informe central
LO QUE EL EURO SE LLEVÓ |
|
|
|
ALTERNATIVAS. A la industria agroexportadora de la piña le tomó más de un década el posicionarse en los mercados internacionales. El complejo momento de la economía europea obligó a empresas como Verba Odrec a buscar otros mercados como Europa del Este y Turquía. LA PRENSA/Bienvenido Velasco
|
A la 1:57 p.m. del pasado miércoles 8 de junio, en un pequeño salón de reuniones del edificio principal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) ubicado en el área de Curundú, ciudad de Panamá, se inicio una reunión de una hora y 12 minutos en la que participaron los principales representantes del sector agroexportador panameño de los productos no tradicionales de piña, sandía y melón.
Estaban congregados el ministro de desarrollo agropecuario, Oscar Osorio, vestido de saco y corbata, funcionarios de alta jerarquía de la Contraloría General de la República y de los ministerios de Economía y Finanzas (MEF) y de Comercio e Industrias (Mici), y cerca de 10 de los más importantes productores y agroproductores nacionales, varios de ellos con sus atuendos cotidianos de botas, jeans, correa de hebilla y camisa de manga corta.
El último en llegar a la cita fue Edwin Pérez, expresidente de la gremial de Agroexportadores No Tradicionales de Panamá (Gantrap) y propietario de una compañía familiar dedicada a la siembra, cosecha y exportación de sandía y melón. Ingresó al salón a las 2:03 p.m.
La reunión fue catalogada como una de las más importantes del sector agropecuario, asegura el ingeniero Carlos Campos, presente en la cita y propietario de la empresa Potuga Fruit.
El asunto principal tratado durante la reunión consistió en cómo hacer efectivos los certificados de fomento agropecuario (Cefa). En menos de dos años la actividad agroexportadora pasó de generar 100 millones de dólares anuales a 30 millones de dólares debido al presente ambiente financiero del mercado europeo. El segundo motivo fueron las recientes condiciones ambientales del país.
El Cefa es un instrumento que la mayoría de las veces se convierte en “dinero reinvertible y retornable y se destina a mejorar la tecnología de las empresas, ajustar sus procesos de innovación, fortalecer la infraestructura, entre otros objetivos”, enumera Carlos Campos.
De forma excepcional, el Cefa puede cumplir funciones de apoyo financiero en empresas con dificultades económicas y que se ven “a gatas” para pagar obligaciones tributarias, laborales, sociales o comerciales.
El sector agroexportador de productos no tradicionales exige el cumplimiento excepcional de los Cefa por un total de cinco millones de dólares, pues algunos de ellos fueron solicitados hace más de 20 meses.
A la fecha se hace urgente la conversión líquida de los instrumentos, pues el sector atraviesa por uno de los peores períodos de su historia.
El trance actual solo se compara a lo ocurrido en 2008, año en que el sector se contrajo a causa del Fenómeno del Niño: pasó de registrar exportaciones anuales por un total de 200 millones de dólares a 109 millones 500 mil dólares.
Caso fortuito y fuerza mayor
|
|
|
SIN PAUSA. En Europa es frecuente la demanda de piña panameña.
LA PRENSA/Bienvenido Velasco
|
Esta vez el mayor responsable de la contracción es la situación climática y económica de Europa. El resultado ha sido una merma espectacular en el envío de productos no tradicionales a ese continente, mercado adonde se coloca el 85% de los contenedores con cajas de frutas de origen panameño. El otro 15% se vende en Estados Unidos.
En febrero, una masa de aire helado se apareció por Siberia y pocas semanas después se desparramó por toda Europa del Este. Luego pasó por Alemania y bajó hasta Italia.
El clima promedio en Europa en esa época del año supera los 15 grados centígrados, pero Hace tres meses algunas ciudades registraron temperaturas de –20 grados centígrados. Fue el caso de Berlín.
“Cuando hace frío en Europa, la gente muy poco consume sandía o melón. Prefiere frutas como la manzana”, asegura Campos.
La devaluación del euro respecto del dólar disminuyó en otro tanto la rentabilidad de los agroexportadores en el presente ciclo. En enero se pagaba un dólar 35 centésimos por un euro. El día de la reunión en el Mida el precio bajó hasta un dólar 23 centésimos, con posibilidades de bajar más.
“Con la revaluación del dólar teóricamente se puede afectar la venta de sandía, melón y piña, porque el consumidor europeo requiere de más euros para obtener un mismo producto”, comenta José María Sola, inversionista español y presidente la compañía naviera SC Line, con operaciones en las dos divisas.
