El negocio de alquiler de autos en Panamá no se ha escapado al despertar que en términos de bienes raíces, construcciones y turismo ha venido experimentando el país en los últimos años.
Se ha tenido que trabajar en varios aspectos para que este negocio sea cada vez más ágil, fácil y con productos y servicios que hace menos de un año no se vislumbraban.
Por ejemplo, el incorporar a manera de servicio agregado el arriendo de dispositivos con sistema de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés), para los clientes extranjeros acostumbrados a guiarse por estas herramientas de los mapas virtuales.
Ese sistema, ampliamente conocido y usado en Estados Unidos, hasta hace muy poco no estaba disponible en el país por la falta de un “mapeo” real de todas nuestras calles y avenidas.
Tecnología que inclusive está siendo promovida cada vez más para los extranjeros que quieren guiarse en alta mar.
Los servicios
Es vasto el menú de cambios y posicionamiento de servicios, pero a continuación alguno de los puntos más importantes:
• Sistema de toll free o llamada gratis para quien se comunica desde Estados Unidos y Canadá. Si bien desde esos países se realizan reservaciones hace años, este servicio cada vez es más utilizado e implementado en la industria como algo novedoso al aplicarse a otros latitudes, trabajando con equipos sofisticados.
• Los portales electrónicos de cada arrendadora son día a día evaluados y actualizados para mantener la información precisa, que cada una de ellas quiere mantener y promocionar.
• Contratación de personal bilingüe y calificado en atención al cliente. Esta es una exigencia prioritaria en la industria, a fin de atender y entender las necesidades de la demanda. Así como contar con más recurso humano en aeropuertos por el aumento de pasajeros que prefieren alquilar un vehículo a usar un taxi.
En general la industria de alquiler de vehículos en el país ha venido auto-renovándose, actualizándose y adecuándose a las exigencias de quienes cada vez, igualmente exigen más, en menos tiempo, más amigablemente y con menos complicaciones. Es un reto que cada arrendadora mantenga altos estándares en servicios, productos, paquetes y una visión de luces largas y de constante renovación, para suplir la demanda local y extranjera.