Los nuevos desafíos del Canal

El administrador del Canal de Panamá, Ricaurte Vásquez,  indica que «es una realidad aceptada que el negocio del Canal de Panamá está cambiando. Los eventos diarios muestran mayor volatilidad, un ambiente más complejo, mucha ambigüedad y mayor incertidumbre». El gerente será el encargado de hablar de los desafíos que presenta la ruta interoceánica en la edición del Café con La Prensa.

¿Desde siempre se ha ponderado el sistema de méritos del Canal. ¿En su gestión cómo se reforzará esta política de méritos?

La administración de capital humano es fundamental para cualquier emprendimiento. Planta, equipo e instalaciones una vez adquiridas simplemente son un recurso pasivo. Capital humano es un recurso activo a corto y largo plazo. De hecho, es el único factor de producción que podemos adaptar a las nuevas condiciones del negocio.

Es una realidad aceptada que el negocio del Canal de Panamá está cambiando. Los eventos diarios muestran mayor volatilidad, un ambiente más complejo, mucha ambigüedad y mayor incertidumbre. Si la empresa tiene que acoplarse a esta nueva realidad de mercado y del negocio, resulta evidente que el recurso de humano de esta, y de hecho de cualquier empresa, debe adaptarse. El Canal de Panamá cuenta con profesionales de altísima calidad y competencia para enfrentar estos desafíos.
El sistema de mérito es la piedra angular de nuestro modelo de gestión, y su aplicación debe ser objetiva y medible. En este sentido, la primera tarea es formar profesionales con las competencias para la nueva realidad del negocio. Esto demanda educación, pero esa educación tiene que ser calificada, y sobre la base de resultados como un primer paso.

Es un mensaje que también enviamos al incentivar la competitividad de quienes aspiran a trabajar en el Canal de Panamá: abriendo las puertas con expectativas reales, en mérito a los conocimientos y a la experiencia; estableciendo criterios claros de selección y comunicando diligentemente las posibilidades que objetivamente tiene un aspirante a acceder a la posición que solicita ocupar.
Vivimos en un mundo dinámico y exigente. El mercado laboral evoluciona de manera más ágil, en entornos volátiles, con conocimientos y tecnologías que se renuevan constantemente. Conscientes de esa realidad debemos desarrollar nuestras competencias. Aquellos que estén responsablemente preparados para enfrentar los nuevos retos, podrán tener mayores oportunidades dentro de la fuerza laboral del Canal de Panamá. De nuestra parte, el compromiso es garantizar transparencia para mantener la credibilidad en todos nuestros procesos.

En varias ocasiones ha resaltado la importancia de que el Canal haga hincapié en que su operación de base es el tránsito de buques. ¿Podría profundizar el alcance de este enunciado en el contexto operativo de la ruta?

Comencemos por la ruta. La ruta por Panamá es una condición natural por su angostura; y un modelo económico y social que data de muchos siglos.
A lo largo de su historia, Panamá ha mantenido este modelo de ser punto de tránsito aplicando diversas tecnologías. Desde el Camino de Cruces, hasta las pulsaciones digitales a través de la fibra óptica que converge en Panamá, son diferentes tecnologías, aplicadas al mismo concepto básico.
El transporte marítimo sigue siendo el método más económicamente eficiente para poder mover ciertos bienes entre productores y consumidores. Por lo tanto, el tránsito de buques es, y seguirá siendo, el centro del negocio. Tenemos que velar para que la calidad del servicio que el Canal de Panamá ofrece a sus clientes cumpla con los atributos de la ruta de eficiencia, seguridad y confiabilidad.

Como panameños, y como negocio, todos debemos estar pendientes de los cambios en el entorno que puedan afectar nuestra competitividad, y en consecuencia nuestra sostenibilidad. Cualquier brote logístico que se esté desarrollando puede afectarnos y necesitamos tener la capacidad de adaptarnos al cambio, tan rápido como lo requiere la industria.

Lo más importante es identificar las oportunidades de mercado y la mejor manera de hacernos más competitivos, no solo como Canal, pero como ruta.

Se tuvo presupuestado que la terminación de las obras de ampliación serían en 2014. Sin embargo esta fecha se atrasó dos años más, y los trabajos concluyeron el primer semestre de 2016. ¿Este cambio qué tanto incide hoy en los ingresos anuales programados por el Canal y cómo ha impactado su funcionamiento?

Como ocurre con mucha frecuencia, proyectos de esta magnitud tienden a presentar retrasos. Esto produjo que empresas navieras encontraran otras alternativas para el uso de sus activos los cuales habían sido adquiridos como respuesta a la ampliación panameña.
Con relación al impacto económico, producto del retraso mencionado, el Canal pudo haber generado ingresos por B/.1,719 millones adicionales.

En 2020 y 2023 entran a regir disposiciones de defensa al medio ambiente impuestas por la Organización Marítima Internacional (OMI por sus siglas en inglés). Se anticipa un aumento en combustibles utilizados por los buques y se proyecta una búsqueda más rigurosa de ahorros por parte de los armadores. ¿Cómo se prepara el Canal para afrontar estas disposiciones?

