Grupo Tova: en marcha pese a la parálisis

El conglomerado integrado por Steven’s, Madison y El Campeón avanza en una reconfiguración empresarial según lo exige la nueva era del comercio local.

El confinamiento le significó al Grupo Tova la reinvención de su operación. Tras el cierre completo de sus 21 sucursales el pasado 20 de marzo, este conglomerado de tiendas de ropa decidió trasladarse a la nueva era del comercio.

Jack Esquenazi, CEO de la compañía, detalla que desde hace varias semanas capacitan a los empleados según los nuevos protocolos de salud y aseo, adquieren suficientes insumos sanitarios, afinan la plataforma de ventas en línea y se reúnen en comités para prepararse a izar velas una vez el Gobierno autorice la reapertura de este tipo de negocios.

“Esperamos que los protocolos sanitarios de las tiendas salgan lo antes posible. Es muy difícil [una apertura] cuando los protocolos salen unos pocos días antes”, sostiene Esquenazi.

Para amortiguar la avalancha de compras cuando se anuncie la fecha de reapertura de las tiendas por departamentos, el Grupo Tova se abasteció de enormes cantidades de productos higiénicos. Hizo traer desde Oriente “cientos de miles de mascarillas” y suficiente gel antiséptico y alcohol y otros insumos.

Expertos en retail anticipan que los compradores acudirán a los negocios si estos lucen tan limpios como una sala quirúrgica.

Seguramente preferirán al establecimiento capaz de inspirar ese grado de limpieza, o comprarán desde la casa, con lo cual se pierde la oportunidad de la venta inesperada, aquella imprevista ante la emoción de ver unas bonitas zapatillas al lado del suéter por el que el cliente fue a la tienda.

“Sí, se viene una época de austeridad. No vamos a contratar más trabajadores, pero sí estamos capacitando a los que tenemos. Primero hay que apoyar a quienes siempre han estado con nosotros”, comenta Esquenazi.

Acorde con este periodo de rigurosa disciplina, la compañía instauró comisiones responsables de orientar su reapertura. El comité de salud —creado según la estipulación del Gobierno— establece los lineamientos de un sistema de atención al público en el que las medidas de higiene y los insumos adquiridos protejan a “los clientes” para que ellos se sientan “seguros” y que a la vez tales medidas redunden “en beneficio de nuestro personal.

Las tiendas Steven‘s, Madison y El Campeón, integrantes del conglomerado, emplean a unos 3,500 trabajadores. Son personas que en esta semana cumplen dos meses en casa, aunque tienen “el apoyo” de la compañía desde el anuncio del cierre íntegro de sus operaciones.

“El 20 de marzo se suspendieron labores, pero no se ha perdido el contacto con los colaboradores. Ese día le dimos un vale de 100 dólares a cada uno para comprar un ‘súper’ antes de llegar a casa. Les hemos estado mandando bonos o vales a su hogar, cada vez algo diferente, por un monto de cien dólares”.

Las sucursales

Con el personal y los clientes en casa y las sucursales cerradas, varios inventarios están en riesgo de deteriorarse o de perderse en caso extremo. Esquenazi cita la suerte que pueden correr los artículos de cuero, como el calzado, las temperas o los cosméticos, por lo que varias veces en la semana encienden los aires acondicionados.

La ropa reviste el doble reto de impedir su daño por causa de la humedad o que se quede rezagada de la moda. “No olvidemos que la ropa que habíamos comprado no pudo venderse en esta temporada. Ahora hay que ver los daños colaterales”.

El Grupo Tova había dispuesto para 2020 la inauguración de sus ventas en línea. La presentación de los stocks en una mega tienda digital. Pasos más que significativos si se tienen en cuenta las más de siete décadas de existencia de la compañía y “la escasa presencia en la web de los negocios por departamentos o de tiendas de ropa”.

Vinculado siempre al comercio minorista, Esquenazi avisa de una apertura importante de tiendas virtuales en Panamá a partir del mes de junio. Entre ellas, las marcas del Grupo Tova.

“Desde hacía varios meses veníamos trabajando en la instalación de una plataforma web. Será en algunos departamentos, paso a paso; no puede hacerse todo al tiempo, pues hay que preparar el personal”. Para encarar esta fase, la compañía ha establecido contactos con empresas de transporte especializadas en servicio a domicilio.

Son planes de ampliación operativa en una de las épocas de mayor crudeza económica y que termina de profundizar el descenso productivo del país de los últimos años. El esfuerzo de la compañía en sus sucursales para la adquisición de insumos, la capacitación de los trabajadores y la adecuación de la plataforma de ventas en línea, se adelanta sin la certeza de una disposición que autorice la flexibilización de los contratos.

Esta es una medida “imprescindible”, tanto como otras del resorte del Gobierno tomadas durante la cuarentena. Esquenazi recuerda acciones “rápidas y a tiempo” en el periodo actual, como la decisión del país de haber acudido a los mercados internacionales a conseguir financiamiento. “Ha sido la manera de apoyar un sistema al que conformamos todos: bancos, empresas, trabajadores y sector oficial”.

Menciona las decisiones laborales iniciales del Gobierno sobre reducción de horas de trabajo y suspensión de los contratos. Pero más allá de las medidas específicas, “la idea final de todo esto es salvar las fuentes de trabajo”. Sin este propósito, “de nada servirá que apliquemos estrictamente la ley laboral en este contexto, [pues] les daría mayor opción a las tiendas de reducir su planilla”.

Jack Esquenazi considera que “esta situación es grave pero va a pasar”. Es cierto: nada es para siempre, aunque los efectos del Covid—19 son definitivos. Así lo asume el Grupo Tova.