El agroexportador panameño fijó su visión en Europa al ver que en ese mercado se reducía a cero el pago de aranceles exigidos a los bienes considerados exóticos. La única excepción es el banano. Otra motivación fue la diferencia de precio del euro frente al dólar en 2007. En ese entonces el primero llegó a cotizarse en 1.50 en relación a la divisa estadounidense.
Ambas ventajas hicieron que el sector volcara buena parte de sus esfuerzos a conquistar el paladar siempre exquisito de los europeos. “En ese destino compiten las frutas exóticas de origen panameño, reconocidas por su consistencia, cantidad de agua por unidad, color, textura, vida útil y mezcla de dulce con acidez”, asegura Edwin Pérez, ex director de la Gantrap.
Una feliz casualidad para Panamá fue el haber caído en la cuenta de las dos o tres semanas en que España y Brasil dejan de producir melones y sandías por razones climáticas y ambientales.
“Son las semanas en que nosotros somos los únicos proveedores del mercado europeo. Estamos hablando de las semanas 13, 14 y 15 del año. En ese período por una caja de 10 kilos de melón amarillo, por decir algo, ha llegado a pagarse a precios fabulosos para nosotros”, comenta Carlos Campos.
Los precios fabulosos añorados por el gremio agroexportador ascendieron a entre 14 y 15 dólares la caja, como sucedió en 2011.
“Al principio de este 2012 las ofertas fueron bastante provechosas para la industria panameña. Pero ahora, por una caja de 10 kilos, ofrecen si acaso nueve dólares. Nunca 10”, compara Campos.
“Recuerdo que el mejor momento fue cuando se llegaron a sembrar 5 mil 600 hectáreas exportables de cucurbitáceas antes del ciclo 2007–2008. Pero a partir de la crisis financiera ha bajado tanto la producción que ahora solo se tienen sembradas 2 mil hectáreas exportables”, rememora Edwin Pérez.
El clima de acá
Nadie contaba con Brasil. Como todo país de dimensiones enormes, cualquier expresión suya deja mal parados a sus competidores más pequeños. Es como una ballena gris que abre su boca de repente y se traga por completo un cardumen de cientos de peces. Entre ellos Panamá.
“El tema de Brasil nos afecta a nosotros porque las condiciones climáticas permitieron que en esta temporada su producción se extendiera dos semanas en que el país suramericano deja de exportar a Europa. Ellos sembraron tarde”, expone Carlos Campos.
La decisión de Brasil afectó todo el ciclo de exportación de la fruta centroamericana, incluida la panameña. “El mercado local tampoco absorbió el superávit de frutas. Y se quedó mucha fruta para el consumo local”.
Las lluvias torrenciales e inesperadas que cayeron en la región del Arco Seco, Panamá, tampoco nadie contaba con ellas, y afectó los procesos de cosecha y las etapas posteriores de envío de productos a otros mercados.
Una fruta a la que le ha caído lluvia es incapaz de soportar con estoicismo los procedimientos que debe encarar hasta el consumidor final. “No será de mucha utilidad si no tolera el tránsito hasta su primer destino, que a veces dura más de 20 días, sino soporta los procesos de empaquetamiento y de envío al puerto, las etapas de descarga y de exposiciones en cuartos fríos en el supermercado adonde debe aguantar de 4 a 5 días hasta el momento de su venta”, relata Campos.
Los productores de piña también debieron enfrentar a las adversidades del clima. “Tuvimos una floración espontánea de piña en grandes cantidades antes del tiempo de maduración. Aquí, en el país, perdimos bastante piña porque es una fruta que con facilidad absorbe mucha agua y su maduración interna no da tiempo de espera”, afirma la propietaria de la empresa empacadora y productora de piña Verba Odrec, Edna de Vergara.
En la piña se maneja ritmos de demanda diferentes a las dinámicas de las cucurbitáceas. Son continuos. Debe sembrarse y cosecharse todo el año para tener oferta suficiente frente a la demanda continua de parte de los consumidores de Europa.
Antes del recrudecimiento de la crisis económica la piña panameña estaba en la lista cotidiana de productos de los europeos, pese a considerársele un producto un tanto costoso en comparación con otras frutas.
“Alcanzamos a enviar un promedio de cinco contenedores semanales de piña. Ahora, cuando mucho enviamos tres. Pero debemos seguir trabajando; hay compromisos muy serios por cumplir. Parece mentira que ya estamos sembrando para 2013 y va a pasar lo mismo para 2014. Los 100 productores del país estamos en lo mismo”, comenta Edna de Vergara.
Cuentas por cobrar
Desde hace varios años el sector agroexportador clama por una oficina de representación de Panamá en Europa, en especial en Rotterdam ciudad donde opera el puerto adonde llegan la mayoría de los productos no tradicionales panameños. “Allá deben defenderse por sí mismos”, comenta Edna de Vergara.
