Compañía irlandesa crea en Panamá invención digital

Desde el inicio de la pandemia se pronosticó el cierre de los mercados. Se anunció la reducción, incluso total, de los flujos de carga. Respecto de esta actividad global, la Organización Mundial del Comercio proyecta una reducción de ente 13% y 32% para 2020. Son perjuicios en cascada que sumados llevarían a una compañía fabricante de cualquier máquina a estimar al menos una suspensión temporal de sus operaciones. Y en una situación extrema, el cierre de la fábrica.

Pero este no es el caso de Combilift, la compañía irlandesa que desde sus inicios priorizó en las soluciones de manejo de carga, antes que promoverse como fabricante de equipos para movilizar mercancías, materiales pesados, entre otros el hormigón o el acero, o alimentos como el trigo o los empaquetados en cajas. La aparición del nuevo coronavirus llevó a Combilift a profundizar en esta concepción de su filosofía de servicios, de afincar aun más su know-how en un entorno global de negocios de presente lento y de futuro incierto.

Combilift, con presencia en todos los mercados, repensó y articuló la operación productiva y de ventas mediante una nueva configuración de su producción en Monaghan, condado del norte de Irlanda, y la vez el desarrollo de una solución digital realizada por la delegación de la compañía responsable de Latinoamérica desde Panamá. De modo que esta combinación de esfuerzos es como una señal positiva en el tramo final de la cuarentena.

En Monaghan la compañía reprogramó todo su funcionamiento. Dividió en dos el horario de trabajo, de tal manera que el personal labora de día y de noche. Instaló controles de temperatura individual y constante. Recubrió las manillas de las puertas y obligó al uso de mascarillas y guantes cuando y donde procede. Estableció estrictas medidas de distanciamiento. Y sobre estas nuevas medidas capacitó a su personal a través de videos transmitidos en las redes sociales.

Como los agentes de Combilift antes de vender un equipo visitan la planta física de operación de sus clientes -en Panamá sirve a varios sectores-, de antemano tenían la inquietud de hacer más eficiente la prestación de sus servicios.

“Ha sido precisamente en el equipo de Latinoamérica donde comenzó esta idea. Es una respuesta frente a la necesidad de mantenernos presentes en nuestras visitas sin estarlo físicamente, procedimiento de mucha importancia porque nos permite recorrer a distancia las instalaciones del cliente”, enuncia Íñigo Cámara, director de la delegación de la compañía para Latinoamérica.

Íñigo Cámara, director de la delegación de la compañía para Latinoamérica

Las restricciones sanitarias y de espacio necesariamente recortan el margen de maniobra presencial de muchas compañías, en especial aquellas dadas a acudir donde sus clientes. El entrevistado, que desde hace una década dirige la operación en Panamá para este subcontinente, detalla que “minimizamos ahora el tiempo que necesitamos ´robarle´ al cliente”, pues a través de una video-llamada y gracias a un paseo rápido hecho por este en sus instalaciones -junto con la ayuda de otras aplicaciones como Google Earth-, “conseguimos incluso hacer un levantamiento 3D del croquis de nuestro proyecto para presentárselo a él”.

Añade que tanto en Perú como en Bangladesh, Combilift no vive de hacer ventas sino de “ayudar a mejorar los negocios” y por lo tanto “es vital” para la compañía irlandesa “entender” el funcionamiento individual de cada instalación.

Cámara resume esta innovación en un solo término: Media. Se trata de una palabra que combina las comunicaciones y la tecnología de la información y que en esta pandemia irrumpe con la fuerza de un jumanji. “La usamos para desarrollar nuevas herramientas, como aplicaciones explícitas para poder ofrecer la atención más eficiente al cliente; pero además haciendo un mayor desarrollo de la web con la ampliación del sistema de chat de atención directa en todo momento”.

Pues bien: esa solución digital creada por una delegación en Panamá, le representa a la compañía irlandesa el tener en lo corrido del año unas ventas en torno al 10%. Ahí sí como dice el dicho: De Panamá para el mundo.