¿Dónde hay oportunidades para nuevas inversiones?

¿Dónde hay oportunidades para nuevas inversiones?

El sueño de muchos es convertirse en empresarios y tener un emprendimiento que genere alta rentabilidad económica y dejar de depender de un trabajo remunerado, o de la incertidumbre laboral y de la amenaza de reducción de personal que estos días ronda a muchas compañías. Un camino nada fácil si se toma en cuenta que muchas empresas nuevas no sobreviven los tres primeros años desde su fundación.

Se ve en las plazas comerciales o malls el aviso de locales vacíos con el letrero de se vende o se alquila. La contracción del consumo final de los hogares y el exceso de oferta de locales comerciales y de oficinas ha provocado que muchos establecimientos en el comercio, como restaurantes y tiendas de ropa y calzado, reduzcan su tamaño. En ocasiones, cierran. Quienes tenían una franquicia con cinco locales ahora quizás se quedan con dos o con uno.

¿Dónde hay oportunidades para nuevas inversiones?

Pero también hay relatos de triunfo. Empresas que siguen creciendo y se multiplican y que responden las preguntas: ¿dónde está el secreto?, ¿cómo saber en qué sector invertir y crear una empresa?

Más del 80% de los nuevos negocios que se crean en Panamá están relacionados con el sector del comercio y los servicios, según el estudio Monitor Global de Emprendimiento que difunde anualmente el Centro de Innovación de la Fundación Ciudad del Saber, junto con la escuela de negocios IESA y la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme). Las facilidades para abrir un negocio son visibles: solo toma seis días registrar una nueva sociedad, mientras en otros países vecinos toma 15 o 23 días.

El Monitor Global de Emprendimiento 2017 reveló que el 43% de los panameños son empresarios en potencia y la actividad empresarial tiene una aceptación cultural de más de 60% entre la población. Esto abre una oportunidad para que se pase de una cultura de empleados a empleadores y emprendedores. El 24% de los 2 mil 33 encuestados manifestaron que tienen intenciones de abrir una nueva empresa o negocio por su cuenta o con otras personas en los próximos tres años. Un incremento sustancial en comparación con el 13% que tenía la inclinación a emprender un nuevo negocio en 2016. Los emprendedores en etapa temprana promedian el 16.2% y en el camino una media de 2.4% abandona y vende su negocio.

Roberto Hurtado, quien acaba de ser galardonado por Ampyme como emprendedor social por la plataforma LiveWalkPTY, que difunde el turismo y la cultura panameña a través de audioguías, sostiene que una de las claves para que un negocio sea exitoso radica en la perseverancia en el proyecto. “Si una persona cree que va a emprender y que tendrá ya grandes sueldos, está equivocada. Un consejo es que no se tiene horario: hay que trabajar incluso más que cuando se estaba empleado. Es tu proyecto. Y debes rodearte con un equipo multidisciplinario, y no pretender que lo puedes hacer todo tú solo”.

Con el auge de las nuevas tecnologías, la creación de aplicaciones móviles abre un abanico de oportunidades para que se creen nuevos nichos de negocio que antes no existían o estaban limitados a un espacio físico.

En el laboratorio de emprendimiento en el que se ha convertido Panamá, surgen nuevas ideas apuntaladas en las fintech con plataformas de pago, otros aprovechan la realidad aumentada y virtual para sacarle el jugo a la cultura comercial. También se recomienda invertir en las industrias creativas: teatro, música, cine, producción audiovisual, creación de software. La llamada industria naranja.

Larú Linares, gerente de emprendimiento femenino de Ciudad del Saber, señala que la industria de los videojuegos tiene un gran potencial y cada vez más jóvenes están desarrollando sus propias propuestas para presentarlas en concursos locales e internacionales.

“Todo lo que tiene que ver con las industrias creativas como la producción cinematográfica, las artes, la creación de videojuegos, las aplicaciones móviles representan nuevos nichos de negocio que aún están en etapa incipiente en Panamá y ofrecen oportunidades nuevas para invertir y emprender”, aconseja Linares.

En el turismo, Panamá tiene muchos lugares aún por descubrir, lo que hace falta es la difusión y que se conecten a través de la tecnología, agrega Larú. “Deben unirse los diferentes emprendedores del sector turístico para que puedan aprovechar mejor el uso de las nuevas tecnologías. En lugar de trabajar aislados deben trabajar juntos de forma creativa con propuestas que agreguen valor al servicio”.

Frank Amador, consultor empresarial y director asociado de la firma Indesa, plantea que dada la actual coyuntura de la economía panameña, una oportunidad de inversión consiste en desarrollar servicios para fortalecer las estrategias de las empresas y posicionarlas.

Las áreas que tienen más sentido en este momento para invertir son logística con negocios que presten apoyo a la infraestructura de puertos, actividades en torno al Canal y negocios relacionados con el tráfico aéreo que se ampliará con la puesta en marcha de la terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Tocumen.

“El potencial de turismo en el país conlleva posibilidades de inversión con el nuevo centro de convenciones, el nuevo muelle de cruceros en el Pacífico y el potencial turístico del interior”, agrega.

Otra actividad que considera con potencial, aunque en este momento registra un aminoramiento de entre 12% y 15% en las ventas, es el automotor. “Una vez se estabilicen las ventas, tiene un potencial de crecimiento debido a la baja penetración de autos en el país. Invertir en negocios que ofrezcan nuevas tecnologías en el mercado panameño que mejoren la calidad de servicios, reduzcan costos y creen más eficiencias será crucial”, agrega Amador.

José E. Gonzáles, socio director de la firma GCG Advisors que opera en Nueva York, señala que la economía panameña sigue siendo una de las más atractivas en la región junto a Colombia y Perú, por lo que recomienda invertir en el país.

Los cuellos de botella que pueda estar demostrando la economía del istmo, especialmente en los sectores de construcción y comercio, serían más bien oportunidad que problemas, plantea Gonzáles.

“En su calidad de istmo y en virtud del acercamiento a China y el rol que ha de jugar está en un nuevo planteamiento geoeconómico, en el contexto de la Nueva Ruta de la Seda, Panamá representa un eslabón clave en las nuevas dinámicas económicas globales y la proyección de China a América Latina y África”, añade.

Para quienes estén pensando en invertir, Gonzáles aconseja no perder de vista que Panamá podrá presentar dinámicas empresariales y de emprendimiento e inversión similares a las de Singapur o Hong Kong en el mediano y largo plazo, en donde los bienes raíces son valiosos por su limitación en cuanto a oferta y en donde el comercio en todas sus variables es fundamental por la calidad de hub de ambas economías, características que comparte el istmo en la misma dimensión que su rol estratégico en el sector financiero, además de tratarse de una economía cuya divisa es el dólar.

La coyuntura de desaceleración económica no debe nublar a quienes apuestan al mediano y largo plazo. Será por eso que mientras unos venden otros entran en el mercado a comprar y a expandir su negocio.