A fin de facilitar las nuevas normas, el Canal de Panamá ha dado el paso adelante al aplicar iniciativas enfocadas a posicionar la ventaja competitiva de la vía interoceánica en un entorno de negocios post-IMO2020. Esta consideración, por ejemplo, es un aspecto específico del negocio y la necesidad que tiene el Canal de Panamá de adaptarse a las nuevas realidades de su mercado objetivo.
Desde el 2015 el Canal de Panamá cuenta con la estrategia que ha denominado “Ruta Verde” con la finalidad de generar objetivos claros y tangibles enfocados en la reducción de emisiones de gases el efecto invernadero, tanto por nuestros clientes, como en nuestras operaciones.

La integración de la gestión ambiental de la Cuenca Hidrográfica del Canal y su relación con la operación de los buques generó un hecho sin precedentes. De allí surgió la participación en la Convención de Cambio climático y en la OMI, mostrando el Canal de Panamá como un caso de estudio internacional en cuanto a la contribución ambiental en materia de reducción de emisiones.
Dentro de esta estrategia, el Canal de Panamá ha establecido programas que reconocen a los clientes que han ido adoptando estándares de eficiencia ambiental, brindándoles beneficios en el uso de la ruta del Canal.

Internamente, el Canal de Panamá tiene iniciativas para reducir emisiones mediante operaciones más eficientes, así como proyectos de disminución de su propia huella de carbono, midiéndola regularmente, y haciendo las adecuaciones que requiere la operación.

¿Hasta la fecha, qué lecciones saca el Canal a propósito de la situación comercial entre Estados Unidos y China? ¿Este contexto ha tenido alguna incidencia en el Canal?

La situación comercial entre Estados Unidos y China valida nuestra visión de volatilidad de mercados, y en consecuencia, el cambio de estrategia que requiere el negocio.
A corto plazo, modifica la demanda por servicios del Canal, pero no lo hace de manera uniforme. Se pierde el comercio de energéticos de Estados Unidos con destino a China, sin embargo, de alguna manera acelera el abastecimiento de productos chinos para consumo durante la temporada de Navidad en Estados Unidos.

A largo plazo el tema es más complejo. Para los productos manufacturados que se transportan por vía marítima hay que prestar muchísima atención a los cambios en los sitios de fabricación y manufactura. Por ejemplo: fabricar en el Sudeste de Asia, o en India, demanda servicios de transporte diferentes a los patrones de hoy. Si la tecnología permite fabricación competitiva más cerca de los sitios de consumo, como Estados Unidos, las necesidades de transporte marítimo serán mínimas.

Si bien los resultados del Canal son buenos, no debemos conformarnos con el éxito del pasado. Nuestra obligación permanente es la búsqueda de nuevas oportunidades.

En varias ocasiones voceros del Canal le anunciaron al país la necesidad de promover diversos negocios a lo largo del carril marino panameño. Se habló de un puerto, una terminal de combustible marino, una plataforma RO-RO (Vehículos) y un parque logístico. ¿En qué estatus se encuentran estas iniciativas y cuáles son más urgentes que otras?

Hay momentos en que las empresas están obligadas a cambiar la hoja de ruta; tal es el caso de los negocios complementarios al Canal, los cuales fueron concebidos cuando las economías mantenían un mayor ritmo de crecimiento, por lo que se buscaban alternativas que estuvieran vinculadas al negocio medular. Esta ventana de mercado no existe hoy.
En la actualidad no podemos olvidar que el activo principal de nuestra operación es el agua, y que se está viendo afectado por el cambio climático, impactando los patrones de lluvia en la Cuenca Hidrográfica, y en consecuencia la capacidad de abastecer los lagos que suplen de agua a más de la mitad de la población del país, y dan confiabilidad al tránsito de buques.

El ritmo económico global presenta y anticipa un comportamiento más lento que en ciclos anteriores. ¿Cómo puede incidir esta tendencia en la política de peajes del Canal?

El mercado va a continuar, solo que la velocidad de crecimiento va a ser más lenta. Una década después se ha visto que las economías globales no se han recuperado de lo que sucedió en 2008 y 2009. No son señales apocalípticas de que el mundo se va a acabar, pero sin duda está cambiando. De allí la necesidad de adaptarse.
A modo de ejemplo: la solución del tema de disponibilidad de agua nos permite mejorar la confiabilidad de calado en el Canal de Panamá, y la idea es recuperar, a través de nuestra estructura de precios, el valor de la mejor confiabilidad. Éste, al igual que otros temas, forman parte del aprovechamiento de las oportunidades de mercado.

Varios exadministradores del Canal anunciaron en su momento la posibilidad de estructurar una propuesta turística a lo largo del Canal. ¿Esta propuesta sigue en pie? De ser afirmativa la respuesta: ¿Qué tanto se ha avanzado en esta iniciativa?

El Canal de Panamá es un destino atractivo a los que nos visitan, y lo demuestran las 3,000 personas que nos visitan diariamente.
Para potenciar estas actividades, en el año fiscal 2020 hay presupuestado fondos para desarrollar nuevas infraestructuras turísticas, así como mejorar las existentes en los centros de visitantes en Miraflores y Agua Clara, además de un nuevo mirador en las esclusas de Gatún.

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