Automotrices reducen la velocidad por Covid-19

Por un lado los niveles de producción son inferiores a los del año pasado y la demanda de autos livianos es casi nula en la mayoría de los países por la paralización de la actividad económica.

Luego de más de cuatro meses de pandemia, las fábricas de vehículos del mundo no se han podido recuperar del choque causado por el coronavirus que produce la Covid-19.
Tras la expansión del virus, China y otros países de Asia cerraron durante los primeros meses del año sus fábricas, entre ellas las plantas de producción de automóviles. Más tarde cerraron las fábricas de América y Europa. No obstante, en marzo China reactivó la producción de vehículos y luego lo hicieron el resto de los países.

Aunque los niveles de producción son inferiores a los del año pasado, la demanda de autos livianos es casi nula en la mayoría de los países por la paralización de la actividad económica.
En el mercado local no se venden vehículos nuevos desde marzo cuando se inició la cuarentena y según la Asociación de Distribuidores de Automóviles de Panamá (ADAP), este año las ventas podrían cerrar con una caída de 65%.

El gremio calcula que hay un inventario de aproximadamente 20 mil automóviles nuevos de las distintas empresas distribuidoras.

Igualmente, la cantidad de vehículos para trasbordo y venta en el mercado local que ha llegado a los puertos panameños ha caído un 47% en los primeros cinco meses del año.

Los expertos prevén que las ventas de vehículos nuevos a nivel mundial cierren el año con una caída de más de 50% en comparación con los resultados del año pasado. En 2019, las principales marcas vendieron más de 65 millones de vehículos.

El grupo Volkswagen vendió 10.3 millones de vehículos a nivel mundial, según un ranking publicado por Statista. De esta forma, Grupo Volkswagen volvió a liderar la clasificación mundial de fabricantes que incluye 12 marcas, entre las que se encuentran Audi, Volkswagen, Porsche, Skoda y Seat, entre otras. El grupo Toyota y Renault-Nissan Alliance ocuparon la segunda y la tercera posición, respectivamente.

Millones de personas se han quedado sin empleo con lo cual son pocos los potenciales compradores de un vehículo nuevo. La crisis obliga a las personas a utilizar el capital que tienen o reciben como subsidio para gastos de alimentación y otras necesidades, pero no para la compra de un auto.

Ello provocará, según los representantes de la industrias, que los modelos de vehículos 2021 de las distintas marcas automotrices no tengan el auge como en años anteriores. Y por otro lado, en cada uno de los países hay un inventario de vehículos 2020 que no se ha vendido.

El periodo de alta demanda de venta de vehículos ocurre entre agosto y diciembre de cada año cuando se exhiben los modelos del siguiente año o periodo. Sin embargo, debido a que China no produjo vehículos en los primeros tres meses del año, es posible que no haya una sobreproducción de autos.

“Nosotros vemos centelleos de intentos de recuperación o resiliencia del mercado que está tratando de recuperarse, pero no podemos decir que será sostenible”, afirma Mary Carmen Barrios, gerente de operaciones de Puertos y Carga para América Latina de la naviera Wallenius Wilhelmsen Logistics, que se dedica al transporte de vehículos, maquinaria y materiales para la construcción de proyectos. Entre estos materiales se incluyen todas las partes para un proyecto de construcción que no caben en un contenedor.

En algunos países de la región se notan algunos movimientos en el transporte de vehículos, por vía marítima, que salen de las fábricas. Por ejemplo, de Argentina vía Panamá hacia el Caribe, o en las fábricas de Europa, en España y Alemania donde ya están operando pero a volúmenes más bajos, explica Barrios.

En junio pasado, un buque de Wallenius Wilhelmsen transportó mil vehículos desde el puerto de Santos, Brasil hacia México, y para finales de este mes se espera un movimiento similar.

Además de Wallenius Wilhelmsen, que es la naviera más grande en este mercado, en Panamá también recalan las empresas MOL, K Line, NYK, Hoegh y Eucor, que transportan vehículos y maquinarias.

Auto por bioseguridad

Tras la pandemia, en Estados Unidos, donde todavía se lucha con rebrotes del coronavirus, se ha comenzado a notar una demanda de vehículos de algunos ciudadanos que han preferido comprar un auto particular para protegerse del contagio por coronavirus.

Se trata de muchos estadounidenses que tradicionalmente han utilizado los servicios del transporte masivo de pasajeros pero que ahora lo ven como un lugar de mayor riesgo de contagio.

La demanda se ve favorecida para los ciudadanos de ese país porque en Estados Unidos hay mayor facilidad financiera para adquirir un vehículo.

Barrios explica que en Estados Unidos, a diferencia de otros países, se puede comprar un vehículo a través de una cuota de leasing, es decir, alquiler con derecho a compra, incluso si después de utilizarlo por un año no se quiere continuar con el vehículo se puede devolver. Con esta modalidad, el dinero que se paga en alquiler al final se puede convertir en el pago del vehículo.

Autos higienizados

Una crisis trae oportunidades. Algunas empresas navieras como Wallenius Wilhelmsen está entregando los vehículos con un servicio extra. Se trata de la higienización del automóvil antes de entregarlo al consignatario. “Es un valor agregado que nosotros estamos dando y que ha tenido buena aceptación”, dijo Barrios.

Añadió que esto es una necesidad porque los compradores necesitan sentirse seguros de que van a recibir un automóvil libre del virus que es altamente contagioso. El trabajo se realiza en un patio en el puerto donde la empresa recibe la carga que va para el mercado local. Igual operación se hace en otros países.

Repunte en demanda de equipos y materiales

La necesidad de desarrollar macroproyectos y obras de construcción en los distintos países para generar empleos y reactivar la economía ha marcado un repunte en movimiento de maquinaria y materiales que se transportan por vía marítima.

Por ejemplo, Colombia está construyendo en estos momentos una planta hidroeléctrica y los equipos serán transportados desde Brasil. Se trata de un proyecto que tiene muchos componentes y que se convierten en carga para trasladar en barco.

Se prevé que con la apertura de la construcción de obras públicas en varios países, entre ellos Panamá, aumente el movimiento de este tipo de carga. En México se están licitando metros y trenes, pero también se prevé que otros países como Chile, Perú, Ecuador y Estados Unidos desarrollen obras de inversión gubernamental.

Igualmente se espera que haya un crecimiento en el movimiento de maquinaria para labores agrícolas, ya que la mayoría de los países están reforzando la producción de alimentos para garantizar la soberanía alimentaria.

Pero además del golpe de la pandemia, la industria automovilista debe enfrentar otro gran reto y es la llegada de los vehículos eléctricos, que no contaminan el ambiente y que le darán un giro a este sector.