informe central
IMPACTO DE LA SEQUÍA EN PANAMÁ |
|
|
|
INDUSTRIA. Panamá importa el 100% del trigo que se procesa para elaborar harina.
LA PRENSA/Gabriel Rodríguez
|
Los pastos están secos. La lluvia no ha caído como los agricultores estadounidenses se lo esperaban.
La sequía que vive Estados Unidos está afectando al 75% de la superficie cultivada de maíz y soja, y está generando una alta volatilidad en los precios de estos granos.
Según reportes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés), todas estas alzas y bajas en la cosecha están provocando incertidumbre en el comportamiento de los granos en los mercados internacionales.
Los reportes indican que los precios internacionales del maíz, trigo y la soja se elevaron en más del 30%, desde principios de junio al 20 de julio de este año.
El maíz es el que más ha tenido aumentos. Según cifras de la FAO, el precio de este grano ha llegado a los 330 dólares por tonelada, un aumento de 23% en un mes.
El trigo está teniendo un comportamiento muy similar al del maíz. Cifras al 2 de agosto indican que este cereal llegó a costar 352 dólares por tonelada, un alza del 23% con respecto al mes anterior. Panamá es muy dependiente del mercado estadounidense en este sentido. Importa el 90% del maíz que se utiliza y el 100% del trigo que procesa para elaborar harina.
Para el oficial de producción y protección vegetal de la oficina subregional de la FAO para América Central, Allan Hruska, el impacto de esta sequía será directo.
“Están en una etapa crítica. Se habla de entre 10% y 30% menos en la producción”, afirma Hruska.
Lo que realmente preocupa, dice el especialista, no solo es el problema de los granos, sino lo que viene después de esa crisis.
“Como con los granos se hacen alimentos para pollo y cerdo, es muy probable que el precio de estos productos empiece a encarecerse”, reconoce.
Pero además, Hruska dice que hay cierta preocupación por los stocks, porque según él, solo hay para tres y cuatro semanas, momento en que se inicia la etapa de cosecha en Estados Unidos. “Es muy bajo”, enfatiza.
|
|
|
HARINEROS. Lombana dice que la industria tiene suficiente grano hasta finales de este año o principios de 2013. LA PRENSA/Gabriel Rodríguez
|
Ante esta situación de alzas en el precio del maíz, los productores han tenido que reemplazarlo por trigo para hacer sus fórmulas, por lo que el precio de este grano también se ha elevado por la alta demanda que hay.
“El productor de piensos y forrajes ha tenido que sustituir el uso de la soja y el maíz en la mayoría de los casos por trigo, que a pesar de que ha subido de precio es más barato que los anteriores”, explica Ricardo Lombana, presidente de la Asociación Nacional de Molinos de Trigo.
Cuando el precio del maíz sube así, ciertos sectores sustituyen el producto por otros granos, en esta ocasión el trigo, confirma Hruska. Esto para que las proteínas rindan más y tengan un costo menor.
Pero no es que nos les preocupen los demás granos, sino que el maíz es el más delicado en estos momentos y el que más ha registrado alzas.
Recomendaciones de los expertos
Las opciones que tiene Panamá son pocas, porque es comprar granos en el norte o en el sur, y el ciclo de siembra de ambos es distinto. Esto, porque son los dos mercados más próximos a Panamá.
Ante esta situación, Hruska sugiere que se tomen acciones para minimizar el impacto de la crisis, facilitando el comercio internacional, abriendo las barreras, tarifas e impuestos, incluso ampliando el límite de lo que se importa en un momento determinado. “Esto sería para asegurar que haya suficiente producto para procesar los alimentos”, agrega.
Pero además, los inventarios que puedan tener las empresas son muy importantes, porque de esa manera se pueden planificar para hacer importaciones específicas en momentos en donde los precios son más competitivos.
|
|
|
ECONOMISTA. González menciona que todo lo que contenga maíz y trigo y que sea importado aumentará de precio. LA PRENSA/Ana Rentería
|
El representante en Panamá del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, Gabriel Rodríguez Márquez, sugiere que las medidas que se deben tomar, en casos de crisis, deben ser preventivas.
“Se debe ser autosuficiente en los productos que son de primera necesidad, además de crear las cadenas agroalimentarias que permitirán conocer si es necesario reconvertirse y cuánto hay que producir”, aconseja.
Además, se pueden buscar otros mercados para importar productos, como los que se cosechan en el sur, por ejemplo.
Esto, según los harineros, es poco probable que se pueda dar, ya que los barcos graneleros que vienen del sur no llegan hasta Panamá y se necesitará crear un puerto que tenga la infraestructura necesaria, pero en el lado Pacífico, para que pueda tener un costo competitivo. En este momento, Panamá solo tiene esa infraestructura en el lado Atlántico.
“Es preferible tener una producción que cubra las necesidades, que estar dependiendo de las importaciones. Hay que ser autosuficiente en los productos que impactan directamente la dieta del panameño o a los productores agroindustriales”, apunta Rodríguez.
Aunque este especialista considera que el país tiene un potencial en la agricultura, agrega que es necesario dotar al sector de políticas de Estado de mediano y largo plazo, y que trasciendan los periodos gubernamentales.
El consultor de negocios de Panamá Economy Insight, Ricardo González, asegura que no hay una acción específica que reduzca este efecto y que vaya a disminuir la inflación de precios que viene con esta sequía.
