Un canal y un libro de lujo

El lugar de trabajo de Omar Jaén Suárez es una biblioteca de unos 2 mil tomos y llega a parecerse a un laboratorio, con su pared de vidrio hacia el océano Pacífico. Fue acondicionada por él mismo, que es geógrafo e historiador, aunque primero cursó un año de arquitectura. De esos aprendizajes, por lo visto, aprendió dibujo y algo de diseño. Así que se dedicó por su cuenta a trazar los planos de aquel atelier del intelecto. El sitio está hecho de cedro frío, de tono sepia, y segmentado mayoritariamente en anaqueles de unos 70 centímetros de largo por unos 35 de alto. Uno de ellos contiene los más de 20 libros de Jaén Suárez. De su obra, solo un título rebasa las dimensiones establecidas. Se llama El Canal de Panamá, el triunfo de la innovación constante.

Esta obra pesa casi 10 libras, tiene cerca de 487 páginas satinadas y cientos de imágenes del Canal, entre mapas de otros siglos y del actual, fotografías de todos los tiempos, ilustraciones, infografías y retratos de las grandes figuras de la humanidad de los últimos 200 años vinculados con la ruta marina. Toda esta iconografía seleccionada por el propio autor, acaso uno de los panameños que mejor ha sabido dimensionar la relevancia histórica del carril acuático.

El material fotográfico de referencia fue aportado por la Autoridad del Canal de Panamá para este libro, editado sin ánimo de lucro por sus auspiciadores, como un homenaje a Panamá y su ícono más emblemático.

El libro puede descargarse de forma gratuita de la web del Popular Bank Panamá: www.popularbank.com.pa. Allí también se tiene acceso a documentales sobre el Canal y su expansión.
El libro puede descargarse de forma gratuita de la web del Popular Bank Panamá: www.popularbank.com.pa. Allí también se tiene acceso a documentales sobre el Canal y su expansión.

Muestra de dicha valoración se encuentra en el mismo libro. Se divide en ocho capítulos escritos por Jaén Suárez sin otra aspiración que la de plasmar los avances recurrentes de la humanidad en la ruta acuática o, por el contrario, cómo esta la obliga al progreso. “No es un libro de historia. Son ocho enfoques sobre el Canal en los cuales se explica con hechos cómo la innovación es fundamental en su funcionamiento”, detalla el autor.

Escribir ocho capítulos con un espíritu de reflexión, más propios de un ensayo, para cualquier geógrafo e historiador acostumbrado a los relatos puede constituirse en una labor de desdoblamiento intelectual. Es en definitiva —en términos de la innovación— la reconfiguración del pensamiento de Jaén con el propósito de ir moldeando una idea hasta explicar por qué en una instalación física como la ruta panameña termina por transcurrir el accionar del hombre.

Consultado el autor si su libro llega a equipararse con el de David McCullough titulado Un camino entre dos mares, él deniega cualquier aproximación, por el hecho de que en el caso del estadounidense, aunque es “un excelente periodista”, la virtud de su tomo radica en haber “actualizado la obra de un gran académico” de nombre Gerstle Mack, cuyo “trasfondo existía” de antemano. “El libro de McCullough salió en 1977, el año de la firma del tratado Torrijos–Carter. Está bien hecho y es interesante y sigue la tradición de libros históricos. Tiene una estructura lineal”.

Y preguntado si le hubiera gustado integrar el plantel de geógrafos encargados en la década de 1870 de viajar al istmo de América para determinar la ruta a seguir por el Canal de los franceses, Jaén contesta negativamente y prefiere mirar su libro calificado de monumental por Eloy Alfaro del Alba durante la presentación hace dos semanas. La empresa del autor es en cierta medida una aventura y según la definición de Alfaro, la obra “conjuga la riqueza del contenido de sus textos, con original en castellano y traducción al inglés y al francés y basado en una exhaustiva investigación histórica y un caudal de datos confiables y análisis inteligente, con exuberante acompañamiento visual de imágenes, grabados históricos y fotografías que ilustran y se complementan entre sí y con los textos. (…) La lectura del texto reta al intelecto…”.

Los acápites

El capítulo inicial, denominado “La geografía”, mediante un conteo de sucesos detalla por qué el Canal se construyó en Panamá sobre la base de significar una epopeya con mayores posibilidades de fracaso, en vez de hacerla realidad allá donde todo era desconocido.

En “La gente” retrata a cientos de miles de personas ocupadas en la construcción de la ruta acuática, pero también profundiza en aquellos que “pensaron y promovieron” la obra “hasta nuestro días”. En este segundo capítulo el autor destierra la leyenda negra de que aquí en Panamá todo el mundo llegaba a morirse de malaria. “Enemigos de Lesseps publicaban artículos asegurando eso en diarios sensacionalistas, cuando lo cierto era que los registros de muertos de Panamá y de Colón en el siglo XIX igualaban a los índices de los barrios bajos de París y de Londres de entonces”.

En “La tecnología” hace un recuento de la cartografía y de las últimas novedades en el tema antes del inicio de la construcción del Canal. Los mapas fueron presentados en el Congreso de Cartografía de París de 1879, donde se trazó la ruta definitiva del Canal de los franceses. En esta parte del libro se detallan los avances en favor de la ciencia, como sucedió en efecto desde principios del siglo pasado con los laboratorios establecidos para erradicar los vectores causantes de enfermedades tropicales. Y cierra con la construcción del tercer juego de esclusas culminado hace tres años y considerado por muchos la gran obra del siglo en curso.

“La administración” logra diferenciar los tipos de gestión de la época en Francia, Estados Unidos y Panamá y demuestra por qué “una de las cosas bien hechas por los panameños” es precisamente la gestión del Canal. “La geopolítica” es una especie de tratado sobre cómo la ruta acuática surge de “todo un rejuego internacional entre países a lo largo de los siglos”. “La seguridad” está muy vinculado con el anterior aparte y permite comprender la importancia estratégica del carril marino en el trasegar del océano Pacífico.

“La economía” incorpora la novedad de valorar el Canal en dólares, una justipreciación avalada ya por expertos. En este acápite profundiza en “todo lo que le ha producido” al país la vía acuática en términos de bienestar.

“Los impactos” es un encuentro con la realidad a partir de la afirmación del autor de que “La república actual fue creada por y en función del Canal”. Allí resalta además la relevancia crucial de la ruta en el ascenso de Estados Unidos en su lucha por el poderío mundial.

El libro tardó en hacerse un año y medio. Parece poco tiempo si se tiene en cuenta su envergadura. Pero esas páginas satinadas retratan la vida de un panameño dedicado al estudio de la geografía y la historia del país y del mundo. De su atelier intelectual surgió el primer libro original en español sobre la innovación del Canal de Panamá. Una obra de lujo en doble vía: por el Canal y por el libro.

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