Producción cafetalera: factor clave para impulsar la actividad agrícola en Panamá

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Uno de los beneficios que contempla la política de apoyo a productores locales de Café Durán, en el interés de incentivar la producción nacional de café, es el pago por cada quintal del producto a un precio superior al establecido como referencia en la Bolsa de New York. Esto ha permitido que muchas familias de pequeños caficultores puedan continuar en la actividad cafetalera, al asegurar la venta de sus cosechas a buen precio.

Alrededor de 450 mil personas en Panamá dependen del sector agropecuario, y de esta cifra, aproximadamente un 20 por ciento corresponde a personas que dependen de la actividad cafetera, según datos del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA). Además, de acuerdo con un estudio presentado el año pasado por la consultora INDESA, la industria del café tiene un impacto multiplicador sobre el valor agregado de la economía panameña, estimado en 212,2 millones de dólares.

Pese a estas alentadoras cifras, PROMECAFE, el Programa Cooperativo Regional para el Desarrollo Tecnológico y la Modernización del Sector Cafetalero, señala que es inquietante el bajo margen de ganancia que tienen los productores de café; así como la ausencia de inversión en las fincas cafetaleras, por esta razón, en varios países centroamericanos y del Caribe.

Esta red de investigación y cooperación formada por las instituciones de café de Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Jamaica manifiesta que, de mantenerse las condiciones actuales en la industria, se pone en riesgo la estabilidad de la cadena de producción del producto, al no asegurase la sostenibilidad económica de los caficultores a corto y mediano plazo.

No obstante, en Panamá, Café Durán ha jugado un importante rol para incentivar la producción agrícola cafetalera y asegurar un negocio sostenible y rentable para los productores. En este sentido, la empresa promueve una política de apoyo al productor local que ha permitido que muchos de los mismos puedan invertir y creer en el café como una fuente confiable y sostenible de ingresos para crecer y progresar junto a sus familias.

La marca establece contratos de hasta 5 años con los productores para la compra de su cosecha a un precio justo sin tomar en cuenta la referencia del mercado internacional. Por ejemplo, en la última zafra, el precio pagado a los caficultores panameños por Café Durán fue 65% más alto que el establecido por el precio referencia de la Bolsa de New York.

“Decidimos hacer un estudio de los costos de la operación de diferentes productores con alta, mediana y baja tecnología, para determinar un precio del café que, en cualquiera de los tres casos, cubriese costos operativos y un mínimo de 15% de utilidad para el productor» comenta Ricardo Tovar, director de Proveeduría de Café de la marca. Café Durán compra más del 50% de cosecha nacional de café a 1000 productores de manera directa y cerca de 4000 de forma indirecta.

Al establecer contratos a cinco años con los productores locales y levantar centros de acopio y compra de café en zonas remotas para las cosechas en lugares de difícil acceso, Café Durán favorece las condiciones de la producción de café nacional fomentando una relación de mutuo beneficio con los encargados de cosechar el producto.

Asimismo, cada productor que vende a Café Durán recibe, adicional al pago al precio pactado, certificados agrícolas convertibles en insumos para manejo de su cultivo. Este conjunto de políticas les ha permitido a los productores, tener acceso a financiamiento para seguir invirtiendo en sus fincas y por tanto fortaleciendo la siembra de café panameño.

De igual forma, la empresa lleva a cabo jornadas de charlas técnicas y educativas para promover prácticas agrícolas sostenibles y otros temas de relevancia sobre el cultivo del café, de la mano de expertos internacionales y en alianza con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, a fin ayudar al desarrollo de los caficultores autodidactas.

El potencial de la industria del café

Las actividades económicas de un sector impactan a otros a través de cadenas de interacción. Esto significa que, por ejemplo, la fabricación de un producto inicia una cadena que resulta en un impulso económico a otras empresas encargadas de terminarlo, con la respectiva generación de ingresos para todos los actores que participan en la misma.

A su vez, el efecto multiplicador de un sector económico permite determinar los enlaces de sectores específicos con la economía en general, dado que mientras más sectores se vean impactados por una actividad, mayores serán las ganancias generadas para el país.

En este contexto, el estudio “Impacto económico de la industria del Café en Panamá” desarrollado por INDESA en 2018, arrojó datos interesantes sobre el potencial de este sector para agregar valor a la economía. El estudio destaca que, aunque el impacto económico del café incluyendo su cosecha y procesamiento, es inferior al de otras industrias agrícolas, su efecto multiplicador de valor agregado conjunto es el más elevado al ubicarse en B/.  1.62. Es decir, tiene mayor potencial para agregar valor a la economía.

Esta realidad contrasta con la baja producción de café en grano en Panamá, en comparación con otros rubros, lo que significa que de incentivarse su producción se generaría mayor impacto en el resto de la economía. El estudio también destaca que el efecto multiplicador es mayor cuando el café se cosecha y se procesa en Panamá, es decir, cuando se desarrolla toda la cadena productiva del café, no únicamente su cosecha.

En materia de desarrollo económico, industrial, social y ambiental; el café es una pieza importante del sector agroindustrial del país. En este sentido Tovar destacó el compromiso de la marca al asegurar que “Café Durán seguirá trabajando en sumar esfuerzos, ofrecer oportunidades y crear espacios para seguir fomentando el desarrollo de la industria y seguir promoviendo mecanismos para incentivar la cosecha y la producción de café panameño”.