No es fácil dejar de depender de China para tierras raras

La ambición de Estados Unidos  y Europa de impulsar la producción de materias primas raras utilizadas en vehículos eléctricos y turbinas eólicas y reducir la dependencia de China enfrentará obstáculos, incluidos costos más altos y preocupaciones ambientales.

La semana pasada dos congresistas estadounidenses presentaron legislación bipartidista destinada a reducir la dependencia de China para las tierras raras, similar a la que el senador Ted Cruz introdujo en mayo. La Unión Europea intensificó un impulso para depender menos de las materias primas importadas, con la promesa de la Comisión Europea de crear una alianza de materias primas para fin de año debido a su importancia en industrias en crecimiento.

La preocupación por la enorme influencia de China ganó más prominencia a medida que aumentaban las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. El costo, el acceso a las materias primas y las preocupaciones ambientales pueden ser los mayores obstáculos para crear una cadena de suministro independiente, según los analistas.

“Es muy difícil de mantener, es caro de mantener”, asegura Jennifer Bisceglie, directora ejecutiva de Interos, una empresa de gestión de riesgos de la cadena de suministro. “Si crea una cadena de suministro local completa, piense en el gasto en capacitar mano de obra y obtener las materias primas si no están en su país”. Las grandes corporaciones multinacionales dependen en gran medida de proveedores más pequeños que tienen acceso a materias primas localizadas que tal vez no puedan obtener en otros lugares, dijo.

China representó el 80% del total de las importaciones estadounidenses de compuestos y metales de tierras raras el año pasado. El presidente Donald Trump ordenó al Departamento de Defensa de Estados Unidos estimular la producción de imanes de tierras raras, ya que la guerra comercial entre los dos países generó preocupaciones de que China restringirá las exportaciones de los productos.
Incentivos fiscales

Los proyectos de ley presentados en la Cámara y el Senado de Estados Unidos ofrecen incentivos fiscales, lo que haría que la industria nacional sea más competitiva, según Hu Yan, analista de SMM en Shanghái. Aún así, los países necesitarán tiempo para desarrollar tecnología y equipos a nivel local, y los obstáculos ambientales son mayores para la minería y la exploración, lo que puede causar daños importantes. Yan afirma que Estados Unidos –que es rico en recursos de tierras raras pero tiene altos costos de producción, incluidos mano de obra y energía– debe sopesar esos costos ambientales con el beneficio de una industria en su territorio.

El plan de Europa está siendo criticado por grupos que dicen que se centra demasiado en la minería y no lo suficiente en el reciclaje. Si bien los funcionarios de Europa y EE.UU. pueden estar esperando terminar con la dependencia de China para las materias primas, los ejecutivos de las mineras de tierras raras dicen que solo necesitan ganar una parte del mercado para incubar industrias nacionales exitosas.

“No es necesario que sea toda la industria, solo debe ser una parte significativa del suministro”, dice Jim Litinsky, el director ejecutivo entrante de MP Materials, la única minera de tierras raras en EE.UU.
MP Materials tiene que enviar sus materias primas a China para su procesamiento final porque es el único país con capacidades de refinación. Si Estados Unidos y otros países devuelven la producción a casa y reducen la participación de China al 60% de la cadena de suministro, China ya no tendrá ese tipo de control, dice Litinsky.

“En las discusiones generales, incluso hace unos dos años, la gente decía ‘el libre comercio va a resolver todo, ¿cuál es el gran problema?’”, dijo por teléfono Mikael Staffas, director ejecutivo y presidente de la minera Boliden AB. “Siempre existe el mercado mundial, donde podemos comprar lo que queramos. Creo que la mentalidad ha cambiado muy rápidamente; creo que nos hemos vuelto cada vez más conscientes de que eso no siempre es cierto”.

Diversificación

Fomentar la diversificación de las cadenas de suministro es inteligente y tiene sentido, asegura Lewis Black, director ejecutivo de Almonty Industries Inc., que produce el metal raro tungsteno. Black cree que la cantidad adecuada de apoyo federal podría ser una buena solución, de lo contrario, las empresas seguirán dependiendo en gran medida de China.

Mover las cadenas de suministro también es más fácil de decir que de hacer, especialmente cuando alguien más puede hacerlo a un costo menor. Black asegura que las empresas chinas son operadores “increíblemente buenos” y pueden acumular reservas sin temor a que sus balances se vean afectados por la devaluación del inventario. Para la mayoría de los compradores, el costo más bajo aún puede superar la ubicación desde donde compran.

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