil millones de dólares.

 

Al cierre del año, se estima que la industria aérea en América Latina y el Caribe cerrará con 50% de las operaciones que tenía en 2019. En septiembre viajaron cerca de 10 millones de pasajeros en la región y en lo que va de año el acumulado es de 128,4 millones, 60.6% menos que el año pasado. Corprensa/Gabriel Rodríguez.

El CEO de ALTA refiere que se debe seguir trabajando para evitar que en casos de rebrotes se cierre la aviación.

“Las aerolíneas están comenzando a operar nuevamente con capacidades reducidas, menos rutas, menos frecuencias, menos aeronaves y menos pasajeros. Esto se traduce en menor conectividad para la región y una industria más chica, comparable con la aviación que teníamos en la región en 2009, lo que ciertamente puede generar algunos inconvenientes en cadenas logísticas y turismo que dependen directamente del transporte aéreo”.

Para el cierre de 2020, la aviación en América Latina y el Caribe culminará con una capacidad al 50% de todas las operaciones que se tenían el año pasado.
“La industria se encuentra ahora en un proceso de evaluación sobre dónde apuntar inversiones y capacidad de operación. Es un momento clave para trabajar con los gobiernos para mejorar los marcos regulatorios para que sean más eficientes y generen menos barreras que encarezcan la operación y retrase la recuperación”.

ALTA señala que con los protocolos sanitarios es suficiente para mantener las operaciones aéreas y exhorta a no imponer más barreras como las cuarentenas obligatorias porque eso mataría la demanda de pasajeros. Foto: Archivo.

Las aerolíneas de la región no recibieron ninguna ayuda financiera de los gobiernos por lo que algunas optaron por la reestructuración con el capítulo 11 de la ley de bancarrota de Estados Unidos como fue el caso de Avianca, Latam y Aeroméxico.

El CEO de ALTA sostiene que en el caso de Panamá, que volvió a abrir los vuelos comerciales internacionales el 12 de octubre, es posible que el cierre del año culmine con una mayor demanda de vuelos y operaciones por ser un hub de conectividad.

El 86% de las personas en el mundo que han reiniciado los viajes en avión se sienten seguras con los protocolos implementados, de acuerdo con la data de la industria.

Volver a los niveles de 2019 tardará tres o cinco años, dependiendo del mercado y de la efectividad de los gobiernos en facilitar los vuelos sin restricciones. La recomendación es seguir los protocolos sanitarios , y no imponer barreras adicionales que alejen a los viajeros. Es momento de recuperar el tiempo perdido y tomar vuelo.