El Citi en el istmo de las multilatinas

El banco estima que en 2019 Latinoamérica apuntará un crecimiento económico de 2.7%, es decir cinco décimas menos a lo indicado inicialmente. Panamá, en cambio, anotará un registro mayor a la media regional. Ejecutivos de la institución comentan las fortalezas del país para las multilnacionales, en tiempos de incertidumbre global.

Panamá titila en el radar del Citi. Tres focos alumbran la relevancia de nuestro país para el banco estadounidense. Primero fue la visita a la capital panameña del líder del área de subsidiarias globales, Marc Merlino, quien sostuvo reuniones con más de 15 empresas entre multinacionales y multilatinas. “Solo identifico una docena de sitios en el mundo que son como Panamá”, sostuvo Merlino a propósito de la connotación de hub del istmo.

La segunda señal se encendió con las dos emisiones de bonos panameños por la suma absoluta de 2 mil millones de dólares. Los fondos de tales transacciones fueron gestionados por esa institución bancaria. El resultado de la operación obedece a que Panamá es “un buen riesgo” en el que resalta su calidad de emisor “apetecido”, y que refleja su condición de país “fiscalmente organizado” capaz de “ejecutar sus propuestas”.  Así lo define Álvaro Jaramillo, country officer del banco para Colombia y responsable para la parte norte de América Latina. Jaramillo añade sobre Panamá: “Esto hace que sea muy atractivo y anticipa [la proyección] de un país sólido en crecimiento y estabilidad”.

El tercer distintivo se prende con la ubicación geográfica del país. En el más reciente encuentro periodístico realizado por el Citi en Bogotá, Jaramillo reseñó dos importantes flujos en la economía y el comercio de esta región. Ambos se despliegan en buena medida sobre el litoral Pacífico. Hacia el sur está el eje de Colombia, Perú y Chile; y hacia el norte empieza otra dinámica en el país cafetero, sube hacia Centroamérica y termina formando un triángulo con República Dominicana, en el Caribe.

Y respecto de estos tráficos comerciales en relación con Panamá, Ernesto Revilla, director de asuntos económicos del banco para América Latina, advierte: “Vemos oportunidades en la franja del Pacífico para las economías que dependen de ella. Temas como la Alianza del Pacífico y el crecimiento de las economías emergentes de Asia, serán cada vez más importantes, en particular cuando se desacelera Europa y Estados Unidos se vuelve más proteccionista. Creemos que el Pacífico se hará más importante”.

Citi proyecta para 2019 un crecimiento económico de 2.7% en América Latina, es decir, cinco décimas por debajo del porcentaje obtenido en 2018 cuando cerró en 3.2%. Este descenso, según Revilla, responde a un ciclo de desaceleración, mas no de recesión. El crecimiento de Panamá estará por encima del crecimiento regional.

Consultado sobre cuáles puntos vulnerables ve en nuestro país en el actual contexto global con situaciones como la que mantienen China y Estados Unidos, el expositor acude a un estudio del Citi sobre qué tanto pueden afectarse los países de Latinoamérica.

Y responde que pueden impactarse a raíz de un menor crecimiento económico de China y de Estados Unidos; de un precio más bajo de las materias primas; de una mayor aversión al riesgo; o podrán beneficiarse si logran exportar a uno de esos dos países.

“En el caso de Panamá, no parece muy impactado a través de todos esos factores. Pero tiene el Canal, que depende de manera fundamental del entorno global, y ese sería el medio de impacto en la economía panameña”.

Salvo esta última incertidumbre, Panamá pareciera ser uno de los países mejor estructurados para consolidar su condición económica y reiterar la de destino y punto de expansión de la Inversión Extranjera Directa. (Panamá lideró este índice regional en 2018, cuando captó 5 mil 548 millones de dólares).
Merlino considera el hub panameño la mejor opción en América Latina después de Sao Paulo, ciudad a la que le ocurre con su país lo mismo que a Shanghai con China. “Brasil es tan grande, que su tamaño lo convierte en un hub” por sí mismo.

En importancia regional sigue Panamá, donde Merlino “siente” estar en un lugar que acoge a las multinacionales”, con un sector oficial que “establece políticas especiales para atraer” corporaciones de dicha índole.

