Inversores buscan deuda latinoamericana, pero empresas no venden

(Bloomberg) — Inversionistas globales están llenos de efectivo y listos para cerrar acuerdos con emisores corporativos de América Latina. El problema es que no hay mucha deuda para comprar.

El presente año se perfila como uno exiguo para las colocaciones de deuda en la región e Itaú Unibanco pronosticó entre 65 mil millones de dólares y 75 mil  millones de dólares en nuevas ventas de deuda en dólares. Esa sería la cantidad más baja desde al menos la crisis financiera de hace 10 años, en momentos en que una economía deslucida contrarresta un entorno de tasa de interés más benigno.

Se espera que la producción económica latinoamericana crezca solo 1,4% este año, frenada por desaceleraciones en Brasil y México, una crisis que nunca termina en Argentina y el colapso en Venezuela. Como resultado, las empresas se muestran renuentes a asumir nuevas deudas y se limitan principalmente a refinanciar futuros vencimientos.

Asimismo, más empresas están vendiendo deuda en mercados locales, que están llenos de liquidez. Así es la historia de este año en la mayor economía de América Latina, según Eduardo Freitas, director de mercados de capitales de deuda para Brasil de Citigroup. “Cuando llamamos a la puerta de las empresas, los ejecutivos nos dicen: ’Me encantan estos rendimientos, estos precios son excelentes. ¿Pero para qué voy a recaudar dinero?”, Comentó Freitas en una entrevista en Sao Paulo. “Con la economía creciendo tan lento, las compañías no están haciendo grandes inversiones. Están esperando».

En la segunda mayor economía de la región, las compañías mexicanas venden menos deuda mientras buscan reducir los niveles de apalancamiento en medio de una perspectiva confusa en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Petróleos Mexicanos, el mayor emisor de deuda de América Latina, podría evitar las colocaciones en todo 2019 tras vender alrededor de 10 mil millones el año pasado. Con una deuda de 106 mil 500 millones de dólares, la petrolera estatal mexicana está enfocada en reducir el apalancamiento, según su director general, Octavio Romero.

En Argentina, el emisor más prolífico del país se mantuvo al margen durante el último año, ya que el altísimo rendimiento soberano hace que la venta de bonos sea muy costosa. El productor de petróleo y gas YPF ha reducido su relación entre deuda neta y una medición de ganancias a cerca de 2,5 veces, una disminución cercana al 60% desde 2016.

Otras petroleras, como la colombiana Ecopetrol, han usado efectivo para pagar deudas en dólares.Así que los niveles de deuda corporativa se han reducido drásticamente. A fines del año pasado, la relación promedio deuda neta-Ebitda de la región era 1,93, la más baja desde 2012, según el índice MSCI Emerging Markets Latin America.

En uno de los pocos acuerdos importantes de fusión y adquisición en lo que va del año, la brasileña Natura Cosméticos ha tenido una larga lista de bancos para elegir a modo de financiar la adquisición de su rival Avon, lo que demuestra la cantidad de efectivo disponible en el mercado. En definitiva, Banco Bradesco, Citigroup e Itaú fueron elegidos para otorgar mil 600 millones de dólares en financiamiento para el acuerdo valorado en unos 2 mil  millones de dólares.

La escasez de ventas está creando espacio para que empresas más riesgosas puedan acceder a mercados a los que quizás no pudiesen haber ingresado el año pasado. En Enero, Termo Candelaria Power, que posee una planta eléctrica en Colombia, aumentó su venta de bonos basura a 410 millones de dólares. International Airport Finance, que opera el aeropuerto de la capital de Ecuador, Quito, pagó una prima – la tasa del cupón era de 12% – pero pudo colocar 400 millones de dólares en notas.

Había poco apetito por ese tipo de ofertas hace un año, señaló Mauricio Fernández, vicepresidente de renta fija de Itaú. Incluso firmas con menor calificación están dispuestas a probar el mercado. Avianca Holdings anunció que planea avanzar con una venta para refinanciar 550 millones de dólares en bonos con vencimiento el próximo año pese a que ha sido un mes agitado para la segunda aerolínea más grande de la región.

Del mismo modo, el mexicano Grupo Televisa pudo completar un acuerdo por 750 millones de dólares en bonos con vencimiento en 30 años. La compañía vendió la deuda a pesar de un comienzo difícil de año por el cual sus acciones se derrumbaron más de 25% tras conocerse la noticia de que no escindiría activos principales como tenía previsto.

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