La oficina de representación debe llenar un vacío dejado por varios gobiernos sucesivos. Nadie se explica por qué no se ha puesto en funcionamiento. “Su creación deberá priorizar en una agenda más amplia de objetivos a los que implica la promoción de productos”, solicita Campos.
Las otras funciones exigidas por Campos y por los demás agremiados consisten en la protección de los intereses de los agroexportadores panameños. “Ojalá que la oficina se dedique a velar por el mantenimiento óptimo de nuestras frutas, que sean correctos los reportes que nos envían, que realicen promociones de otros rubros y que hagan labores estrictas de seguimiento ”.
La exigencia de los agremiados tiene carácter de improrrogable. Los efectos de la crisis europea incluyen la clausura de algunas empresas distribuidoras con clientes en Panamá.
“Tres empresas exportaron alrededor de 550 contenedores refrigerados de 40 pies cargados de melón galia y sandía. Pero el distribuidor no dará respuesta alguna porque el banco lo declaró en quiebra y el banco lo intervino. Eso ya es oficial. El nombre de la compañía en quiebra es Soft Fruit”, anuncia Omar Estrada, propietario de la empresa exportadora panameña Fenix Business.
La piña suntuosa
Costa Rica cuenta con 45 mil hectáreas exportables de piña, condición que lo califica como el exportador más poderoso de Centroamérica. Panamá tan sólo tiene 5 mil hectáreas, y mil 600 de ellas están ubicadas en La Chorrera.
En esta área del país, el colono e ingeniero agrónomo Juan Carlos García es propietario de ocho hectáreas. “Panamá tiene 10 o 12 años desarrollando esta industria. Pero ya se la reconoce en el exterior: no tienen comparación en la calidad, en sabor y consistencia”.
Hasta hace dos o tres años, la industria panameña de la piña tenía igual o mayor rentabilidad en comparación a la costarricense. La ventaja la recuperaron los vecinos debido a la contratación de mano de obra más barata, que se va haciendo más diestra con el tiempo. El 90% de los trabajadores nacieron en Nicaragua.
Es doble el desafío laboral de los productores de piña panameña. Su continuación en el puesto número uno en calidad, sabor y consistencia también depende de una solución efectiva del Gobierno nacional.
Se capacita a los trabajadores, explica Juan Carlos García, en manejo de equipos, en operación de maquinarias pesadas y en instrumentos de manipulación compleja, pero al poco tiempo se van porque consiguen un trabajo de mejor remuneración en Panamá. Terminan laborando en obras de construcción y de infraestructura.
El segundo inconveniente es más complejo. “Cada vez que se hacen efectivos programas sociales como la Red de oportunidad o el de 100 a los 70, los empleados abandonan su trabajo. Yo contrato a un promedio de 23 a 25 personas, pero se van la mitad de un momento a otro. Debo volver a empezar”.
Frente a la crisis económica europea, el empresario español José María Sola aporta un dato que trae esperanza a los productores y exportadores panameños, por lo menos a quienes se dedican a la piña.
“En Europa, la venta de autos suntuosos sigue igual que antes de la crisis. Es decir que la piña panameña se seguirá consumiendo sin problema, porque se la considera una fruta exótica y muy fina entre los europeos”.
A los empresarios exportadores de cucurbitáceas, Sola les dice que tengan paciencia y aprovechen el tiempo.
“Europa más pronto que tarde va a salir de la crisis. ¿A quién le interesa que le vaya mal? Pues, a nadie”, comenta.
Pero también sugiere, a todos los productores, de todas las frutas, que esa paciencia se transforme en ganarle tiempo al tiempo. “Hay que trabajar muy duro en la calidad de los productos y en la cadena de frío”.
La próxima reunión del Gobierno y el sector agroexportador será mañana, según aseguraron algunas fuentes. Carlos Campos sintetizó en un eslogan el espíritu de la cumbre: Con euro o sin euro hay que seguir trabajando.
SEÑALES DE ALERTA
UN SECTOR EN PRUEBA
10
SEMANAS DE VENTAS. Son 70 días de oferta en los mercados de Europa, incluidas las dos semanas de predominio panameño.
06/12
FECHA LÍMITE. Productores afirman que para fines de este mes se les pagará la mitad del valor de los Cefa adeudados (2.5 millones de dólares). El pago restante se hará en agosto.
2 mil 74
TONELADAS. Fue el total de las exportaciones agropecuarias al mes de febrero del año 2010. De mil 194 toneladas fue el consolidado en el mismo periodo en 2011. De 816.4 toneladas el registro de 2012.
|
|
|