“Hay que analizar la estructura de costos de producción de las empresas y cómo afectan estos cuando las fluctuaciones de precios inciden, no solo en los commodities, sino también en el petróleo”, aclara González.
Él calcula que el aumento en el precio de los productos derivados del pollo y del cerdo podría ser de entre 15% y 20%.
“Dependiendo de qué tan grave vaya a ser el problema de la escasez de granos en Estados Unidos, eso aún no se puede determinar con exactitud”, afirma. Y agrega que todo lo que contenga maíz o trigo aumentará de precio, incluso los productos importados que estén elaborados con base de estos cereales.
El ministro de Desarrollo Agropecuario, Oscar Osorio, confirma que habrá un incremento en los costos; sin embargo, no se atreve a dar alguna cifra, por lo menos no en este momento, porque todavía debe haber inventarios con el precio de compra anterior.
|
|
|
PRODUCCIÓN. El país solo cosecha un millón de quintales de maíz al año.
LA PRENSA/David Mesa
|
El ministro sostiene que la situación cada vez se pone más tensa, porque al no haber suficientes granos los precios irán al alza. “Tenemos que estar conscientes de que habrá aumentos y más si somos un país pequeño, donde la cuota y demanda es menor que en países como China, por ejemplo”, explica el titular de la cartera agropecuaria.
Ante esta sequía, Osorio propone que se inicie un programa de sustitución de granos, para que no solo sea el maíz y el trigo, sino que también se pueda procesar el trigo y la cebada en grandes cantidades para los animales.
“Tenemos que buscar alternativas para el próximo periodo, para estar preparados ante otra sequía”, comenta Osorio.
Y aunque existe un plan nacional de sequía en Panamá, se podrían redoblar esfuerzos para que se siga invirtiendo en sistemas de riego para aumentar la producción y el hectareaje de los granos que se siembran en el país; de esta manera se podría incrementar la cantidad de maíz que se siembra, por ejemplo.
“Hay que planificar una especie de subsidio o apoyo para que los productores estén motivados y sigan sembrando, y quizás aumenten de 19 mil hectáreas que se destinan actualmente a 39 mil hectáreas. Con eso podríamos cosechar hasta 2 millones de quintales de maíz nacional”, detalla el ministro.
Impacto local
Los actores del mercado no están ajenos a esta situación.
Por una parte están los harineros, quienes afirman que tienen suficiente inventario hasta finales de este año o principios de 2013, por lo cual no debería haber un aumento del precio del producto.
Si bien ellos han comprado la tonelada de trigo en 425 dólares, este precio no se compara con los 600 dólares que se estuvieran pagando si se comprara en este momento, con la sequía.
A este producto ya se le ha colocado un aumento, aproximadamente del 5%, por lo que si se importa en este momento se pagaría 35% más de lo que están costando los inventarios nacionales.
El representante de la Asociación Nacional de Molinos de Trigo, Roberto Lombana, asegura que el país no debe tener ningún problema, pero esta situación igualmente enciende una alerta de que si la sequía continúa y no se recuperan los inventarios, en el corto plazo sí habrá aumento de precios en el grano.
“Si en algún momento no cambia la situación, nos tendremos que enfrentar a ello. Pero por ahora hay estabilidad”, dice Lombana.
Esta industria utiliza 110 mil toneladas de trigo cada año, para poder abastecer de harina a las panaderías, empresas de comida rápida, pizzerías e industrias que utilizan este producto para elaborar galletas, entre otros productos.
“Hay un botón de alarma en la industria, no solo en la molinería, sino en la que produce alimentos para aves”, afirma Lombana.
Este industrial sugiere hacer algunas importaciones de “prueba” para poder ver de qué otros mercados se puede utilizar el trigo y así tener alternativas, y que no dependan en un 100% de Estados Unidos.
Por otro lado están los avicultores y porcicultores.
Según el vicepresidente de ventas de Toledano, Richard Toledano, los costos del maíz se han incrementado a niveles históricos. Sin dar costos específicos, Toledano agrega que es un asunto mundial, donde Panamá no se escapa porque la demanda mundial es mayor que la oferta.
El 90% del maíz que utiliza la industria avícola proviene de Estados Unidos y Suramérica, ya que Panamá solo produce un millón de quintales, y es un maíz para consumo humano.
Los porcicultores también han comenzado a ver este efecto.
Aunque todavía Panamá no importa estos granos —ya que se encuentran en la última etapa de cosecha—, los incrementos en los precios ya comienzan a verse.
El presidente de la Asociación Nacional de Porcicultores, Layonel Martínez, afirma que el precio de la soja —producto que se utiliza en un 25% para la dieta del cerdo— ya ha tenido aumentos entre 10% y 20%.
“Debe haber un incremento en el precio del cerdo, por el aumento en los costos de producción”, detalla.
Actualmente a los productores de cerdo se les paga entre 1.30 y 1.35 dólar la libra de cerdo en canal, sin embargo, Martínez aclara que deberían estar recibiendo más porque eso es lo que les cuesta producir una libra.
Este sector ha sufrido mucho en los últimos cuatro años. La cantidad de productores ha caído en 30%, según Martínez.
En 2008 había 280 productores, ahora hay solo 200. “Podría seguir cayendo la actividad, incluso desaparecer si continúan los precios bajos en el producto”, afirma Martínez.
Esta situación será un nuevo reto, no solo para los productores de grano estadounidenses, sino también para los locales, que dependen casi en un 100% de lo que los vecinos del norte producen.
|
|
|