El covid-19 le corta las alas a la industria aérea panameña

700 millones de dólares en ingresos perderán las aerolíneas hasta mayo por la crisis generada por el nuevo coronavirus, mientras la aerolínea Copa Airlines que aporta más de mil millones de dólares anuales a la economía local, se ve forzada a anunciar un plan de reducción voluntaria de personal.

La pandemia del nuevo coronavirus que ha causado la muerte de más de 88 mil personas y ha infectado a más de un millón 514 mil personas en 184 países, le ha cortado las alas a la industria aérea global.

Panamá, centro de conexiones de las América, vive en carne propia las consecuencias del covid-19. Desde el 23 de marzo se ordenó el cierre del espacio aéreo para vuelos comerciales, lo que dejó en tierra a 102 aeronaves de Copa Airlines, y cerró las operaciones de vuelos regionales y trasatlánticos entre Centroamérica y Europa y Asia.

La IATA estima en 700 millones de dólares, los ingresos que dejará de percibir la industria aérea panameña hasta mayo, monto que se podría incrementar si se prolonga el confinamiento que han impuesto las autoridades sanitarias.

“La aviación mundial se enfrenta a una crisis sin precedentes. El tráfico de pasajeros se ha
detenido y los flujos de caja son casi inexistentes hoy en día. Estimamos que los ingresos
generados por el mercado panameño tendrán una caída —durante 2020 y en comparación con
el año anterior— que superará los 700 millones de dólares. En ese contexto, aunque las líneas
aéreas proactivamente hayan tomado medidas de emergencia para reducir el impacto
económico en sus compañías, la gravedad de esta situación hace imperioso el apoyo del
gobierno nacional para salvaguardar la liquidez que permita a las líneas aéreas sobrevivir a esta crisis y, por consiguiente, proteger los miles de empleos directos e indirectos generados por el  transporte aéreo, así como, el flujo de turistas y negocios a al país», alertó Peter Cerdá, vicepresidente regional de la IATA para las Américas.

Una de las primeras consecuencias de la crisis, se refleja en la decisión que tomó Copa Airlines, al anunciar a sus colaboradores, este miércoles 08 de abril de 2020, un programa voluntario de licencias no remuneradas, retiros voluntarios, jubilaciones y jubilaciones anticipadas, en apego a las leyes laborales de cada país, buscando ajustarse a esta nueva realidad y con la intención de impactar en la menor medida posible a su personal.

La empresa genera un total de 9,500 empleos, de los cuales en Panamá son  7,480. Se incluyen 1,240 pilotos, y  más de 2,000 tripulantes. Según datos de la compañía en 2018, el pago de planilla significó apostes por 205.9 millones de dólares en 2018.

“Estas medidas tienen como objetivo salvaguardar la sostenibilidad de la Compañía, protegiendo la mayor cantidad de empleos posibles en el corto y mediano plazo, para mantener así el importante aporte de Copa a la economía de Panamá y los países que servimos, en medio de la mayor crisis en la historia de la industria de la aviación y el turismo”, afirmó Pedro Heilbron, presidente ejecutivo de Copa Airlines, en un comunicado.

La empresa se ha visto forzada a solicitar al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) la suspensión temporal de los contratos de trabajo de Copa Airlines a partir del 1 de mayo de 2020. Aclaran en el comunicado que aun cuando en este momento la Empresa no ha tomado la decisión de acogerse a esta suspensión, deben estar preparados para el caso en que esto sea necesario, en el contexto de una recuperación de sus operaciones que tomará muchos años y será gradual, debido a la severa crisis genera por el Covid-19.

La IATA ha solicitado al gobierno de Panamá que apruebe de forma urgente un programa de ayuda financiera para evitar el colapso de la industria aérea que genera 240 mil empleos en Panamá y representa sumando el turismo y la hotelería 14% del producto interno bruto.

«Hay aerolíneas en la región que no tienen capacidad financiera para sobrevivir sin flujo de caja y por eso se requieren medidas urgentes», agregó Cerdá, en una rueda de prensa virtual en la que estuvo presente Martes Financiero.

Puntualmente la IATA solicita 4 medidas urgentes:

  1. Tasas y cargos aeroportuarios: Suspensión del cobro por el estacionamiento de aeronaves en el Aeropuerto Internacional de Tocumen dado el cierre y eventual reducción de las operaciones de las aerolíneas. Asimismo, el diferimiento del pago de los cargos aeroportuarios por un tiempo determinado, así como un congelamiento de las tasas por dos años. Esto reducirá la presión sobre el flujo de caja de nuestros miembros.
  2. Plan de negocios de emergencia: Postergación temporal del pago del dividendo que el
    Aeropuerto Internacional de Tocumen paga al Tesoro Nacional. Eso permitirá que el Aeropuerto Internacional de Tocumen fortalezca sus finanzas y pueda a la vez apoyar a sus clientes.
  3. Aplazamiento de los gastos de capital: Conscientes de que las inversiones son necesarias
    para el crecimiento del aeropuerto, solicitamos aplazar las inversiones que no sean vitales. Por otra parte —y con previa consulta a las aerolíneas— estudiar acciones que permitan fortalecer la posición competitiva de Tocumen cuando los vuelos regresen a sus volúmenes previos a la crisis.
  4. Facilidades crediticias: Formular políticas e incentivos que permitan a la industria aérea
    acceder a facilidades crediticias, para mitigar el impacto económico en el sector y, de esa forma, brinde opciones para ayudar tanto al sector turístico como al aerocomercial.

Cálculos de la IATA estiman que  la industria de la aviación a nivel mundial podría sufrir una severa crisis de liquidez de hasta 61 mil  millones de dólares  en el segundo trimestre.

Copa Airlines por ejemplo señaló que se reducirá en 70% sus ingresos este año y les será difícil afrontar la crisis, además estiman que de volver a operar, lo harán  con menos de una quinta parte del total de frecuencias de vuelo y destinos existentes previo al impacto del covid-19 en la región.

«Esta crisis, que reducirá los ingresos de la aerolínea en más del 70% en 2020, generando importantes pérdidas, se estima que durará varios años debido a la incertidumbre generada por el Covid-19 y a una profunda recesión económica en la región y el mundo. Según la IATA, en América Latina están en riesgo de perderse 1.9 millones de empleos directamente relacionados con la aviación», mencionó la aerolínea en el comunicado.

En 2018 el aporte de Copa Airlines a la economia panameña fue de más de mil millones de dólares, de los cuales, unos 226.3 millones de dólares fueron en contribuciones al Estado como pagos a Tocumen por 111.8 millones de dólares, según los reportes financieros de la compañía, y el pago de impuestos locales por 107 millones de dólares entre otros. De pago a proveedores de servicios locales, esta empresa pagó unos 571.3 millones de dólares.

En 2019 la aerolínea transportó a un total de 14,4 millones de pasajeros. La IATA indicó que otros gobiernos de la región ya están tomando medidas de auxilio para el sector aéreo.

El gobierno panameño no ha detallado el plan económico para el día después que ha mencionado el presidente Laurentino Cortizo. «Sin medidas de alivio inmediatas, las aerolíneas que hoy operan en Panamá no estarán en condiciones de continuar sus operaciones en los niveles anteriores a la crisis, o en el peor caso, podrían dejar de existir por completo. Esta asistencia significa asegurar las cadenas de suministro esenciales por vía aérea, preservar el mayor número posible de puestos de trabajo y garantizar que la conectividad y el turismo puedan recuperarse rápidamente», añadió Cerdá al señalar que se requiere el alivio financiero para que la industria vuelva a despegar sus alas.