El ‘retail’ se transforma al ritmo del consumidor contemporáneo

La disrupción tecnológica y los cambios en el ámbito logístico. El suministro y el comercio que tocan a la puerta de la industria del retail. Las cadenas de supermercados y los comercios al detal que se reinventan y transforman al ritmo del consumidor contemporáneo y de las nuevas tendencias que marcan el mundo de los negocios.

Es la visión del presidente y CEO del Grupo Rey, Hernán Muntaner, sobre una época valorada por él como la precisa para reinventarse hacia la eficiencia. “No desaparecerá el formato de los supermercados tal y como lo conocemos. Pero sí se transformará e incorporará nuevas tendencias. Se van a tomar parte de los componentes actuales y de los elementos tecnológicos, lo que permitirá tener un negocio más eficiente y más amigable. Se abrazarán lo mejor de ambos mundos y al final sale ganando el consumidor”, apunta Muntaner, al indicar que se vive un momento tan interesante para la industria, que incluye a los proveedores y al consumidor. Esta figura exige cada vez más innovaciones en el servicio.

Orador del foro Café con La Prensa, titulado: “Hacia dónde va el ‘retail’ en Panamá”, Muntaner comienza por describir el panorama económico, social y tecnológico global que empuja cambios inevitables en todas las industrias, incluyendo los supermercados. Precisa que el consumidor dejó de ser esa persona ajena y algo pasiva a la hora de comprar, para involucrarse más en el proceso, a través del conocimiento de los productos y de la cadena de producción y venta.

“El consumidor es mucho más exigente porque tiene más información y dispone de datos que hacen transparente la fijación de los precios. Sabe quién fabrica, cómo produce y cómo les llega el producto.

Sobre todo, hay más conciencia de los ingredientes y de la responsabilidad en la cadena de producción y de suministro”. Ese usuario exige que quienes fabrican y comercializan lo hagan de forma justa y responsable.

A esta tendencia se agrega el crecimiento de la población y la influencia de los mileniales, que en Panamá ya representan 32% de la población total. “No compran solo porque un producto es bueno. Van más allá y buscan el origen de esa empresa y quieren saber si son responsables con el trato tanto a productores como a colaboradores”.

La mayor expectativa de vida de las personas, el crecimiento de la población y el tránsito de la gente del campo a la ciudad son otros retos que se constituyen en tendencia global. “Casi el 50% de la población mundial vive en ciudades y zonas urbanas, y se espera que esa proporción llegue al 66%. Es decir: dos tercios de la población vivirá en las ciudades y se plantean retos sobre quién va a sembrar la comida que requiere la población; cómo se generarán los alimentos y la logística para el suministro. Esto afectará la economía, el empleo y por su puesto al negocio del retail”.

En el plano tecnológico, menciona la inteligencia artificial, la big data, la robótica, que están cambiando la forma en la que se hacen los negocios, al igual que la realidad aumentada. “Hay retail que usan en sus plataformas de compras online realidad aumentada para que los consumidores puedan tener una experiencia novedosa a la hora de elegir un producto”.

No se trata ya de cómo obtener la información para conocer al usuario, sino qué hacer con tantos datos que maneja el negocio. Muntaner precisa que en el caso del grupo que él representa, se generan más de 100 mil transacciones diarias y cada uno de los tiquetes de compra lleva información sobre tendencias de consumo que permiten analizar los hábitos de compra para mejorar el servicio y ofrecer soluciones inmediatas a los usuarios. Refiere, además, que el desarrollo de energías renovables, aunado a tendencias amigables con el medio ambiente, incide en el sector.

Y en la cadena logística y la distribución herramientas como el blockchain, le darán un poder inimaginable de trazabilidad a la cadena de comercialización de forma más transparente de lo que se tiene ahora. Se suma la transformación de los sistemas de pago con el surgimiento de nuevas herramientas y las criptomonedas.

Compara que así como en mercados como Estados Unidos diferentes retail se adhieren a tendencias como el comercio electrónico, en el caso de Walmart y la tienda física como en el caso de Amazon con nuevas innovaciones, en Panamá el comercio moderno se adapta a la realidad del país y a la exigencia de los consumidores.

“Mientras Amazon incorpora a su negocio la tienda física, Walmart se posiciona como un omnicanal. El retail online busca tener más presencia física, y el físico más presencia e-commerce. Son claros ejemplos de que los negocios no mueren, sino se transforman e innovan”.

Admite que en el mundo las ventas de los canales modernos como los hipermercados y los supermercados decrecen, mientras que sube la demanda de canales online y de tiendas de descuento, por lo que la tendencia es que los formatos modernos integren estas propuestas en su plan de negocios para aprovechar el crecimiento, sin desaparecer.

“Los supermercados están integrando soluciones para la última milla, con los servicios de delivery para entregar productos a los consumidores”. Cita el caso de los supemercados Éxito en Colombia, que tienen más de 400 mil despachos al año de productos y encargos que se llevan en bicicleta a través de plataformas como Rappi. “La venta en el canal electrónico de ese supermercado creció en más de 50%”.
Y esta tendencia del delivery ya está en Panamá. “Esto está cambiando la visión de logística de los supermercados. Hace unos dos o tres años la planificación de este servicio se habría hecho con un equipo y una logística propia de la empresa para atender la última milla para llegar al consumidor. Ahora todas estas plataformas que operan en Panamá democratizaron la entrega a domicilio”.

Cree que el impulso económico en Panamá con expectativas de crecimiento del producto interno bruto por encima de 6%, con inflación prácticamente inexistente y una canasta básica en términos de valor que casi no crece, sumado a un poder de compra de la población alto en contraste con otros países de Centroamérica, hacen de este mercado una oportunidad para el retail.

Sin embargo, una de las preocupaciones radica en que una gran parte de los productos que integran la canasta de consumo masivo en un canal, como los supermercados modernos, es importada. Alimentos procesados, artículos de aseo y cuidado personal, snack, medicamentos, mercadería en general, tienen un alto componente importado, y tienen un peso importante en el costo de la canasta de consumo. Mientras que los productos perecederos son locales: como verduras, frutas, carnes, entre otros.

Muntaner precisa que esto representa una oportunidad para impulsar más la producción nacional y trabajar con proveedores agrícolas locales que desarrollen productos de valor agregado con el uso de tecnologías como los cultivos organopónicos e hidropónicos. Y promover al sector manufacturero a fabricar más en el país para atender la demanda.

El gran reto del retail panameño es adaptarse a las tendencias globales. Seguir la modernización de los canales de venta y a su vez lograr revertir la situación local donde el consumo en dólares se encuentra estancado, con una tasa de crecimiento en cero.

“La canasta de consumo masivo medida en dólares en los últimos años ha estado prácticamente en cero, y si se agrega que los precios de este índice suben entre 1% y 2% anual, creemos que el consumo real ha decrecido levemente en lo que se refiere a productos de alimentación, limpieza y todo lo que se consigue en las góndolas de los supermercados modernos”.

Una economía real, para la cual el retail debe responder con más eficiencia, innovación y nuevas inversiones para atraer al consumidor, que es más exigente.

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