Edicion N 972 | 18 de abril de 2017
Inicio Panel Principal PP Panamá Relieve Dossiers
 

dossier

PROTECCIÓN PARA El HOGAR Y LA FAMILIA



SERVICIO

SHERLY DÍAZ
[email protected]

imagen
VENTAJA. Cuando  se endosa al banco la póliza de vida y muere el deudor, se cancela el saldo de la hipoteca. Los beneficiarios o hijos  son beneficiados con el seguro. LA PRENSA/Archivo
Una  forma de proteger una vivienda propia, considerada   la inversión más importante de una persona, es tener las  pólizas respectivas de incendio, de contenido y un seguro de vida.

El cliente  debe adquirir la póliza,  a través del banco que le otorga el crédito hipotecario o mediante una aseguradora para endosarlo a la entidad bancaria.

Cada opción opera con especificaciones características, y tiene sus  ventajas y desventajas. Al optar por  una póliza de incendio y un seguro de vida con el banco que otorga el crédito hipotecario, la entidad incluye la cuota  en la letra mensual del deudor. 

Casi siempre, el seguro de incendio solo atiende coberturas para la estructura o las paredes de la vivienda. Es decir, que su contenido en bienes y enseres no estará asegurado, salvo que el cliente lo incluya tras haberlo negociado  con el banco.

La protección de la estructura y de las paredes, cuando ocurre   una pérdida del inmueble, busca que el banco reciba la indemnización por el préstamo otorgado o que se reparen los daños causados y devolver la vivienda a sus condiciones originales, sostiene Mauricio de la Guardia, presidente ejecutivo de Internacional de Seguros (IS).

El seguro contra incendios cubre  daños básicos o  catastróficos, como aquellos producto de vendaval, terremoto o huracán. Tiene  excepciones  regulares en todos los seguros, como lo son  guerra, radiación ionizante o combustibles nucleares, informa Yarimey Estenoz Menotti, directora de ventas  de ramos generales de Assa.
Aunque no es una exigencia de los bancos, cobra mayor importancia el que las personas contraten   una póliza de contenido para muebles, enseres personales o electrodomésticos.

 Muchos clientes presumen que el seguro colectivo del banco incorpora una cláusula de contenido y, aunque algunas entidades lo hacen como un beneficio adicional,   expertos recomiendan  revisar las coberturas y contar con un seguro aparte  bajo la modalidad de multipóliza, explica Arturo Sáenz, vicepresidente ejecutivo de Aseguradora Ancón.

La ley de seguros establece en su artículo 151 el derecho de los clientes de afiliarse a un seguro colectivo con el banco o acceder a la  cesión de una póliza individual, que a juicio de Sáenz constituye la mejor  alternativa para el cliente.

Seguro de vida

imagen

MAURICIO DE LA GUARDIA, presidente ejecutivo de Internacional de Seguros.
LA PRENSA/Archivo

Expertos comentan que las entidades financieras suelen aunar un seguro de vida con la hipoteca. En caso de  muerte del deudor, se paga el monto de la deuda hasta esa fecha.  O sea, que si fallece el cliente que había obtenido un préstamo hipotecario y que contrató la subsiguiente póliza  y han pasado, por ejemplo,  cinco años, el seguro solo  cancelará el monto restante de la hipoteca.  Es decir, que si el préstamo inicial  era de 250 mil dólares y la deuda al momento de la muerte llegaba a los 200 mil dólares, el seguro solo  reconoce este último monto.

Cambia el procedimiento cuando el cliente adquiere su póliza de vida con una aseguradora que la endosa al banco. En esta posibilidad, si fallece el deudor se cancela el saldo de la hipoteca y el resto del dinero se distribuye a los beneficiarios.

Sáenz detalla que el cliente solo debe solicitar el endoso por parte del acreedor hipotecario, según el límite establecido por el banco, y que debe corresponder a no menos del 80% del valor real actual del inmueble.
El cliente debe indicarle al banco durante el trámite del crédito que tomará una póliza individual con cesión al banco, porque es un derecho enmarcado en la ley de seguros.

El seguro que se endosa al banco cubre hasta el monto de la deuda, sin exceder el límite de responsabilidad de la póliza en caso de fallecimiento del deudor, complementa Estenoz Menotti. Agrega que la póliza de vida cubre la muerte por cualquier causa, excepto un suicidio durante los dos primeros años del contrato.

José Joaquín Riesen, superintendente de seguros y reaseguros de Panamá, le recomienda al consumidor que cada vez que se haga una modificación  o mejoras a su vivienda lo declare en la póliza, pues el inmueble tiende a aumentar su valor.

Señala  que cada dos o tres años, según la tasa de  inflación, el consumidor acondicione su póliza de vida.  El asegurado debe contemplar una póliza que multiplique por   cinco el valor del inmueble.  O sea, que si se  compró una vivienda por 40 mil dólares debe adquirirse una póliza por una suma de cerca de   200 mil dólares.

Cuando fallece el deudor,  la deuda de la hipoteca queda paga, es  decir,   los 40 mil dólares  y el valor restante del seguro, los 160 mil dólares, será para los beneficiarios.

Adquirir una póliza de incendio, contenido o de vida es la mejor forma de asegurar una vivienda y el futuro de un hogar.

GALERÍA

MÁS NOTAS

EN LA BATALLA DE DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS SE IMPONEN TODOS
UN MERCADO CON OFERTA ABUNDANTE
PROTECCIÓN PARA El HOGAR Y LA FAMILIA
HAY OPTIMISMO, PERO BAJAN LAS VENTAS
FACEBOOK GANA CON LAS PYMES DE AMÉRICA LATINA

 

 
 
 
Traducir esta página
 
 
 
 
 
SUPLEMENTOS
Ellas
Recetario
Buscafacil
 

© 2010-2015. Editorial por la Democracia S.A.  Derechos reservados.

Teléfono: (507)222-1222 Apartado 0819-05620 El Dorado
Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá

Ediciones anteriores | Nosotros | Email