Edicion N° 753 | 06 de noviembre de 2012
Inicio Panel Principal PP Panamá Relieve Dossiers
 

dossier

GANADEROS, A SEGUIR el trazado



REGULACIÓN

ÁLVARO SANTANA
alvaro.santana@prensa.com

|

imagen

SECTOR. Aunque Panamá solo exporta el 7% de su producción bovina, este protocolo podría abrir la puerta a nuevos mercados. LA PRENSA / Eric Batista

Los ganaderos están enojados. Alguien les ha dicho  que por ley van a tener que identificar y hacer un seguimiento de cada uno de sus animales. Uno a uno. Y eso cuesta dinero. Un dinero que, al precio actual del novillo en pie —60 centavos la libra o $1.32 el kilogramo— no pueden permitirse.

 El motivo es una palabra difícil de pronunciar,  pero que en poco tiempo va a ser muy familiar: trazabilidad. Se trata de la posibilidad de encontrar y seguir el rastro de un alimento en todas las etapas de producción, transformación y distribución.

Esta palabra, sin embargo, es bien conocida en Europa, donde exigen que cualquier producto alimenticio importado esté trazado. Estados Unidos, de momento, no la exige, pero en cuanto se implemente un modelo de trazabilidad en el país  será obligatoria.

De hecho, Panamá puede perder en 2013 parte de su cuota de exportaciones al Viejo Continente porque no hay suficientes productores adaptados a la trazabilidad. En total, la Unión Europea aceptará en 2013, 9 mil 500 toneladas de carne de Centroamérica. Equitativamente, a Panamá le corresponden mil 583 toneladas. Aunque fuentes del sector dudan de que pueda  venderse la totalidad de la cuota.

“Nicaragua va adelantado en trazabilidad”, reconoce Alexis Villarreal, coordinador nacional del Programa de Trazabilidad Pecuaria  del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida). “Solo podrán exportar a Europa los  que la  tengan. El que no, no entrará. Es probable que muchos países no podamos exportar y los que sí, irán recogiendo las cuotas sin vender de los otros. Por eso estamos en una carrera para adecuarnos. Nos hace falta la Ley”.

 La norma a la que se refiere Villarreal es el Proyecto de Ley 342 que establece el Programa Nacional de Trazabilidad o Rastreabilidad Pecuaria, que a finales de octubre pasó a segundo debate y   se estima puede ser aprobada en el siguiente período de la asamblea desde marzo.

 Aunque en origen la ley estaba pensada para productos cárnicos bovinos, finalmente incluirá otros animales y todos los productos agrícolas. “Es una ley nacional y obligatoria, pero hemos fijado un periodo flexible para su implementación total, que será de cinco años, con uno más de gracia para que todos los productores estén en el sistema y todos los animales identificados”, comenta también desde el Mida Manuel González, director nacional de Salud Animal.

  El presupuesto total para la implementación de la trazabilidad en Panamá asciende a $25 millones para seis años, que se emplearán en campañas formativas, de concienciación y para fiscalizar el cumplimiento por parte de productores, intermediarios y detallistas.

 “Después de este período en el que el Estado subsidiará a los productores, el proceso quedará bajo su costo”, confirma González, “aunque estamos intentando que sea una ley de interés nacional para que tenga mayor apoyo económico por parte del Estado y mayor proyección hacia los productores y consumidores”.   

imagen
Los ‘afectados’

 “El Gobierno debe mojarse [implicarse]”, dice con contundencia Euclides Díaz, secretario general de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), “porque [la implantación de la trazabilidad] puede suponer unos $10 por cabeza, que con los precios actuales es mucho, y casi no veríamos los  beneficios, porque nosotros igual vamos a seguir vendiendo”.

El representante de los ganaderos reconoce que, en cuanto a la tecnología, la trazabilidad supone “un beneficio porque nos obliga a registrar los animales, y en eso el productor panameño ha sido muy descuidado”. Sin embargo señala que en cuanto al comercio “no aporta mayor cosa, porque Panamá apenas exporta el 7% de la producción total de carne, por eso hubiéramos preferido un proceso voluntario”.  

Sin embargo, según el Mida, no hay solo un componente comercial, sino que la trazabilidad permitirá “que se reconozca internacionalmente el excelente estatus sanitario de la ganadería panameña”, comenta González.

 De hecho, la Organización Mundial de Salud Animal sitúa a Panamá en el estatus de riesgo insignificante. “Solo hay 18 países en el mundo como nosotros, libres de enfermedades como la fiebre aftosa, la perineumonía contagiosa bovina, o el mal de las vacas locas”, dice  González.   

Villarreal va un paso más allá y afirma que  “la ley incluirá una parte que dice que la información que dan los productores es como si fuera una declaración jurada, porque necesitamos que sea  veraz para que crean en nosotros. La información veraz genera confianza, y así se consigue abrir mercados”.

Los especialistas

Ajeno a este tira y afloja pero protagonista del sector, está también la organización GS1, una entidad sin ánimo de lucro cuya función es elaborar los estándares  de trazabilidad en un lenguaje universal.

Alejandro Guevara  es el gerente general en Panamá. En su opinión, “la trazabilidad se va a volver una herramienta de competitividad, a la hora de exportar será un plus para los países que la tengan”.

 Los asociados de GS1 son productores, mayoristas, minoristas, etc. que pagan desde $100 de cuota anual y a los que se retribuye con “soluciones y estándares, asesoría, capacitaciones, instalaciones, etc.”, dice Guevara. 

GS1 desarrolla ya varios proyectos piloto que se pondrán en marcha antes de que termine el año y que “nos permitirán ver cómo se recibe, si es costoso, si se adaptan, si es un modelo flexible... pero al final el sector tendrá que aceptar la trazabilidad sí o sí, porque  va a marcar la diferencia que nos permitirá salir a jugar en las Grandes Ligas”.

 Veremos quién batea primero.

 

 
 
 
Traducir esta página
 
 
 
 
 
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Aprendoweb
Pulso de la Nación
Recetario
WKD
 

© 2010-2011. Editorial por la Democracia S.A.  Derechos reservados.

Teléfono: (507)222-1222 Apartado 0819-05620 El Dorado
Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá

Ediciones anteriores | Nosotros | Email