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PESADA CARGA FINANCIERA |
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DEUDAS. Los compromisos de algunas personas exceden su capacidad de pago.
LA PRENSA/Luis García
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Se dice que las facilidades crediticias en un país son sinónimo de bonanza económica, porque la mayoría de las personas pueden acceder al crédito.
La economía panameña está creciendo a un ritmo de 10% anual, al igual que lo hacen los préstamos hipotecarios, los personales, los de autos y las tarjetas de crédito.
Las personas que adquieren estos compromisos financieros lo hacen para poder mejorar su calidad de vida. Sin embargo, asumir tantas deudas sin una debida planificación o cálculo de hasta qué nivel lo pueden hacer, resultaría peligroso para la economía personal.
A pesar de las facilidades crediticias que existen en el país, hay un alto porcentaje de endeudamiento, inclusive, superior al promedio de Latinoamérica.
Las cifras indican que Panamá tiene una penetración del crédito del 98% y el promedio de Latinoamérica es del 34%.
Mientras que el endeudamiento del panameño alcanza el 40.4%, según cálculos de la Superintendencia de Bancos de Panamá.
Esta institución admite que el porcentaje puede parecer alto al compararse con el resto de Latinoamérica, pero hay que considerar que Panamá cuenta con un grado de bancarización alto y con la figura de descuento directo, que actúa como mitigante de riesgo.
Para el economista Ernesto Bazán, esto es bueno ,dependiendo de cómo se quiera ver.
“Si quieres ver el vaso medio lleno puedes decir que en Panamá tenemos la fortuna de que hay una facilidad del crédito y esto mejora la calidad de vida de las personas, pero si deseas ver el vaso medio vacío, es un riesgo porque hay un alto nivel de endeudamiento”, explica Bazán.
Esto indica que una persona destina un alto componente de sus ingresos para pagar deudas, lo cual dificulta el ahorro y podría ser peligroso en momentos en que hay vaivenes en los ingresos de las personas e impediría el cumplimiento de los compromisos, agrega Bazán.
Esta realidad la ve todos los meses Omar Villarreal*. Como prestamista, tiene más de 12 años en el negocio, y cuenta que siempre tiene clientes que le piden algo de dinero para poder “sobrevivir” en la quincena.
Calcula que 90% de sus deudores le pagan a tiempo y solo el 10% le queda debiendo la tasa de interés que él le coloca al dinero que presta. La tasa que cobra por el dinero prestado oscila ente 15% y 20%.
Dice que la mayoría de las personas que le piden prestado es para poder pagar la colegiatura de sus hijos, pequeñas reparaciones en su casa o alguna urgencia que surja.
Según la gerente general de la Asociación Panameña de Crédito (APC), Luz María Salamina, las personas deben realizar un análisis adecuado de sus necesidades y ver la justificación por la cual están adquiriendo un préstamo o cargo en la tarjeta de crédito.
“Cuál es el destino de ese crédito, propósito, si cuenta con el dinero suficiente para pagar a tiempo el crédito sin sacrificar el estilo de vida”, detalla Salamina.
Porque el buen manejo de un crédito ayudará a tener las puertas abiertas al sistema financiero y poder satisfacer las necesidades futuras, dice.
¿Hasta dónde puedo endeudarme?
Para poder llevar unas buenas finanzas personales, Bazán recomienda que las personas destinen sólo el 30% de su salario para el pago de la hipoteca de su casa y entre el 10% y 20% para pagar préstamos personales y de autos, y las tarjetas de crédito.
Más de esto sería riesgoso, porque en caso de que haya alguna emergencia la persona no podría asumir su compromiso.
Salamina agrega que si el salario de una persona es menor a los 500 dólares mensuales, no debería asignar más del 20% para pagar deudas. Si es mayor a los 500 dólares, entonces sí podría ser el 30% o más en algunos casos, detalla.
Actividad crediticia
Según cifras de la Superintendencia de Bancos, el 26.9% del total de los préstamos bancarios pertenece a la cartera hipotecaria y el 19.6% corresponde al segmento de consumo personal. Al mes de abril los créditos internos alcanzaban 29.7 millones de dólares.
El crédito hipotecario ha mostrado un crecimiento del 13.5%, los préstamos personales 9.3%, la cartera de autos 12.2% y las tarjetas de crédito 10.5%, comparado con abril del año pasado.
Este comportamiento es muy bueno, según Bazán, porque está muy cerca del promedio de crecimiento del país.
“Si fuera mayor entonces sí habría señales de posibles burbujas, pero no hemos encontrado eso”, enfatiza.
Y aunque haya un crecimiento normal en las carteras crediticias, Salamina señala que se observa el cumplimiento en el pago de los créditos.
“Lo que significa que el panameño está siendo responsable con sus compromisos financieros y porque la economía está en buena forma”, indica.
Cifras del buró de crédito señalan que los atrasos de más de 90 días se mantienen en rangos similares en los últimos años.
“Las tarjetas de crédito de límites bajos son las que mayor porcentaje de incumplimiento tienen, mientras que las hipotecas mantienen niveles más bajos”, explica Salamina.