“Panamá es un sitio que vive del legado del Canal y de la conveniencia de su localización geográfica. Del talento panameño que existe en el país. Y si uno junta todos estos factores y mira un mapa, verá que alrededor no hay otro actores [similares]”, añade.

Esta avanzada de visitas, respaldos y decisiones explican por qué la institución vendió sus activos bancarios de personas en varios países de la región, para centrar sus esfuerzos en banca corporativa, institucional y de índole patrimonial global. En este sentido, Jaramillo profundiza diciendo que “el negocio de consumo solo es rentable si se tiene escala”. Más aun teniendo en cuenta que “la historia del Citi” responde, antes que nada, a “banca corporativa”.

El pivote

Merlino sostuvo en su visita una reunión con una multinacional alemana especializada en productos de consumo y ocupada en “organizar” su operación regional “acá en Panamá”. Seguramente la empresa germánica buscaba orientación con una institución como el Citi, dado su conocimiento de los mercados.
En este contexto, Merlino supervisa un negocio de naturaleza global en el que básicamente dirige una “red humana” integrada por gerentes que “cuidan como si fueran sus hijos” a las subsidiarias de las multinacionales mundialmente líderes.

“Tenemos un equipo muy grande, unas mil personas laborando en 100 países”, detalló el supervisor.
Esta división coordina los negocios que “hacemos localmente en un país y en una región”, como por ejemplo en Centroamérica o de este subcontinente con el Caribe y el norte de Latinoamérica, o con toda Latinoamérica, según la manera como trabajen los clientes.

“Gestionamos las relaciones de ellos y hacemos que sus experiencias con el Citi sean tan consistentes como resulte posible en un mundo que cada vez se va haciendo más inconsistente”.
Los clientes del Citi son empresas multinacionales con horizontes de inversión a muy largo plazo. La gran mayoría de ellos ignora la volatilidad política de un lugar, pero estudia las tendencias demográficas, el comportamiento económico, la trayectoria de crecimiento de mercados y regiones, y toma decisiones de inversión sobre la base de tales análisis.

“Podemos discutir sobre política, pero francamente no invertimos mucho tiempo con nuestros clientes debatiendo resultados sino enfocándonos en los fundamentos que existen en un determinado país o una región”.

Basado en esta manera de gestionar servicios financieros, en el caso de las multilatinas el Citi se propone ayudarles a construir sus negocios para establecer una presencia en un país que puede ser muy diferente al de origen. Merlino presenta el caso hipotético de una compañía panameña interesada en inaugurar operaciones en Colombia donde el banco trabaja de antemano con otras multinacionales.

“Así que nos podemos sentar ante ella y explicarle cómo funciona ese país, qué debe y qué no debe hacer, y acercarla a otros clientes con los que puede sentarse a hablar para aprender de su experiencia”. Esos agentes jamás serán una competencia, pero sí, aclara el vocero, tienen la virtud de participar en diferentes industrias.

La trayectoria de servicios del Citi para empresas interesadas en ampliar su radio de acción o en profundizar sus servicios ya en operación en un lugar, puede constatarse en el caso de una compañía panameña dedicada a abrir varios mercados. “Podemos ofrecerle un banquero en cada país donde opera [esa corporación], y ayudarle así a manejarse desde fuera de Panamá”.

De esta forma si una multilatina de otro país está en expansión, es posible que deba hacer un 80% de las mismas cosas que en Panamá, pues la institución estadounidense ha fijado estándares, políticas y procedimientos.

Aunque nunca va a conseguir hacerse en Honduras —por ejemplo— una gestión de tesorería como la que efectúa una organización panameña en el istmo. “En lo que podemos ayudar, primero, es a entender cómo un cliente hace negocios, [sabiendo que] cada multilatina es diferente, y después le presentamos a un banquero del país y luego le decimos que podemos hacer el 80% de lo que realiza en Panamá, pero que el 20% restante será distinto”.

Así es la labor del Citi, un banco de raigambre corporativa que conoce por igual a sus clientes y a los países. Panamá es prueba de ello.

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