El giro de la industria aseguradora

Las llamadas ‘insurTech’ empresas o innovaciones tecnológicas aplicadas a los seguros están cambiando los modelos de negocio en el sector en el mundo y en Panamá. Surgen nuevos riesgos y con ellos las empresas crean nuevas soluciones.

La revolución 4.0, la de la transformación digital, no solo está cambiando al sector bancario, con nuevos sistemas de pago y productos más tecnológicos, también toca las puertas de la industria aseguradora que busca transformar y modernizar su modelo de negocio para adaptarlo a los nuevos riesgos y a los usuarios.

La llegada de las llamadas InsurTech, como se le domina a las empresas ancladas en nuevas tecnologías para ofrecer pólizas y soluciones a las aseguradoras, marcan un antes y un después en esta industria. Plataformas y aplicaciones que comparan productos, analizan el perfil de los usuarios, crean accesos y simplifican trámites para el reclamo y pago de los siniestros, además de facilitar la suscripción en línea, significan un giro para las empresas del ramo.

“Hay potencial para que la industria de seguros siga creciendo gracias a las nuevas tecnologías y otros factores importantes, tales como la tecnología financiera (InsurTech) que ayuda a mejorar las actividades financieras, seguros telemáticos, herramientas de comparación, herramientas para definir la compra, innovación sostenible, y responsabilidad con el medio ambiente”, enumera Juan Moreno, economista de la Superintendencia de Seguros de Panamá.

Uno de los cambios en el modelo de negocio es trascender de una industria centrada en el producto, a enfocarse en brindar al cliente accesibilidad, transparencia y beneficios.

Desde un coworking en Marbella, Louis Robert Ducruet, fundador del fondo de Inversión Moveo, que se especializa en emprendimientos Fintech y para los seguros, habla de los desafíos que tiene la industria: Los mileniales están más preocupados por viajar y no tienen en sus metas adquirir un seguro de salud y menos de vida.

Los nuevos modelos de trabajo con la economía colaborativa que ha incrementado los trabajadores por cuenta propia y quizás sin ninguna cobertura de póliza, han transformado a la industria. Al igual que el aumento de la expectativa de vida de la población que presiona los sistemas públicos de salud.

También el surgimiento de nuevas empresas y tecnologías como Uber, las compañías de delivery y hasta los autos autónomos que plantean nuevos debates sobre quién cubre los accidentes en estos vehículos. Pero sobretodo, la exigencia de un consumidor con menos tiempo, más conectado, y que ven en los seguros un requisito y no una inversión. “Todo esto implica nuevos riesgos, más oportunidades de cobertura, pero también la necesidad de un cambio radical en la forma en como se ofrecen los seguros”, plantea Ducruet.

El sector seguros ya se reinventa con los mileniales, agrega al análisis Tony Eleta, gerente general de Palig. Los jóvenes que pertenecen a esta generación modificaron el modelo operativo de las compañías de seguros. “Esta generación es guiada por la tecnología y la inmediatez. Son clientes que quieren decidir durante todo el proceso de compra, marcan el ritmo, no les gusta esperar y seleccionan la forma en que desean comprar en función del momento o la operación que desean realizar”, dice Eleta.

Desde Moveo, Ducruet ideó una plataforma web para dar respuesta al sector asegurador:Eprezto.com que compara pólizas y muestra los beneficios para el ramo de autos. “Parte del problema que vimos es la cantidad de papeles y requisitos que se piden para adquirir una póliza. La brecha de protección en Panamá es tres veces mayor que en otros países de Centroamérica, y gran parte de eso es porque el usuario ve los seguros como un trámite engorroso que deben hacer para comprar una vivienda, cumplir un requisito en la autoridad de tránsito, pero no como una inversión”.

Uno de los errores de muchas compañías es pretender que digitalizar es subir la planilla del seguro a una plataforma web y que el usuario la llene. “Se debe dar más acceso a los usuarios, y facilitarles el proceso, sin descuidar la regulaciones”, aclara.

Eprezto.com le permite a los usuarios ver los beneficios que tiene cada póliza de forma didáctica y así evitar contratar un servicio sin la debida información. Este aplicativo web ha logrado ventas de primas por $250 mil.
Ducruet plantea la necesidad de diseñar productos a la medida y bajo demanda, para cuando se requiera una póliza y por un tiempo determinado. “la gente se asusta con las pólizas de vida, nadie se quiere morir, pero si se ofrece para entender que cubrirán las necesidades mientras los hijos estén en edad de estudiar, se cambia la óptica del servicio”.

En Panamá, hay otros comparadores y plataformas que facilitan la contratación de pólizas en línea como Asistente Financiero, la web que tiene en su portafolio la capacidad de presentar cotizaciones de ocho distintas aseguradoras. Y han logrado atender a 6 mil 566 usuarios en Panamá.

Daniel Alejandro Torres, director de mercadeo de seguros Sura, menciona que además de estos cambios, otra tendencia es que los compradores valoran más la experiencia que el producto en sí mismo.
“La tenencia de productos y servicios se reduce a momentos o incluso a un simple acceso sin la necesidad de adquirirlos. El desafío del sector es adecuar su portafolio a esta tendencia del consumidor, generando propuestas que sean modulares en sus coberturas y asistencias flexibles en el tiempo, que no dependan de espacios físicos e incluso de fronteras, que respondan a las nuevas necesidades”, apunta. Una fórmula es el diseño de productos bajo demanda.

Glenn Tjon, socio regional de Asesoría y de Innovación de KPMG enumera cuatro tendencias que debe tomar en cuenta la industria: el aumento de nuevos riesgos, seguros basados en uso, la importancia de la transparencia y la sostenibilidad del proveedor de servicios.

Otro marcador para la industria son los avances en los dispositivos de uso personal (wearables) que permitirán que la información que recaba pueda ser utilizada para el cálculo de primas de salud personalizadas, generar alertas que puedan prevenir un posible siniestro e incluso generar recompensas por decisiones de vida saludables, añade Jorge Pereira, gerente de tecnología de Seguros Mercantil.

De la misma forma, la Internet de las Cosas está abriendo un camino para el cálculo de primas, prevención de siniestros y detección de fraudes en el mercado de las pólizas patrimoniales. “Ya no se trata del futuro, sino del presente y las aseguradoras tanto en Panamá como en el resto del mundo han tenido que asumir el reto y definir nuevos canales de distribución, nuevos productos e ir posicionando sus startups”, señala Esilda González de Camacho, directora ejecutiva de la Asociación Panameña de Aseguradores.

En esa sintonía Mapfre desarrolló su propia aceleradora de innovación, llamada Insur_space, que tiene como prioridad buscar soluciones para atender las necesidades de los clientes. “Colabora con startups para el lanzamiento de modelos de negocio que puedan incorporarse en el medio plazo a las iniciativas estratégicas y a los negocios”, agrega Alexander Ortega, director de tecnología de Mapfre.

El mercado asegurador cerró 2018 con primas suscritas por más de $1,706 millones. La disrupción tecnológica es una oportunidad para impulsar más su crecimiento con nuevos brios y mayor rentabilidad. No en vano es una industria que aporta 2.6% al producto interno bruo de Panamá y crece a dos dígitos.

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