Sólo el 6% de los préstamos de los panameños tienen atrasos de más de 90 días, detalla.
Los comportamientos por producto reflejan los riesgos inherentes de las carteras y los segmentos de la población que utiliza los créditos.
Aunque el negocio de los bancos es prestar dinero y recibir sus ganancias a través de las tasas de interés, las instituciones consultadas admiten que es muy fácil endeudar a una persona, pero no lo hacen por ética y responsabilidad. Además, los clientes entonces no tendrían cómo pagar sus compromisos financieros, por esa razón son cautelosos al momento de otorgar un crédito y analizan a los clientes para conocer su capacidad de endeudamiento.
Según la gerente de productos del BBVA, Milena Batista, el banco es cauteloso y responsable con los niveles de endeudamiento para sus clientes, cuidando sus cargas financieras. “Es por esto que los préstamos se otorgan tomando en cuenta el ingreso del cliente y sus obligaciones con miras a darle facilidad financiera con cuotas mensuales cómodas que no afecten la calidad de vida del cliente”, señala Batista.
Para ofrecer buenas cuotas el BBVA hace una diferenciación entre los clientes que son del área metropolitana y el interior, ya que el poder adquisitivo varía dependiendo del sitio en donde viva la persona.
Generalmente los bancos identifican a los clientes riesgosos cuando sus obligaciones financieras y personales están topadas a base de su nivel de ingreso. “Es fácil endeudar a un cliente, pero no es ético hacerlo. Dar un crédito a un cliente riesgoso representará problemas futuros tanto para el cliente como para el banco”, enfatiza la ejecutiva del BBVA.
Ramón Lasso, vicepresidente de Crédito de Banesco, aclara que aunque en algunos momentos los clientes tienen pequeños atrasos con sus cuentas de préstamos personales o tarjetas de crédito, por lo menos siempre tratan de cumplir con el pago de la hipoteca de vivienda. Esta cartera representa el 20% del crédito total del banco.
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CONSULTOR. Ernesto Bazán habla sobre el nivel de endeudamiento y cómo hacer para reducirlo.
LA PRENSA/ Ana Rentería
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“Generalmente estos imprevistos están asociados a gastos ocasionales, no recurrentes, que permiten a los clientes volver a su planificación presupuestaria en corto plazo”, señala Lasso.
En el caso de Banesco, ellos sólo permiten que los clientes se endeuden hasta el 20% de su salario cuando son préstamos personales, y en los hipotecarios el 30% y en tarjetas de crédito estipulan un límite máximo basado en el ingreso mensual por el tarjetahabiente.
La Caja de Ahorros es aún más flexible con los préstamos que otorga, permitiendo endeudamientos de hasta 50% en el caso de las hipotecas y 70% a los clientes jubilados, siempre y cuando estos tengan capacidad de pago y un buen historial crediticio. Esta institución bancaria ha tenido que implementar varias medidas para poder recuperar una cartera morosa que aún asciende a 51.1 millones de dólares. “En 34 meses se ha logrado bajar 6.95%. Se ha recuperado 21.3 millones de dólares, lo que es un logro”, dice Jayson Pastor, gerente general de la Caja de Ahorros.
Entre las medidas que tomaron están: establecimiento de metas mensuales de cobro, que incluye mayor intensidad de llamadas, nuevas políticas de arreglos de pago, reestructuraciones y refinanciamientos en créditos morosos.
Falta de cultura de pago
Aunque las cifras de la APC indican que el panameño tiene una buena cultura de pago, Bazán señala que esto se debe a que el país cuenta con una herramienta muy buena para asumir los compromisos financieros.
“Cuando se analiza la morosidad de la banca o del sistema financiero, de créditos a personas, no encontrarás morosidades que llaman la atención”, comenta Bazán, y añade que la ley de descuento directo ha permitido que el país no tenga altos niveles de morosidad.
“No somos buenos pagadores voluntarios”, enfatiza Bazán.
Sheila De Gracia, del Departamento de Cobros de Corporación Ancón, S.A., admite que las cuentas de créditos no están totalmente al día. Sin mencionar de cuánto es la mora de los clientes, De Gracia señala que el panameño suele pagar sus deudas con algunas faltas, pero siempre termina pagando su producto.
¿Qué hacer con las deudas?
Los especialistas en finanzas personales aclaran que si las personas tienen más del 50% de su salario comprometido, deben ir saliendo de sus deudas poco a poco para poder tener un aire y tener capacidad para ahorrar en casos de emergencia.
Bazán aclara que una buena forma de salir de las deudas es a través de la consolidación de estas, eso permite que concluya algunas y quede con una sola deuda y tasa de interés.
El especialista en finanzas personales Juan Camilo González confirma que estas opciones son buenas, pero deberían evitar pagar con más deuda. “He visto personas ampliar su capacidad en las tarjetas de crédito para pagar un préstamo del banco, eso no es recomendable”, afirma.
El crédito en sí no es malo, el asunto es cómo lo administre para que no sea tan pesada la deuda a pagar.
* A solicitud de la fuente se cambió el nombre de la persona
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